George W. Bush y cómo superó sus problemas con el alcohol a los 40 años

Una serie documental cuenta la adicción del expresidente con su testimonio y los de sus amigos, que recuerdan su decisión de abandonar la bebida con la ayuda de la religión

El expresidente de EE UU, George W. Bush, en la Casa Blanca.
El expresidente de EE UU, George W. Bush, en la Casa Blanca.AP

Un nuevo episodio de dos partes de la serie documental de PBS American Experience, emitido el lunes por la noche en EE UU, examinó a George W. Bush y su transición de fiestero universitario a presidente de los Estados Unidos, incluida su decisión de dejar de beber después de cumplir 40 años. “Se despertó con resaca”, recuerda su amigo de la infancia Charlie Younger. “Se había pasado la noche anterior y no se sentía bien. Creo que Laura [Bush] le dijo que podría haberse comportado mejor. Simplemente dijo: 'No necesito esto en mi vida. Me está robando la energía. Me está tomando demasiado tiempo“. Entonces, dejó de beber comenzando una evolución que lo llevó a convertirse en el 43º presidente de los EE UU. ”Lo dejé porque me di cuenta que me gustaba beber demasiado”, explica Bush en sus propias palabras, en una entrevista que se muestra en el documental. “Alguien dijo: ‘¿Recuerdas algún día que no hayas tomado una cerveza?’ Y no pude“.

Los días de bebida de Bush como soltero en Texas están bien documentados y revisados ​​a fondo en el primer episodio de American Experience. ”Estaba a la deriva”, relata Younger. Otros amigos de la infancia entrevistados para el programa lo corroboran. “Bebía demasiado y realmente podía ser desagradable cuando lo hacía”, explicó Robert McCleskey. “A falta de una palabra mejor, podría ser un verdadero...", dice, sin terminar la frase, "cuando bebía”.

Bush jura el  cargo de presidente, el 20 de enero de 2001, ante su esposa, Laura; su hija, Barbara; el presidente del Tribunal Supremo, William Reinquist, y Bill Clinton.
Bush jura el cargo de presidente, el 20 de enero de 2001, ante su esposa, Laura; su hija, Barbara; el presidente del Tribunal Supremo, William Reinquist, y Bill Clinton.AP

El periodista Wayne Slater explica que la versión más joven de Bush era más un “amigo y hermano de fraternidad, maravillosamente atractivo, de los que has conocido mil veces”. “Lo que no era, al menos en mi opinión”, dice Slater, “era alguien que podía aspirar a ser gobernador de Texas o presidente de los Estados Unidos”.

La dependencia de Bush con el alcohol empeoró tanto que familiares y amigos se preocuparon por lo que haría con su vida cuando cumplió los 40 años, explica el ex escritor de discursos Michael Gerson en el episodio. “Bebió demasiado y no tenía control”, señaló.

En el verano de 1985, Bush comenzó a cambiar lentamente después de descubrir la religión. El reverendo Billy Graham “plantó una semilla en mi corazón y comencé a cambiar”, dijo Bush al diario The Washington Post en 1999. El futuro presidente comenzó a asistir a sesiones semanales de estudio bíblico, explicó el programa, y ​​el periodista político de The New York Times, Peter Baker, añadió que Bush comenzó a buscar significado en esas sesiones semanales. “La religión comenzó a darle ese camino a seguir”, indicó. Pronto hizo la transición “de un feligrés a un seguidor de Cristo”, explica Younger en el documental. “Quería emular las enseñanzas de Jesucristo”, dice Younger.

La mañana después de celebrar su 40º cumpleaños, Bush estaba listo para dejar el alcohol para siempre. El Post describió la celebración del cumpleaños de Bush como “una noche ruidosa y líquida en el venerable Broadmoor Hotel en Colorado Springs”. La ex primera dama Laura Bush escribió en sus memorias de 2010 Spoken From the Heart que ella, su esposo y sus amigos tuvieron un “fin de semana de borrachera y no fue diferente de cualquier otro fin de semana”.

De todos modos, Bush ya había tenido suficiente y renunció. “Venció a la bebida y lo hizo de la noche a la mañana”, dijo el director Barak Goodman a NPR. “Mostró un nivel de disciplina y decisión que la gente no suele atribuir a George W. Bush, pero fue una gran parte de su carácter. Fue capaz de reunir un poco de fuerza interior. Fue un ejemplo. Él simplemente... se detuvo en seco“.

Años después, sus hijas Jenna y Barbara Bush fueron detenidas bebiendo alcohol cuando estaban en la universidad y su padre era el presidente estadounidense. Jenna estuvo entre un grupo de jóvenes detenidos por consumir alcohol siendo menor de edad poco después de la medianoche, mientras un grupo de agentes realizaba una investigación en una conocida zona de clubes nocturnos y discotecas. Por su parte, Barbara fue sorprendida comprando bebidas con identidad falsa.

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