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Un sello mexicano con un niño negro desata una nueva polémica con Estados Unidos

México se niega a retirar la imagen y dice que la caricatura no tiene connotaciones racistas

La utilización por parte del Correo mexicano de un sello postal con la imagen del personaje infantil Memí Pinguín, un niño negro, vendedor callejero de periódicos, ha desatado una polémica entre México y Estados Unidos por cuestiones raciales. El Gobierno del presidente Vicente Fox se ha negado a retirar el sello, como le solicitó la Casa Blanca y la comunidad afroamericana de Estados Unidos, y argumenta que México nunca ha protestado por la creación estadounidense del personaje de Speedy González, un ratón vestido de campesino mexicano.

Memín, un humilde niño de exagerados rasgos negros, es hijo de madre soltera y oriundo de un barrio pobre de la capital mexicana, y su debú en una serie de sellos postales indignó al reverendo Jesse Jackson, quien alzó la voz en protesta, seguido del portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, quien afirmó que "los estereotipos raciales son ofensivos, no importa cuál sea su origen, y el Gobierno de México tiene que tenerlo en cuenta".

El portavoz del Ejecutivo mexicano, Rubén Aguilar, argumentó que esa caricatura es parte de la tradición cultural de México y que se le está rindiendo tributo a la historieta, por lo que el sello se mantendrá en circulación. El Gobierno mexicano sostiene que, en su territorio, la imagen de Memín Pinguín no tiene connotaciones racistas y añade que México nunca ha protestado por la creación en EE UU del personaje de Speedy González, un ratón vestido como campesino mexicano.

En la década de los cuarenta del siglo pasado, la escritora Yolanda Vargas Dulché creó a Memín Pinguín y sus amigos del barrio, niños que se ganaban la vida en la calle, con excepción de uno de ellos, que era rico. La imagen del pequeño negro formó parte de la historieta que ha tenido varias épocas de éxito comercial.

El reverendo Jackson argumentó que con Pinguín se crea un estereotipo de la gente de origen afroamericano, para la cual el personaje resulta ofensivo.

Y en eso coincidió el poeta mexicano Homero Aridjis, presidente emérito del Pen Club, al señalar que "en principio es algo de mal gusto el haber puesto esta estampilla, es un arquetipo de negro, así como folclórico". Indicó que pensar en este sello le indigna, porque "escoger esto es un acto de estupidez y mal gusto".

Aridjis añadió que parece que "en esta estampilla se quisiera decir que en México los negros hacen trabajos, como vender periódicos, que ni los mexicanos quieren hacer... casi es lo mismo".

El asunto es particularmente polémico después de la controversia suscitada hace varias semanas por las declaraciones del presidente Fox, quien dijo que los inmigrantes indocumentados en EE UU están dispuestos a emplearse en trabajos que "ni siquiera los negros quieren".

Ahora, la negativa del Gobierno mexicano a retirar de la circulación los sellos puede ahondar la confrontación, ante la advertencia del portavoz de la Casa Blanca de que "imágenes como esa [de Memín Pinguín] no tienen cabida en el mundo moderno", en palabras de McClellan. A esta opinión se han sumado organizaciones pro defensa de las libertades civiles en Estados Unidos.