Cómo mudarte sin estrés una vez (o las que quieras) y no morir en el intento

El 50% de los mileniales sienten ansiedad al tener que cambiar de piso, algo que hacen con más frecuencia que la anterior generación. Entre las claves para gestionar mejor la transición están una correcta organización y una buena planificación

Una mujer empaqueta cajas. De media, los españoles realizan cuatro mudanzas a lo largo de su vida.
Una mujer empaqueta cajas. De media, los españoles realizan cuatro mudanzas a lo largo de su vida.getty

El 75% de los españoles ha cambiado de vivienda alguna vez, con una media de cuatro mudanzas a lo largo de su vida. De hecho, España es el país que menos se muda respecto a otros Estados europeos. Sin embargo, el mismo estudio del portal inmobiliario Pisos.com confirma que la tendencia de ser un país de propietarios ha cambiado a raíz de la crisis de 2008 y de la pandemia. Actualmente, el 50% de los mileniales paga un alquiler porque no puede optar a comprar una vivienda. Y aquí es donde entra en juego uno de los factores que más determina a esta generación: el estrés y la ansiedad que genera el tener que cambiar de piso con más frecuencia que sus antecesores.

No es extraño encontrar en portales y postes de semáforos ofertas de portes de muebles y transporte económico. Según el portal especializado en mudanzas Sirelo, un traslado medio cuesta en torno a los 900 euros. Y esto, por supuesto, añade otro quebradero de cabeza más a quienes ven su vida en cajas con cierta frecuencia: el relacionado con la economía y la burocracia al afrontar un traslado de hogar. Los psicólogos Markus Jokela y Liisa Keltikangas-Järvinen, de la Universidad de Helsinki, realizaron junto al University College de Londres un estudio en 2008 en el que relacionaron la personalidad con los patrones de migración. Determinaron que las mudanzas tienen un carácter muy relacionado con la personalidad. Una persona extrovertida cambiará de casa más veces a lo largo de su vida y está más abierta a recibir el cambio de manera positiva.

Celia, malagueña de 33 años, con 19 mudanzas a sus espaldas por toda la geografía española, afirma que, aunque “la sensación de libertad es muy positiva con cada cambio”, le preocupa “no echar raíces o pertenecer a un sitio, el hogar”. En este sentido, la psicóloga Lorena Santana tiene claro que lo primero que se debe tener en cuenta es ese significado de la palabra hogar, ya que la casa, en general, es el espacio seguro para las personas y al abandonarlo puede crear un impacto emocional importante: “Un cambio de hogar puede afectarnos psicológicamente de la misma manera que nos afectaría una pérdida o un abandono. Es decir, lo viviremos de igual manera que un duelo ya que, al final, el sentimiento es el de desprenderte de algo a lo que quieres y por el que hay un gran apego”.

Aunque la mayor parte de las personas no se plantea mudarse en los próximos 10 años, es cierto que la pandemia ha cambiado la tendencia. Desde marzo de 2020, el 30% de los europeos ha considerado entre sus próximos planes el cambiar de casa. Google muestra casi siete millones de resultados con recomendaciones para que una mudanza sea más fácil, pero, en realidad, pocos son los que hablan de cómo afecta anímicamente.

Una empresa de mudanzas realiza el cambio de cajas.
Una empresa de mudanzas realiza el cambio de cajas. getty

Hay varios factores que se deben tener en cuenta para que este proceso no resulte una pesadilla. En general, lo que más pereza genera es la gestión: las cajas, el papeleo y la organización suelen ser quebraderos de cabeza para la mayoría. “Los inconvenientes que surgen son que te pueda dejar tirada la empresa, las cajas golpeadas y cambiar todas las direcciones de sitio”, comenta Alejandra, de 34 años, después de 15 mudanzas. Hacer listas de las tareas pendientes y un inventario de lo que hay en cada habitación y etiquetar bien cada caja evitará quebraderos de cabeza. Adelantar estos deberes con tiempo suficiente es un factor beneficioso para evitar la ansiedad del cambio. Además, es un buen momento para crear nuevos hábitos, más responsables, de cara a la nueva vivienda, reciclando o haciendo limpieza de todo aquello que no es útil.

La planificación es, por tanto, uno de los aspectos más importantes para que a uno no le lleve por delante el estrés de la fecha final. Esta organización a medio plazo también ayuda a controlar el impacto emocional, como afirma Santana. La psicóloga aconseja planificar diariamente lo que hay pendiente para eliminar el ruido mental e invertir esa energía en otras cosas, economizando así la fuerza emocional. Por otra parte, Lydia González, de la empresa Memudo, afirma que “la clave es usar un sistema, sin juntar cosas dispares, donde lo importante es empacar por estancias o familias, no mezclar nunca porque entonces será un caos”.

Ahora que está tan de moda hablar de autocuidado, llevar una rutina en esas semanas es esencial. “Comer bien, hacer yoga, dormir y descansar, ayudará a oxigenar el cerebro y tomarlo con calma”, afirma la psicóloga. Sin embargo, cuando ya las cajas están bajo control, aparece otro problema, el burocrático. “Lo peor es el papeleo, cambiar la dirección en todos los suministros, el banco, empadronarte en la nueva casa”, cuenta Izaskun, de 38 años, con más de 20 cambios de casa a lo largo de su vida. “Ojalá hubiera un sistema donde pudieses meter tu nueva dirección una sola vez y todo se actualizara automáticamente”, comenta. Aunque esto aún no es posible, sí que existen aplicaciones móviles, como Moving Organizer o Pro Moving Planner, que facilitan y ayudan en cada fase de la salida del domicilio mediante la creación de listas, e incluso permiten visualizar los muebles en el nuevo domicilio gracias a la realidad aumentada.

Varias cajas apiladas en el suelo de una nueva casa. La planificación es esencial para evitar el caos a la llegada.
Varias cajas apiladas en el suelo de una nueva casa. La planificación es esencial para evitar el caos a la llegada. getty

Pero en la historia de cualquier mudanza no todo son malas noticias ni catástrofes para el estado de ánimo. Generalmente, la mayoría disfruta con el cambio, la catarsis que supone y ese lienzo en blanco que es la nueva vivienda para decorar, empezar de cero y recargar las pilas. Noemí, gallega de 42 años, afirma que agradece la sensación de empezar y decorar a pesar de la incertidumbre: “Decorar acorde a mi momento vital es lo que más me gusta”. Así, se podría decir que la conclusión perfecta es cerrar la etapa anterior de manera adecuada para volver a empezar. Santana define que es importante tener un cierre y una despedida de lo que se deja atrás: “Hacer una última cena, escribir los momentos más importantes que has vivido en un papel, o crear tu ritual para decir adiós con energía renovada”.

Incluso en el cine y la televisión, las mudanzas juegan un papel relevante en la creación de tramas y conexión con la realidad del espectador. Desde el éxito de 2015 de Pixar, Inside Out, en el que los sentimientos se vuelven locos con el cambio de ciudad de su protagonista, que aprenderá poco a poco a valorar y comprender sus propias emociones, a Friends, todo un clásico de la televisión, donde la despedida de la serie es a la vez la propia despedida del piso de Mónica, sin cajas, vacío, pero lleno de recuerdos y nostalgia. Con esa pequeña sonrisa de sus protagonistas hacia lo nuevo que está por llegar y que sirve de colofón perfecto para cualquiera que experimente este proceso a lo largo de su vida.

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