Sarkozy abre la puerta a una futura adhesión de Turquía a la UE tras un periodo de reflexión

El presidente dibuja ante los embajadores franceses sus objetivos en política exterior

Francia no se opondrá a que se retomen las negociaciones de adhesión de Turquía a la UE si así lo deciden los países miembros después de un periodo de reflexión, aunque sigue prefiriendo la opción de algún tipo de "asociación" entre los 27 y Ankara. Así lo ha afirmado hoy el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que ha dibujado en un discurso sus objetivos en política exterior para el nuevo curso político. Ha destacado que la UE es su "prioridad absoluta", aunque se declara a favor de una "amistad" con EE UU.

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El lado oscuro de Nicolas Sarkozy

En su primer discurso sobre política internacional desde que fuera elegido en mayo, Sarkozy ha hecho hincapié en la construcción de la Unión Europea como "prioridad absoluta" de su mandato. "Soy de los que piensan que sin Europa no habrá una Francia fuerte", ha dicho ante la conferencia anual de los embajadores franceses en París.

Como prueba de esa intención, ha apoyado la creación, de aquí a fin de año, de un comité de sabios de alto nivel" compuesto por 10 o 12 miembros elegidos entre los países de la UE para reflexionar sobre el futuro de Europa. "Apoyo que los 27 creen este comité de sabios de muy alto nivel para reflexionar sobre una cuestión que, aunque sencilla, es esencial: Qué Europa para 2020-2030 y para qué misiones". En la visión de Sarkozy, ese comité debería "presentar sus conclusiones y propuestas antes de las elecciones europeas de junio de 2009".

Ese comité sería el encargado de decidir si deben relanzarse las conversaciones de adhesión de Turquía, a la que Francia y su presidente se han mostrado siempre contrarios. Si los sabios deciden que se relancen las conversaciones con para la incorporación de Ankara a los 27, "Francia no se opondrá a que se abran en el futuro nuevos capítulos de la negociación entre la UE y Turquía, a condición de que estos capítulos sean compatibles con las dos visiones posibles del futuro de la relación entre ambas: bien la adhesión o bien una asociación lo más estrecha posible sin llegar a la adhesión". Ha recordado que durante su campaña electoral, él se inclinó por la segunda fórmula, añadiendo que no ha cambiado de idea en estos meses.

Actualmente, las conversaciones entre la UE y Ankara, centrados en diversos capítulos, están paralizadas, ya que Bruselas entiende que Turquía no cumple todas las condiciones para continuarlas.

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Amistad con EE UU

Como ha demostrado este verano, pasando sus vacaciones muy cerca del presidente estadounidense, George W. Bush, Sarkozy ha dicho que también es de los que piensan que la amistad entre EE UU y Francia es tan importante ahora como lo ha sido en los dos siglos pasados".

No obstante, ha llamado a definir "un horizonte claro" sobre la retirada de las tropas extranjeras de Irak. "La tragedia iraquí no puede dejarnos indiferentes. Francia ha sido, gracias a Jacques Chirac (el anterior presidente), es y sigue siendo hostil a esta guerra", ha dicho, concluyendo que "no habrá otra solución que la política" y esa solución "pasa por la marginación de los grupos extremistas y un proceso sincero de reconciliación nacional, al término del cual cada sector de la sociedad iraquí, cada iraquí, deberá tener asegurado un acceso equitativo a las instituciones y a los recursos del país". "Esto implica, además, que se defina un horizonte claro sobre la retirada de las tropas extranjeras. Será entonces y sólo entonces, que la comunidad internacional, empezando por los países de la región, podrá empezar a actual de forma más útil".

Finalmente, se ha mostrado partidario de una política que ofrezca una "apertura" a Irán si este país respeta sus obligaciones en materia nuclear. Para Francia, es "inaceptable" que Teherán se dote del arma nuclear.

Ampliación del G-8

Sarkozy también se ha pronunciado a favor de la ampliación del número de Gobiernos que se reúnen periódicamente para establecer la política económica mundial -el G-8- hasta los 13 miembros. Para Sarkozy, el G-8 debería incluir también a las economías emergentes como China, India, Brasil, México y Suráfrica. Pese a que España es ya la octava potencia económica mundial, Sarkozy no estima necesaria la incorporación de España al grupo que ahora forman Francia, EE UU, Japón, Gran Bretaña, Alemania, Rusia, Italia y Canadá.La propuesta llega dos meses después de que el G-8 en su última reunión, pusiera en marcha el llamado Proceso Heiligendamm, según el cual Brasil, China, India, México y Suráfrica serían invitados a participar de forma regular en las reuniones del G-8.

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