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El príncipe Laurent de Bélgica niega que conociera el origen fraudulento del dinero con el que decoró su mansión

Comparece como testigo en un juicio sobre un fraude en la Marina

El hijo menor de los reyes de Bélgica, el príncipe Laurent, ha admitido hoy que estaba al corriente de que el dinero con el que su consejero personal, el coronel Noël Vaessen, le ayudaba a decorar y mantener su mansión, la Villa Clémentine, procedía de la Marina, pero ha asegurado desconocer su origen fraudulento. El príncipe Laurent ha comparecido hoy en calidad de testigo en el juicio que comenzó ayer en el Tribunal Correccional de Hasselt (este) contra doce empresarios y altos oficiales de la Marina por supuestas facturas falsas y el desvío de fondos de esta institución del Ejército. Es la primera vez en la historia judicial belga que un príncipe testifica en un caso de derecho común.

El príncipe, que en los años noventa no tenía suficientes ingresos para decorar y mantener la gran casa que sus padres le habían regalado, ha insistido en que siempre ha confiado plenamente en la legitimidad de las acciones de su consejero. "No miro la contabilidad de la Marina ni de otra institución. Pensé que Vaessen era competente. Hizo lo que pudo", ha dicho el príncipe.

Su testimonio ha durado 16 minutos y el príncipe ha repetido prácticamente las declaraciones que hizo anoche a la policía como parte de la investigación de la trama, que consistió en una fórmula encubierta para desviar más de dos millones de euros de fondos de la Marina con distintos fines, entre ellos la rehabilitación de la casa del príncipe. Según los investigadores judiciales, se habrían abonado en especie -muebles, electrodomésticos o trabajos de reforma- y por un valor de más de 175.000 euros los servicios prestados por el príncipe, quien tiene el cargo honorífico de teniente-general de la Marina.

La presidenta de la corte, Christine Coopmans, ha hecho varias preguntas al príncipe, basándose en la lista de preguntas que la defensa y la acusación le habían transferido por escrito. El príncipe ha confirmado, entre otras cosas, que el coronel Vaessen había "patrocinado" con dinero de la Marina su fundación para el bienestar de los animales (KINT). Sin embargo, ha asegurado que desde 1999, cuando Vaessen dejó de ser su consejero, ya no había recibido ninguna ayuda, ni para su fundación ni para su casa, la Villa Clémentine.

Como ocurriera a su entrada, el príncipe ha abandonado el tribunal en medio de una nube de periodistas y curiosos, deseosos de ver al hijo de Alberto II y Paola después de una semana de conjeturas sobre su presencia en el juicio.