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Villepin pide disculpas al jefe de la oposición por acusarle de "cobardía" en la Asamblea Nacional

Las palabras del primer ministro provocaron ayer un grave incidente en la Cámara

El primer ministro francés, Dominique de Villepin, ha pedido hoy públicas disculpas al líder de la oposición, Francois Hollande, a quien ayer acusó por tres veces de "cobardía". Las palabras del jefe de Gobierno, pronunciadas en la Asamblea Nacional, provocaron un serio altercado en la Cámara, habitualmente poco tumultuosa.

"Si algunas palabras pudieron herirle personalmente, lo lamento y las retiro", ha dicho hoy, también en la Asamblea, el primer ministro en tono pausado y tranquilo, en contraste con la vehemencia con la que se expresó ayer. En nombre del grupo parlamentario socialista, su presidente Jean-Marc Ayrault, ha afirmado que tomaba "nota" de las "excusas" de Villepin a Hollande, quien estaba sentado en el escaño de al lado. El jefe de Gobierno ha explicado que con la expresión "cobardía" se refería a "actitudes" y que, en ningún caso, eran ataques personales.

El incidente se produjo después de que Hollande le preguntara si seguía manteniendo su confianza en el copresidente francés de EADS, Noel Forgeard. Villepin, visiblemente molesto, le replicó con una diatriba y le recriminó por tres veces "la cobardía que hay en su actitud". Los diputados socialistas abandonaron entonces la Asamblea profiriendo gritos de "dimisión" en protesta por lo que calificaron de insulto al jefe de la oposición, quien exigió excusas al primer ministro en la próxima sesión de control al Gobierno.

Según Ayrault era una "obligación" de Villepin dar ese paso, porque al "insultar" a Hollande cometió "la más grave injuria contra un político, insultó a todos los diputados socialistas y a toda la oposición, y, de alguna manera, ultrajó al Parlamento".

"Aquí no hay valientes ni cobardes, sólo diputados que tuvieron la valentía de enfrentarse al sufragio universal", le ha espetado Ayrault, en clara alusión a que Villepin ha hecho toda su carrera política a la sombra del presidente francés, Jacques Chirac, sin presentarse nunca a unas elecciones.