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La UE impondrá sanciones contra Lukashenko por fraude electoral en Bielorrusia

La Policía detiene a cientos de personas que llevaban desde el pasado lunes acampados en la Plaza de Octubre de Minsk

La Unión Europea ha decidido esta tarde imponer sanciones por primera vez contra el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, que fue reelegido el pasado 19 de marzo en unas elecciones calificadas de fraudulentas por los observadores internacionales. Las sanciones, que también afectarán a los demás responsables del fraude electoral, pueden incluir una prohibición de visados para entrar en los países de la UE y la congelación de sus fondos en dichos países, aunque las autoridades comunitarias tienen todavía que especificar las medidas.

La ministra de Asuntos Exteriores austríaca, Ursula Plassnik, cuyo país preside este semestre la UE, ha sido la encargada de informar sobre esta medida, al final de la cumbre europea de primavera celebrada en Bruselas. Plassnik ha leído en una rueda de prensa una declaración de condena a Bielorrusia por la detención anoche de cientos de manifestantes pacíficos en Minsk, y por la falta de limpieza de los comicios. "Hemos urgido a los vecinos de Bielorrusia a que sigan el mismo enfoque que nosotros", ha señalado Plassnik en su discurso.

Lukashenko, que lleva en el poder 12 años y modificó en un referéndum en 2004 la Constitución para poder aspirar a un nuevo mandato, ganó las elecciones del pasado domingo con más del 82% de los votos, tras una campaña electoral en la que fueron arrestados miembros de la oposición y clausurados varios medios de comunicación.

La respuesta de la UE no se ha hecho esperar, y hoy mismo ha pedido la "inmediata liberación" de los 200 opositores detenidos anoche cuando acampaban en el centro de Minsk en protesta por el "fraude" electoral denunciado por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE). "Bielorrusia es una triste excepción en un continente de sociedades abiertas y democráticas", según la declaración de la UE aprobada hoy. El ministro sueco de Asuntos Exteriores, Goran Persson, ha querido recalcar la idea de que Bielorrusia es "la última dictadura de Europa", razón por la que, según ha dicho, Europa debe "brindar todo su apoyo a las fuerzas democráticas del país".

Sin embargo, Bruselas ha descartado de momento incluir sanciones económicas contra este país, con el fin de no castigar a su población civil y a la oposición democrática, "cuyos valerosos esfuerzos por avanzar la causa de la democracia en circunstancias difíciles merecen pleno reconocimiento y apoyo", según la nota leída por Plassnik. Sin embargo la UE ya ha limitado a un mínimo los contactos oficiales con el régimen de Minsk y mantiene una prohibición de visados contra seis altos funcionarios considerados responsables de fraude electoral en las elecciones legislativas y el referéndum de 2004.

Tras las elecciones del pasado domingo, en las que fue proclamado vencedor el ya presidente Lukashenko, los opositores al régimen presidencial, en imitación de la Revolución naranja en Ucrania en 2004, se concentraron en la plaza de Octubre de Minsk, dispuestos a permanecer allí hasta que las elecciones fueran anuladas. Allí han permanecido unos cientos, instalados en tiendas de campaña, hasta hoy, cuando un centenar de policías vestidos de negro, con el apoyo de 20 vehículos de las fuerzas especiales, han irrumpido en la plaza y han detenido ha participado en la operación, que ha comenzado hacia las 2.00 (hora peninsular española). Centenares de personas han sido detenidas, entre ellos un hijo del líder de la oposición.

Gran manifestación el sábado

El líder de la oposición bielorrusia, Alexandr Milinkiévich, ha denunciado las detenciones y ha convocado una nueva manifestación para el sábado. "He intercedido por ellos, pero no hay nada que hacer. Les retendrán durante varios días", ha asegurado Milinkevich al regresar de la prisión a donde han sido trasladados sus simpatizantes. Los menores podrían ser puestos en libertad en las próximas horas.

Después, ha cargado contra el Gobierno de Lukashenko. "El régimen bielorruso es una imitación de la democracia. Es un Gobierno ilegal e ilegítimo que entiende sólo el lenguaje de la violencia", ha dicho, para después anunciar que persistirá con las protestas contra las elecciones. Así, ha convocado una manifestación para mañana, con ocasión del aniversario de la efímera independencia de la que disfrutó este país en 1918 antes de la fundación de la Unión Soviética. "No importa que sea autorizada o no. Miles de personas nos manifestaremos en defensa de la libertad, la verdad y la justicia en la misma Plaza de Octubre", ha dicho.