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El orgullo gay de Jerusalén congrega a 3.500 personas

La policía arresta a 12 judíos ultraortodoxos que se oponían a la manifestación

Alrededor de 3.500 personas han participado esta tarde en el muy polémico orgullo gay que tuvo lugar en Jerusalén, al mismo tiempo que unos 1.500 judíos ultraortodoxos se manifestaban en contra el evento. La policía ha arrestado a 12 de los contrarios al orgullo cuando se enfrentaron a los participantes a la marcha, según publica el periódico israelí Haaretz en su página web.

La manifestación se celebró con medidas de seguridad extremas. Alrededor de 7.000 policías patrullaban las calles de la ciudad. Policía israelí detuvo a un habitante del barrio ortodoxo judío de Mea Shearim, en Jerusalén, al ser descubierto con una bomba de fabricación casera, y a otros quince sospechosos, acusados de querer sabotear la marcha del orgullo gay que se celebra esta tarde.En declaraciones a la Policía, el detenido dijo que el propósito de la bomba era impedir que las personas asistieran al evento.

Mickey Rosenfeld, portavoz de la Policía, dijo que más de siete mil agentes recorren varios sectores de la ciudad, entre ellos el barrio ultraortodoxo de Mea Shearim, donde se produjeron manifestaciones violentas y la quema de objetos en los últimos días como señal de protesta por la marcha.

Más de mil ultraortodoxos participan en actos de protesta cerca de la entrada de la ciudad, y otro grupo de judíos religiosos se encuentra frente a la residencia del alcalde, el ortodoxo Uri Lupolianski. En varios puntos de la Ciudad Santa, varios ultraortodoxos, que consideran la marcha una "abominación", han arrojado piedras a los policías, aunque no se han registrado heridos en los incidentes, según la radio pública.

Dos opositores a la marcha presentaron hoy una petición al Tribunal Supremo de Justicia israelí para que impidiera la celebración del evento, con el argumento de que el cuerpo de bomberos presta servicios mínimos, pero esta solicitud no fue aceptada.

Decenas de autobuses, vehículos policiales y ambulancias se encuentran aparcados en los alrededores del parque donde tiene lugar la marcha del orgullo gay en previsión de que se produzcan altercados. La Policía también mantiene acordonados varios puntos de la ciudad, como el centro, para impedir que se acerquen grupos de ultraortodoxos.