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El Papa denuncia "la religión de consumo" durante la misa de clausura en Alemania

Cerca de un millón de fieles asiste a la multitudinaria ceremonia en Marienfeld

Colonia / Marienfeld (Alemania)

El Papa Benedicto XVI ha concluido hoy la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada este año en la ciudad alemana de Colonia, con una multitudinaria misa a la que, según fuentes de la organización, ha asistido cerca de un millón de personas de todo el país y que se ha celebrado en las praderas de Marienfeld, a 27 kilómetros de Colonia.

En su homilia de hoy, Benedicto XVI ha asegurado que en el mundo actual hay un fuerte sentimiento de frustración que con convive "un extraño olvido de Dios junto a un boom de lo religioso", ante el que ha advertido que "si se exagera demasiado, la religión se convierte en un producto de consumo". "Dan ganas de exclamar: ¡No es posible que la vida sea así!", ha subrayado el Papa.

Según el Papa, "se escoge aquello que place y algunos saben sacarle también provecho. Pero la religión buscada a la medida de cada uno a la postre no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte". El Obispo de Roma ha animado a los fieles a ayudar a los hombres a descubrir la verdadera estrella que lleva a Jesucristo y a conocer la fe de la Iglesia. A este respecto, ha destacado que Juan Pablo II ha dejado a los católicos una gran obra, el Catecismo de la Iglesia Católica, y que él ha presentado recientemente el Compedio de ese catecismo, "dos libros fundamentales".

Su avión sobrevuela Marktl am Inn

El Papa ha pedido a los jóvenes que sean sensibles a las necesidades de los demás, que ejerzan el voluntariado, del que la sociedad tiene tanta necesidad: "No debemos abandonar, por ejemplo, a los ancianos en su soledad, no debemos pasar de largo ante los que sufren. Es mucho más bello ser útiles y estar a disposición de los demás que preocuparse sólo de las comunidades que se nos ofrecen. Yo sé que vosotros como jóvenes aspiráis a cosas grandes, que queréis comprometeros por un mundo mejor. Demostrárselo a los hombres y al mundo".

Al término de esa ceremonia, Benedicto XVI ha anunciado que Sidney (Australia), será la sede de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en el año 2008. Después, se ha despedido de los jóvenes en nueve idiomas, entre ellos español, en el que ha dicho: "Queridos jóvenes, habéis venido para adorar a Cristo, ahora que lo habéis encontrado continuad a adorarlo en vuestro corazón". Esta misa ha sido el último acto multitudinario de Ratzinger en Colonia. Antes de regresar esta noche a Roma, el Papa se ha reunido con los obispos alemanes y ha sido despedido por las autoridades de la tierra en la que nació hace 78 años. Éste ha sido el primer viaje de Benedicto XVI fuera de Italia tras ser elegido Papa el pasado 19 de abril.

El Airbus A321 del Papa ha despegado del aeropuerto de Colonia-Bonn a las 19.42, 28 minutos después de la hora prevista, y hasta el último momento los peregrinos han estado vitoreando al Santo Padre. Antes de entrar en el espacio aéreo italiano, el avión sobrevolará Marktl am Inn donde los bomberos iluminarán la casa natal de Joseph Ratzinger y los habitantes se reunirán con velas en la plaza central del pueblo, con la esperanza de que el hijo predilecto pueda verlo desde las alturas. El piloto volará lo más bajo posible, si lo permiten las condiciones meteorológicas.