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CUMBRE EUROMEDITERRÁNEA

La cumbre de Barcelona consigue acordar un Código de Conducta Antiterrorista

El desacuerdo de Israel y los países árabes sobre la definición de terrorismo impide una declaración conjunta

La Cumbre Euromediterránea ha concluido hoy con un acuerdo final sobre el Código de Conducta Antiterrorista y sobre el programa de trabajo para los próximos cinco años, aunque no ha llegado a adoptar una declaración común. La falta de consenso entre árabes e israelíes sobre la definición de terrorismo ha triunfado sobre los esfuerzos británicos y españoles y ha obligado a que, en su lugar, la presidencia británica emita una declaración. Pese a ello, Blair ha afirmado que se "ha logrado una fuerte condena contra el terrorismo, la más dura que se podía aprobar".

El jefe de Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha afirmado que, pese a las dificultades, el Código de Conducta Antiterrorista es "una demostración de lucidez y hasta de valentía, una apuesta mayoritaria por el diálogo y la cooperación", y ha insistido en que supone una "condena enérgica sin paliativos" de la violencia terrorista. Zapatero se ha felicitado además de que la lucha contra esta violencia y la regulación internacional de los movimientos migratorios hayan pasado a formar parte de las materias de las que se ocupa este foro internacional.

"Supone un llamamiento a la comunidad internacional para que nadie pueda asimilar la violencia y el terrorismo a ninguna religión, cultura o pueblo", ha añadido. Para el jefe del Ejecutivo, el Código de Conducta es "un hecho sin precedentes" y un ejemplo del "salto cualitativo" que ha supuesto la cita de Barcelona para la colaboración entre la Unión Europea (UE) y los países de la ribera sur del Mediterráneo. Zapatero ha dicho que estos acuerdos permitirán avanzar en la creación de un espacio euromediterráneo de seguridad, libertad y justicia y que se une al espacio económico y de colaboración política y cultural iniciado hace diez años en Barcelona.

Escasa implicación británica

Los términos en los que estaba redactada la propuesta de Código de Conducta Antiterrorista han provocado que las discusiones en torno a este texto hayan estado rodeadas por una gran crispación, según fuentes diplomáticas. El problema radicaba en que la Unión, cuya presidencia de turno ocupa Reino Unido, consideraba inaceptable cualquier definición de terrorismo que supusiese un reconocimiento a los grupos de "resistencia" como forma legítima de lucha violenta, como pretendían algunos estados norteafricanos.

Las delegaciones asistentes también han llegado al acuerdo en otros temas menos complicados, como el llamado Programa de Trabajo a Cinco Años, que suele aprobar esta reunión Euromediterránea, y que en esta ocasión incluye medidas de liberalización del comercio agrícola en lo referente al ámbito económico, mientras que en lo que toca a la política y a la seguridad, contempla medidas de impulso a la democratización de toda la zona. En lo que respecta a la inmigración, el acuerdo gira en torno al reconocimiento de la inmigración legal como "oportunidad para el crecimiento" y la mejora de los vínculos entre países. Esas mismas fuentes culpan a la escasa implicación del Ministerio de Asuntos Exteriores británica de la ausencia de prácticamente todos los líderes de países árabes, que han enviado delegaciones de segunda fila.

Recuerdan así que a la hora de preparar la cumbre el ministro español, Miguel Ángel Moratinos, realizó en solitario casi todas las visitas preparatorias de la cumbre, en la que han participado 35 Estados: todos los miembros de la UE más otros 10 países de la ribera sur del mar Mediterráneo. Sobre este punto ha incidido el líder el PP, Mariano Rajoy, para criticar los resultados de la cumbre. En su opinión, los resultados son "nada buenos", dada la ausencia de los principales líderes árabes y la falta de consenso entre los participantes sobre "el concepto de terrorismo". "Eso no es que no sea bueno, es que hasta desmoraliza un poco", ha subrayado Rajoy, quien ha añadido que le gustaría que Zapatero "se dedicara a ser más eficaz".

Zapatero: "Hay que cerrar un acuerdo como sea"

Los micrófonos instalados en la sesión plenaria de la cumbre le han jugado una mala pasada al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En una conversación con Carles Casajuana, su director del área internacional de Moncloa, Zapatero afirmaba que había que "cerrar" un texto "como sea".

"Los textos no van muy bien, estamos intentando cerrar algo", le dijo Casajuana al presidente quien a su vez respondió con un "hay que cerrar, hay que cerrarlo como sea, ¡vamos!". El asesor de Zapatero continuó: "Igual te tengo que pedir que hagas una gestión con Tony Blair, ellos están por tirar la toalla", añadió Casajuana.

Los micrófonos permitieron también escuchar a Casajuana valorando la actitud de los israelíes. "Lo que pasa es que los israelíes están intratables y no aceptan un texto desde hace seis meses y los otros están tan tranquilos porque dicen que es culpa de Israel", ha afirmado Casajuana.

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