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Unas 200.000 personas piden en Tel Aviv la dimisión de Olmert

La oposición israelí pide elecciones anticipadas ante el descrédito del primer ministro .- El Parlamento debate el informe sobre la Guerra del Líbano

Unas 200.000 personas se han concentrado hoy en la Plaza Rabín de Tel Aviv para pedir la dimisión del primer ministro israelí, Ehud Olmert, a raíz de un informe oficial que subraya su responsabilidad en los errores de la guerra del pasado verano en el Líbano y su fracaso en asuntos de seguridad y sociales. Tanto grupos de izquierda como de derecha, así como organizaciones de la sociedad civil y combatientes en la reserva, participan en esta protesta, en la que, por decisión de los organizadores, no ha tomado la palabra ningún político.

La marcha ha congregado a una extraña y heterogénea mezcla de gente de distintas edades, grupos e intereses, pero con la exigencia de que Olmert deje el Gobierno como denominador común. Familiares de soldados muertos o secuestrados, la derecha nacionalista, la izquierda pacifista, reservistas, residentes del norte de Israel y de Sderot -localidad donde caen la mayoría de los cohetes lanzados de Gaza, desde donde varios grupos llegaron a pie- figuraban entre los 250.000 manifestantes que acudieron según los organizadores (la policía no dio cifras).

"Bienvenidos a la última manifestación de Ehud Olmert como primer ministro", ha sido la frase con la que los organizadores -que esperaban que acudieran 400.000 personas- han abierto la protesta. Entre los asistentes, que han guardado un minuto de silencio por los soldados muertos en la guerra contra Hezbolá, se encontraba el diputado laborista y ex ministro Ofir Pines, que en declaraciones a EFE ha pedido a su compañero de partido el ministro de Defensa, Amir Peretz, que dimita por las conclusiones del citado informe.

La crisis de Gobierno en Israel se ahonda. El Parlamento (Kneset) ha debatido el informe de la Comisión Winograd que responsabiliza al Gobierno del fracaso israelí en la guerra del Líbano contra Hizbulá, el pasado verano, así como una moción de censura de la oposición. El líder del partido derechista Likud y ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, ha abogado hoy indirectamente en el Parlamento por la celebración de elecciones anticipadas al decir que "hay que volver al pueblo" porque "no hay un liderazgo responsable y sensato".

El debate ha comenzado con un mensaje de la presidenta de la Kneset, Dalia Itzik, quien ha felicitado al Gobierno por designar una comisión y ha elogiado el informe: "Es un documento importante para el futuro y para la seguridad del Estado de Israel". ha asegurado. "El informe es duro pero importante y todos aprobamos la ofensiva", ha insistido Itzik, antes de dar paso al líder de la oposición, el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, del derechista Likud y favorito en todos los sondeos para sustituir al primer ministro, Ehud Olmert, del Partido Kadima, si se anticiparan las elecciones.

Olmert obtuvo anoche una victoria política entre los 19 representantes de Kadima en el Parlamento, que, en contra de lo previsto, se solidarizaron con él en su negativa a dimitir debido a las críticas de la Comisión Winograd.

Los disidentes de la supuesta "rebelión" interna en favor de la renuncia de Olmert para "salvar el honor de Kadima ante la opinión pública" fueron la titular de Exteriores y viceprimera ministra, Tzipi Livni; el jefe del bloque parlamentario de los partidos que conforman la coalición de Gobierno y el de Kadima, Avigdor Itzhaki, quien dimitió de estas funciones, y la diputada Marina Solodkin.

Fuentes parlamentarias también preveían esta mañana que no prosperará la moción de censura contra Olmert y contra el Gobierno en la Cámara Legislativa, donde su coalición, de momento intacta, cuenta con el respaldo de 78 de los 120 diputados.