Dos muertos y 18 heridos en la explosión de un edificio en el distrito de Salamanca de Madrid

Los cuerpos han sido encontrados en el lugar en el que se les buscó al principio, pero la cantidad de escombros ha impedido su hallazgo hasta varias horas después

Los bomberos acceden con una escala a la vivienda donde se ha registrado una explosión, en el distrito de Salamanca de Madrid.Foto: Lucie Maillard (EL PAÍS) | Vídeo: EPV

Dos obreros muertos y 18 personas heridas, una de ellas de carácter grave, es el balance de la explosión registrada a mediodía de este viernes en un edificio del distrito de Salamanca. Los trabajadores han sido hallados sin vida durante la tarde por los bomberos entre los escombros. “La explosión ha sido de tal magnitud que el fallecimiento ha sido inmediato”, confirmó el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, a unos metros del lugar de la tragedia. Las dos víctimas mortales eran un hondureño y un español de 27 y 21 años que estaban trabajando en una obra en el inmueble desde hacía un mes. Uno de ellos era padre de dos niños.

La explosión ha ocurrido en la calle del General Pardiñas esquina con la de Ayala, sobre la una de la tarde. Un portavoz de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid ha asegurado que la principal hipótesis con la que se trabaja es un escape de gas, pero la investigación de la Policía Nacional será la que esclarezca con detalles lo ocurrido.

Los cuerpos han sido hallados en el lugar en el que había comenzado la búsqueda, pero ambos estaban tan enterrados que hasta varias horas después no se los pudo localizar. Fuentes de la búsqueda han explicado que la posición de los cuerpos hace deducir que ambos intentaron escapar, pero no les dio tiempo. Uno estaba al lado del otro.

“Ahora la prioridad es apuntalar el edificio para que no haya más riesgos”, ha añadido el regidor. En el momento en el que Almeida comunicaba el fatal desenlace, varios compañeros de la empresa de reformas y algunos familiares de uno de los fallecidos que estaban a unos metros han roto a llorar. Una psicóloga de Samur-PC ha atendido a los allegados. Solo unos minutos antes, un bombero relataba que han trabajado “con la esperanza de encontrarlos [vivos]” hasta el último momento.

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Según un portavoz del cuerpo de los bomberos, los trabajos han sido “muy complicados”, porque había muchas partes estructurales inestables y la búsqueda ha sido puramente manual, sin posibilidad de utilizar ninguna maquinaria. Los efectivos actuaron además en una zona de sótano “de mucho riesgo”, una ubicación en la que suelen estar las calderas. Los inmuebles colindantes han sido desalojados por precaución. En el operativo ha intervenido también la unidad canina de los bomberos. Los perros también han hecho turnos por el estado en el que se encontraba el edificio, en el que se la polvareda se ha mantenido durante varias horas.

De los 18 heridos, 10 fueron dados de alta en el lugar, mientras que cuatro fueron traslados a dos hospitales —tres a La Princesa y una mujer embarazada, a la maternidad del Gregorio Marañón—. “Todos los atendidos son de carácter leve, excepto uno de ellos, que se encuentra grave y sufre politraumatismos”, ha precisado una portavoz de Emergencias Madrid. El inmueble ha quedado “muy dañado” y hubo “numerosos desperfectos en vehículos estacionados y en mobiliario urbano”, según la portavoz.

La explosión resultó tan fuerte que se sintió a varias manzanas de distancia. “Ha vibrado tanto que yo pensaba que era una bomba”, ha relatado una vecina, María Zapatero. Emilio, portero de Ayala 82, justo frente al lugar del siniestro, lo ha corroborado: “El ruido ha sido tremendo y se han reventado varios cristales. No hemos ni esperado a que nos desalojaran. Todos los vecinos han ido bajando, nos hemos alejado y rápidamente ha empezado el trasiego de policía y bomberos”.

“Salimos a toda prisa. No me dio tiempo ni a coger la mascarilla. ¡Es la primera vez que salgo sin ella!”, ha contado nerviosa y en ropa de casa una vecina, Mari Carmen Martínez, de 78 años, que vive en un bajo justo al lado del edificio afectado, mientras esperaba en la calle de Hermosilla que le permitieran volver a su domicilio. La explosión rompió los cristales de las ventanas de su casa, que dan a la calle.

Al lado del edificio siniestrado hay dos colegios, Nuestra Señora de Loreto e Inmaculada Concepción, donde han sido atendidas tres personas con crisis de ansiedad. Aún en la puerta del primero, una alumna de 11 años, Anabel, contaba sobre las dos y media de la tarde: “Estábamos en clase y hemos oído una explosión y todo ha vibrado. Nos han organizado y hemos salido”.

Imagen del ático situado en la calle de General Pardiñas esquina con Ayala tras la fuerte explosión registrada en el barrio de Salamanca, Madrid.
Imagen del ático situado en la calle de General Pardiñas esquina con Ayala tras la fuerte explosión registrada en el barrio de Salamanca, Madrid.Marc Gili Guillem

“Una de mis hijas me ha dicho que había habido una explosión y nos ha hecho una videollamada. Nos hemos acercado enseguida y hemos visto que estaba muy cerca. Ahora las han dejado salir”, explicaba Tamara González, madre de dos alumnas del Nuestra Señora de Loreto, en cuyo patio había escombros y un radiador que habían volado desde el piso afectado.

El Samur montó un hospital de campaña y un puesto de mando. También pidió a los ciudadanos que evitasen esas calles para facilitar el movimiento de los vehículos de emergencia. El área afectada ha permanecido acordonada todo este miércoles. La Policía Municipal ha desplegado drones para captar imágenes desde arriba.

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