David Suárez, en el juicio por un tuit sobre mujeres con síndrome de Down: “No quería vejar a ningún colectivo”

El fiscal pide para el cómico un año y 10 meses de cárcel y más de 3.000 euros de multa, así como la inhabilitación para el ejercicio de su profesión en Twitter durante cinco años

David Suárez, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Madrid.
David Suárez, durante el juicio en la Audiencia Provincial de Madrid.EUROPA PRESS (Europa Press)

Una vez más, se abre en los tribunales el debate sobre los límites del humor y las redes sociales. El humorista David Suárez, acusado de un delito de odio por un comentario sexual en Twitter sobre mujeres con síndrome de Down, ha asegurado este lunes en el juicio al que se enfrenta por estos hechos que era “un chiste más” con el que “no quería vejar ni mofarse” de personas de este u otro colectivo. Suárez ha añadido que no tiene problemas “en pedir disculpas a quien se pueda ofender”. pero se ha reafirmado en su intención de hacer reír a su público.

La Audiencia Provincial de Madrid ha iniciado este lunes el juicio contra Suárez, para quien el fiscal pide por su comentario un año y 10 meses de prisión y más de 3.000 euros de multa, así como que quede inhabilitado para ejercer su profesión en Twitter durante cinco años. Suárez se ha sentado en el banquillo de los acusados a instancias de la Fiscalía de Madrid y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) por el mensaje “de contenido humillante y vejatorio”, según el fiscal, que difundió en su cuenta de Twitter el 18 de abril de 2019. Decía: “El otro día me hicieron la mejor mamada de mi vida. El secreto fue que la chica usó muchas babas. Alguna ventaja tenía que tener el síndrome de Down”. El mensaje, que sigue publicado en la cuenta del acusado, acumula a día de hoy 4.418 retuits y 13.800 me gusta. Tras su publicación del chiste, la cadena SER anunció que prescindía del cómico, que era colaborador en el programa de Los 40 Principales Yu, no te pierdas nada.

Suárez, que tienen más de 100.000 seguidores en Twitter, ha argumentado ante el tribunal que está especializado en el humor negro, un género que pone sobre la mesa “temas tabús o polémicos, pero sin la finalidad de mofarse de los colectivos que hay detrás de esos temas”. “Me reafirmo en que hago este tipo de chistes no con intención de vejar a nadie, sino de hacer reír. Soy cómico e intento hacer reír y es algo que no tiene nada de malo”, ha recalcado, para señalar en reiteradas ocasiones que el humor negro está presente “en el 90%” de sus tuits. Según su testimonio, el chiste no trataba sobre personas afectadas por el síndrome de Down porque “el objetivo no era el colectivo”. “Tengo 10.000 chistes en mi cuenta y puede haber dos o tres contra algún colectivo”, ha explicado.

También ha sostenido que, en su trabajo, hace uso de un “personaje ficticio” que “nada tiene que ver” con su yo “real” y que es, en todo caso, quien sale “malparado” por sus chistes. “No tengo problema en pedir disculpas a quien se pueda ofender”, ha aseverado. De hecho, tras publicar el chiste, el cómico colgó en su cuenta un comunicado en el que pedía disculpas a los familiares del colectivo y respondía a las críticas recibidas por las redes.

Suárez ha reiterado que no siente “animadversión” por las personas con síndrome de Down, una discapacidad intelectual que, ha dicho, tienen un primo y un tío abuelo suyos. A preguntas de su defensa, ejercida por la abogada Isabel Elba, ha declarado que pretende que su público “diferencie entre el artista y el personaje de ficción” que, según ha manifestado, emplea en su trabajo como cómico. Preguntado por algunas declaraciones que ha realizado en diversas entrevistas en las que aseguraba que iba a continuar haciendo este tipo de publicaciones, Suárez ha ratificado que lo dijo en referencia a su dedicación al humor negro y no a “vejar” a personas o colectivos.

El padre de una menor afectada ha relatado en el juicio que su hija, de siete años, forma parte de un colectivo vulnerable porque “no tienen capacidad de liderar una respuesta contra determinadas circunstancias”, como la ocurrida con la difusión de ese chiste en una cuenta con tantos seguidores. “Me llama la atención que una persona con tantos seguidores publique en su cuenta una broma sobra una disfunción y que se abstraiga de alguna manera del hecho de que otros la puedan visualizar de esa forma. Ese es mi dolor”, ha lamentado el testigo, que trabaja en una entidad que lucha por la inclusión de personas jóvenes con discapacidad para que tengan una segunda oportunidad educativa.

“Mucha gente se ha dejado la vida por avanzar por este colectivo. Por algo tan básico como poder votar y el que no se les llame subnormales. Detrás hay una pelea de muchas familias. Hay conquistas en las que no puede haber un paso atrás”, ha aseverado. También ha comparecido un representante de Plena Inclusión Madrid y padre de un joven con el síndrome. Plena Inclusión denunció al humorista en aras a dar respuesta al “sentimiento” de malestar de muchas familias y para cumplir con “los fines de la asociación como es la defensa de los derechos de este colectivo”. “Ese mensaje era muy negativo porque no reflejaba la imagen de las mujeres con ese síndrome porque son personas que luchan por integrarse en una sociedad. Esa visión, con esa relevancia pública, no recogía la realidad”, ha denunciado.

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