El conflicto de Oriente Próximo

La ONU convoca una reunión urgente sobre Gaza y alerta de que está al borde de una crisis humana

El primer ministro palestino asegura que trabaja por la liberación del soldado israelí y que la ofensiva no conseguirá derribar a Hamás.- El ejercito israelí sabe que el soldado secuestrado está bien de salud y que recibe tratamiento médico

Nueva York / Gaza - 30 jun 2006 - 20:22 UTC

La ONU, a través de su subsecretario general para Asuntos Humanitarios, Jan Egeland, ha alertado hoy de que la ofensiva militar israelí en represalia por el secuestro de uno de sus soldados ha dejado a Gaza "al borde del abismo" a no ser que se restituya la electricidad y el suministro de combustibles a sus habitantes. El Consejo de Seguridad ha convocado una reunión urgente esta noche para analizar la crisis, mientras las Fuerzas Aéreas israelíes siguen atacando la franja, donde hoy han lanzado más de 15 misiles.

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Israel ha dejado sin electricidad a dos tercios de los 1,4 millones de palestinos que viven en la franja de Gaza, que sigue rodeada y asilada. Se estima que más de 130 pozos requieren combustible para la extracción de agua y Egeland ha manifestado que, si las fronteras continúan cerradas, el diesel podría agotarse en tres días. "Estamos consternados por ver cómo juegan con el futuro de civiles inocentes, incluidos niños", ha añadido el alto cargo de la ONU. Tras considerar los bombardeos a plantas eléctricas como una violación al derecho humanitario, se ha mostrado crítico con los palestinos: "El secuestro del soldado israelí fue lo peor que se podría hacer y en el peor momento".

La reunión del Consejo ha sido solicitada por el embajador de Qatar, Abdulaziz Al-Nasser. El representante de la Autoridad Palestina, Riyadh Mansour, ha dicho que espera que en la cita, convocada para las 15.00 hora local (23.00 en Madrid) se estudie una resolución en la que "se exija a Israel detener sus acciones". Sin embargo, el embajador de EE UU ante el organismo, John Bolton, ha subrayado que "una resolución no es aconsejable", ya que podría "perjudicar". En su opinión, de las consultas saldrá una declaración. Aunque de momento no hay muertos en la amplia operación israelí de castigo, llamada Lluvias de verano, al menos dos palestinos han resultado heridos esta tarde, uno en estado crítico, en los bombardeos israelíes sobre Rafah.

Nuevos ataques

Mientras esta misma noche, la Fuerza Aérea israelí ha vuelto a atacar posiciones palestinas en la franja de Gaza. Aviones israelíes han disparado varios cohetes contra un campo de entrenamiento del brazo armado del movimiento islámico Hamás en el barrio Zeitún de la ciudad de Gaza. Poco antes, aviones israelíes han atacado también un campamento de las Brigadas del Mártir Abu Rish, en el sur de la franja. Por su parte, milicias palestinas han disparado en la última hora un cohete Kasam contra el sur de Israel, que ha caído en un campo del kibutz Nir Am, entre Gaza y la ciudad de Sderot.

La pasada noche los misiles causaron graves destrozos en el Ministerio del Interior palestino, cuyo titular, Said Siam, destacado miembro de Hamás, no estaba en ese momento en su sede. Además, F-16 han lanzado bombas sobre distintos blancos en el norte y sur de la franja con supuestos campos de entrenamiento de milicias palestinas como objetivos. Dos proyectiles han causado grandes destrozos en las oficinas del brazo armado de Al-Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa. Por su parte, carros de combate israelíes estacionados en la frontera norte de la franja de Gaza han bombardeado la principal planta que suministra electricidad al norte de la franja de Gaza, según fuentes de seguridad palestinas y testigos presenciales.

Las gestiones de Mubarak

Mientras, el primer ministro palestino, Ismail Haniya, ha asegurado que la ofensiva "va más allá del asunto del soldado" -el joven Gilad Shalit secuestrado por las milicias palestinas el domingo-, pero que no conseguirá su objetivo. "Existe un plan premeditado contra el pueblo palestino que busca su humillación y la destrucción del Gobierno [de Hamás]", ha clamado durante la oración de los viernes. En su primera declaración desde el comienzo el miércoles de la operación, Haniya ha dicho que "no habrá concesiones", aunque ha añadido que "trabaja para resolver el caso". El presidente egipcio, que actúa como mediador, ha anunciado que Hamás está dispuesta a entregar al militar bajo ciertas condiciones. En una entrevista en el periódico egipcio al Ahram, Mubarak señala que no se ha llegado a un acuerdo de momento con la parte israelí.

La entrega estaría condicionada a un intercambio de prisioneros palestinos que estén en manos de Israel y que estén a punto de cumplir sus penas. Haniya no ha mencionado ninguna condición para la liberación del soldado. En una conversación con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, Mubarak le pidió que abordara el asunto con tranquilidad y que "se tomara más tiempo para alcanzar una solución pacífica", lo que parece haber conseguido, pues, según el diario Yediot Aharonot de Jerusalén, el Ejército israelí ha congelado por el momento los planes de ocupar el norte de la franja de Gaza. La entrada de las fuerzas israelíes en las zonas de Bet Hanún y Bet Lahíe estaba programada para esta noche, pero los altos mandos la han suspendido en espera debido a órdenes políticas.

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