Lula: “No quiero vender ilusiones”

El reelegido presidente brasileño afirma ante políticos y empresarios que el país no va a volver “a la era de la irresponsabilidad”

En un duro discurso pronunciado ayer ante un auditorio de empresarios, gobernadores y miembros del Congreso, el reelegido presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró: “No quiero vender ilusiones”. Y añadió: “No vacilaré, pueden tener certeza. El Gobierno no va a gastar más de lo que recauda. No dejaré de vetar medidas que puedan comprometer o poner en riesgo la estabilidad de la economía brasileña. No queremos vender ilusiones”. Dirigiéndose a los gobernadores y tras criticar a quienes llamó “políticos irresponsables”, dijo: “No me vengan ustedes a decir que hay que cambiar la ley de la responsabilidad fiscal que prohíbe a los gobernantes de cualquier tipo y grado endeudarse], porque no lo voy a aceptar. No vamos a volver a la era de la irresponsabilidad”.

Se quejó de que los diputados de la oposición suelen presentar enmiendas a un proyecto de ley a sabiendas de que contará con la negativa del presidente, aunque esto le acarree impopularidad. Es lo que ocurrió recientemente, cuando la oposición pidió que el salario mínimo de los trabajadores aumentase en un 17% y Lula lo rechazó. Se da el caso de que los mismos diputados opositores, que son los mejor pagados del mundo, también pidieron una subida del 90% de sus sueldos. Por eso, “vetaré todo lo que haya que vetar”, dijo Lula ayer.

Problemas en la economía

El presidente dijo no tener prisa en nombrar un nuevo Gabinete porque toda su preocupación está concentrada en cómo hacer que crezca la economía de Brasil, que este año registrará el menor crecimiento de toda América Latina. Además, confesó con humildad que aún no ha dado con las soluciones que hagan posible dicho crecimiento, pero aseguró que las encontrará. Mientras tanto, cada día aumentan los partidos dispuestos a apoyar a Lula y a formar un Gobierno de coalición, aunque, eso sí, con condiciones. Así, para que el progresista Partido Democrático de los Trabajadores (PDT) participe en el futuro Ejecutivo, Lula ha aceptado no llevar a cabo por ahora la reforma de la Seguridad Social que, según los empresarios, es vital para el crecimiento del país ya que acapara uno los mayores porcentajes del producto interior bruto (PIB). Y el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mayor aliado del Gobierno, exige la dirección de la Cámara y del Congreso, aunque eso es algo que difícilmente permitirá el Partido de los Trabajadores (PT), que llevó a Lula al poder.

Por otra parte, en su discurso Lula se alegró también de la victoria de Rafael Correa en las presidenciales de Ecuador. Precisamente el presidente interino del PT y asesor especial de Relaciones Internacionales, Marco Aurelio García, explicó ayer que el Gobierno brasileño cree que el triunfo de Correa “refuerza una tendencia progresista de integración del continente suramericano”.

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