El Sinn Fein y el Partido Democrático del Ulster se perfilan como vencedores
El ministro británico para Irlanda del Norte insta a los partidos unionistas y nacionalistas a formar un gobierno compartido
El ministro británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, ha instado a los partidos unionistas y nacionalistas a formar un gobierno de poder compartido para el 26 de marzo porque así lo quiere "la abrumadora mayoría" del electorado del Ulster. Según los primeros resultados de los comicios autonómicos de este miércoles, el DUP y el Sinn Fein se perfilan como claros vencedores, lo que lo que les da un mandato electoral amplio para negociar con garantías. Hain comenzará el lunes una ronda de conversaciones con los partidos del Ulster para abordar la siguiente fase del proceso de paz.
"Está claro que los primeros resultados (de los comicios autonómicos del miércoles) demuestran que la gente ha votado mayoritariamente por el concepto de poder compartido y quieren que lo pongan en práctica para el 26 de marzo", ha resaltado Hain.
Esa es la fecha fijada por Londres y Dublín para que el mayoritario Partido Democrático Unionista (DUP) del reverendo Ian Paisley y el Sinn Fein (brazo político del IRA) de Gerry Adams firmen un acuerdo. "El electorado -ha subrayado el ministro- quiere que (los partidos norirlandeses) empiecen a tratar los asuntos cotidianos que se han planteado durante la precampaña".
Hain ha efectuado esas declaraciones en respuesta a las palabras de varios miembros del DUP, que han expresado la posibilidad de que no se cumpla con el calendario planteado por los Ejecutivos británico e irlandés en el acuerdo de Saint Andrews. Los diputados Jeffrey Donaldson y Gregory Campbell han insistido en que quizá se necesite más tiempo para que el Sinn Fein demuestre con hechos que, como declaró el pasado enero, reconoce la autoridad de la Policía y la Justicia norirlandesas, una de las demandas unionistas.
Por primera vez en su historia, Irlanda del Norte ha acudido a las urnas para elegir la composición de la futura Asamblea autónoma sin la sombra de las armas del Ejército Republicano Irlandés (IRA). Aunque la restauración de la autonomía no es algo seguro, tanto el Gobierno británico como el irlandés querían que los ciudadanos votesen para que pueda haber una nueva Asamblea. El anterior Ejecutivo fue suspendido en octubre del año 2002, cuando el Ejército Republicano Irlandés (IRA) fue acusado de espionaje en la sede del Gobierno de Stormont. Desde entonces los asuntos norirlandeses son controlados desde Londres y no de forma autónoma.
Pronósticos
Los pronósticos apuntan a que el Partido Democrático del Ulster (DUP) del reverendo Ian Paisley será el ganador de las elecciones y que el segundo puesto será para el Sinn Fein, tal y como ocurrió en las elecciones de noviembre de 2003. Sin embargo, los resultados que se produzcan quizá no sirvan para restaurar el Ejecutivo de poder compartido entre católicos y protestantes.
Todo depende de si el mayoritario y favorito en las encuestas, el Partido Democrático Unionista (DUP), acuerda un pacto de gobernabilidad para el 26 de marzo con el Sinn Fein, el brazo político del IRA y segunda formación del Ulster. Esa es la fecha límite impuesta por los Gobiernos británico e irlandés en el acuerdo de Saint Andrews para poder devolver una autonomía al castillo de Stormont, sede de la Asamblea.
Difícil acuerdo
En caso contrario, se suspenderán los salarios de los diputados y los destinos de la provincia seguirán en manos de los ministros enviados por Londres, quienes aplicarían los contenidos pendientes en el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998) en estrecha colaboración con sus colegas irlandeses, una opción que horroriza a los unionistas.
Paradójicamente, el desarme final del IRA en 2005 y el reconocimiento de los republicanos de la autoridad de la Policía y Justicia norirlandesas el pasado enero, es decir su incorporación definitiva a la vía estrictamente democrática, están dificultando más de lo esperado la decisión de Paisley.
Hasta la fecha, el Sinn Fein ha cumplido con todas las condiciones impuestas por el DUP, pero el reverendo ha evitado por todos los medios declarar si dirigirá el Gobierno del Ulster con el número dos republicano y ex comandante del IRA, Martin McGuinness, como su adjunto. Lo más probable es que quiera tomar el pulso al electorado protestante antes de comprometerse con el mismo partido al que se ha enfrentado durante los últimos años.
Los unionistas se han negado a sentarse en el Gobierno con el Sinn Fein, brazo político del IRA, porque llevan años argumentando que no confiaban en el anuncio del IRA sobre su intención de poner fin a la violencia y destruir sus arsenales de armas. Pero el pasado año la Comisión de Seguimiento Independiente indicó que el IRA ha cambiado de forma radical y que sus estructuras más importantes han sido desmanteladas.
Por su parte, el líder del Sinn Fein, Gerry Adams, se ha mostrado optimista sobre las elecciones. Su partido presentaba este miércoles un manifiesto en el que el partido se compromete a trabajar para restaurar la Asamblea. Asimismo, Adams ha declarado que el Partido Democrático del Ulster debe aceptar el resultado de las elecciones.
Sin los viejos temas sobre la mesa, durante la campaña electoral los programas políticos de los partidos se han centrado en temas como la sanidad, la educación o el nuevo y polémico impuesto sobre el agua. Toda una señal de la normalización de la situación en la provincia.
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