Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VENEZUELA

Chávez: "Conozco quién es quién en los cuarteles. No hay riesgo de rebelión"

El alcalde de Caracas cree que el presidente venezolano está preparando un autogolpe mediante las provocaciones a las fuerzas armadas

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ha asegurado hoy, ante las cámaras de la televisión chilena, que no existe riesgo de que se produzca una rebelión militar en Venezuela. En sus primeras declaraciones públicas después de que un coronel pidiera su dimisión en un foro de periodistas, Chávez ha apuntado que los medios de comunicación han difundido "una imagen falsa" sobre este episodio, "dando a entender que el país se encuentra cerca de una rebelión militar, un estado de insatisfacción, lo que es absolutamente falso".

El presidente ha negado además la posibilidad de un golpe y ha asegurado que conoce "quién es quién en los cuarteles", calificando de "show de la oposición" la insumisión de Soto.

Sin embargo, no opina lo mismo el que fuera uno de los lugartenientes del presidente Chávez, el alcalde de Caracas, Alfredo Peña. Peña cree que Chávez está provocando el malestar del Ejército para responder con un autogolpe. A su juicio, el eventual autogolpe que se produciría como respuesta a la algarada militar tendría como objetivo evitar la caída de un régimen que se encuentra en estado "terminal irreversible".

A juicio del alcalde de la capital, Chávez "podría estar provocando un cuartelazo para justificar el estado de sitio, suspender las garantías y dar un autogolpe". "Está provocando a las Fuerzas Armadas", asegura Peña en una entrevista publicada en el diario El Universal, explicando que en el seno de este cuerpo "hay un gran malestar" porque cree que Chávez ha convertido el ejército en "una pandilla al servicio del MVR (Movimiento V República, el partido de Chávez), lo humilla, lo obliga a asistir a sus actos, a aplaudir sus discursos".

Además, Peña ha denunciado que, desde el Palacio presidencial de Miraflores está en marcha "una gran conspiración" -reclutando y pagando a gente y organizando los actos bolivarianos- que consiste en "promover disturbios, espionaje y todo tipo de violaciones a la Constitución" para intentar revertir un proceso, el de la caída de Chávez, que es "terminal, irreversible".

Sustitución por un civil

La polémica que envuelve estos días el régimen del presidente Chávez comenzaba el jueves con las declaraciones del coronel Pedro Soto, quien solicitó la dimisión de Chávez y su sustitución al frente del Gobierno por un civil ante las cámaras de televisión, cuestionando las maneras antidemocráticas que a su juicio exhibe el presidente. Poco después, la policía militar trató de detener al coronel, pero se lo impidió la intervención de una multitud congregada espontáneamente.

Tras evitar la detención, Soto se dirigió a las cerca de 2.000 personas que se juntaron en la plaza Altamira de Caracas y les exhortó a protestar frente a la residencia de Chávez. La cacerolada fue contestada con una manifestación a favor del presidente organizada inmediatamente por su partido frente a la sede del Gobierno.