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Cuatro soldados alemanes mueren en un atentado con coche bomba contra un autobús en Kabul

Los militares se dirigían al aeropuerto para regresar a su país cuando un terrorista ha hecho estallar un taxi repleto de explosivos

Cuatro soldados alemanes que participan en la misión internacional de paz en Afganistán han muerto esta mañana en un atentado suicida con coche bomba perpetrado contra un autobús de transporte de tropas en Kabul

En el vehículo viajaban 33 soldados alemanes pertenecientes a la Fuerza Internacional de Asistencia (ISAF). Al menos una treintena de ellos han resultado heridos, diez de ellos de gravedad, al estallar junto al autobús un taxi cargado de explosivos y conducido por un terrorista, que murió en el ataque, según el ministerio de Defensa de ese país.

Condolencias de Bush

El ministro de Defensa alemán, Peter Struck, ha señalado que el autobús formaba parte de un convoy de cuatro vehículos que se dirigía al aeropuerto de Kabul. Los soldados iban a embarcar en unas horas en el avión que les llevaría de regreso a casa. "Es la primera vez que soldados alemanes son víctimas de un atentado terrorista", ha añadido, visiblemente emocionado.

Struck ha asegurado que Alemania no abandonará la misión de paz en Kabul a pesar del atentado: "No vamos a retirarnos de Afganistán o a replantearnos la misión. La lucha contra el terrorismo internacional no ha terminado".

El ministro ha expresado el pesar del Gobierno alemán a los familiares de las víctimas, y ha informado de que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha telefoneado al canciller germano, Gerhard Schröder, para transmitirle sus condolencias.

Soldados alemanes y holandeses

La principal base de la ISAF, en la que viven alrededor de 2.000 soldados alemanes y holandeses, se encuentra cerca de la carretera que conecta Kabul con su aeropuerto. Tras el atentado, la vía ha quedado bloqueada por fuerzas británicas.

La ISAF, cuyo mando comparten ahora ambos países, cuenta en la actualidad con unos 5.000 soldados. Se prevé que a partir del próximo mes de agosto sea la OTAN la que asuma el mando, lo que coincidirá con el relevo de los soldados germanos y holandeses, ahora mayoría, por unos 1.800 soldados canadienses.

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