Tres navajas, tres patinetes y una grabación: las pistas que condujeron a los asesinos del rapero Isaac

La investigación para detener a los autores del asesinato del joven de 18 años fue “artesanal” y basada en el descarte. La Policía contaba con nueve sospechosos

Concentarción la madre, familiares y amigos de Isaac, el rapero de 18 años asesinado en junio en la calle Comercio de Madrid.
Concentarción la madre, familiares y amigos de Isaac, el rapero de 18 años asesinado en junio en la calle Comercio de Madrid.EUROPA PRESS (Europa Press)

Un chico de 18 años asesinado con cuatro puñaladas. Un túnel. Una última conversación por teléfono que acabó con el grito de la víctima. Cuatro agresores que escapan en patinete. Muchas incógnitas para dar respuesta al sinsentido de la muerte de Isaac López, un joven rapero de Madrid, que encontró la muerte el 14 de julio en un subterráneo de la calle Comercio. La investigación, desarrollada por el Grupo VI de Homicidios de la Jefatura de Madrid con el apoyo de los especialistas en bandas juveniles de la Brigada Provincial de Información (BPI), acaba con los los cuatro supuestos culpables detenidos este jueves, tres de ellos son menores. La Fiscalía ordenaba el viernes su ingreso en el Centro de Internamiento Teresa de Calcuta. Y el juez, por su parte, determinó también el ingreso en prisión del mayor de edad.

Ha sido un “trabajo artesanal”, en palabras de los investigadores, en el que el seguimiento de cada pista ha supuesto el escalón para avanzar hasta la siguiente. “No ha habido ningún callejón sin salida”, aseguran. En manos de la Policía, tres armas blancas que serán “claves” para apuntalar la acusación, al igual que los teléfonos móviles que les han sido incautados en los registros y que ya analizan los agentes. Uno de los “cuchillos de cocina” fue encontrado junto al cadáver.

Los 11 policías del grupo de homicidios que han participado en esta operación llamada Comercio ―en alusión al pasaje en el que se produjo el crimen― han tenido que filtrar una cantidad ingente de datos en los 4 meses de pesquisas: testificales de todo el entorno de la víctima, visionado de cámaras, localizaciones de móviles, registros de la empresa de alquiler de patinetes... Fueron descartanto uno a uno entre los nueve principales sospechosos hasta sumar los indicios suficientes que apuntaban a los cuatro detenidos.

El mayor de edad, de 18 años y apodado Bárcenas, se ha autoinculpado en una primera declaración de ser el que asestó las puñaladas. Dos de los menores no han hablado y el tercero ha asegurado que estaba allí y ha corroborado que el que clavó el cuchillo (hasta cuatro veces) en el cuerpo de Isaac fue Bárcenas. Tres son españoles y uno hondureño.

Los investigadores partieron de ese grupo de nueve sospechosos tras escuchar las declaraciones de los amigos y familiares del joven asesinado. Una de ellas, la del amigo con el que hablaba por teléfono Isaac cuando fue alcanzado por sus atacantes. Antes de que la llamada se cortara, el chico pudo advertirle de que le estaban persiguiendo, aunque no fue capaz de ver quiénes eran hasta que fue demasiado tarde.

El entorno aseguró desde el principio que el rapero, que tenía disganósticado un síndrome de Asperger y una discapacidad reconocida del 48%, había tenido algunos problemas con un grupo de chicos del barrio a los que conocía de un parque cercano a su casa. Allí Isaac se juntaba habitualmente con otros conocidos para disputar batallas de gallos, competiciones de improvisación de rap con las que había ganado cierta fama en el mundillo de la música urbana. Su apodo era Kinki. En Youtube siguen colgados las decenas de vídeos en las que se ven las actuaciones de Isaac, siempre con sudadera, su pelo peinado con cresta y muchos otros jóvenes escuchándole en las gradas del parque. Los detenidos también han grabado varios videoclips que siguen colgados en esta red social, muchas de sus letras tienen contenido violento y en alguno de ellos bailan blandiendo machetes.

Hallan armas blancas e indicios en las casas de los supuestos asesinos del rapero Isaac, apuñalado en julio en Madrid
POLICÍA NACIONAL
25/11/2021
Hallan armas blancas e indicios en las casas de los supuestos asesinos del rapero Isaac, apuñalado en julio en Madrid POLICÍA NACIONAL 25/11/2021POLICÍA NACIONAL (Europa Press)

Aunque el mayor de los acusados estaba vinculado a la banda de origen dominicano de los Dominicans Don´t Play (DDP) ―confirman fuentes de la Brigada Provincial de Información― y la víctima tenía algunos amigos que pertenecían al grupo rival de los llamados Trinitarios, los investigadores desvinculan este asesinato de un problema de bandas. No obstante, al mayor le imputan también un delito de petenencia a organización criminal.

Sin un móvil claro

En sus declaraciones, los detenidos tampoco despejaron las dudas sobre qué les impulsó a matar ese día a Isaac. “Lo que ha quedado claro es que fueron a por él, que su intención era darle alcance y persistieron en su determinación de perseguirle”, explica el jefe del grupo de delitos contra las personas de la Policía Nacional. “Los autores no conformaban una banda en sí, pertenecían a un grupo amplio de amigos en el que un día estaban unos y otro otros. De hecho, en las vigilancias a las que les hemos sometido, habremos visto a los cuatro juntos un par de veces”, especifica.

Uno de los elementos fundamentales para identificar a los agresores fue su método de escape: los patinetes eléctricos de alquiler. Gracias al registro necesario para desbloquearlo, los investigadores accedieron a un nombre y apellido. Para dar alcance a Isaac y escapar del túnel utilizaron tres patinetes, porque dos de ellos iban montados en uno. En su huida sus rostros quedaron grabados en varias cámaras de seguridad de las calles cercanas. “Las imágenes de los vídeos eran nítidas y de buena calidad, pero como ellos iban en patinete e iban a cierta velocidad, los rostros quedaban más borrosos que si hubiesen ido andando”, explicanlos investigadores. “Camaras siempre hay, pero nunca graban el homicidio”, recuedan. Han tenido que escudriñar esas imágenes y cruzar esos datos con otros muchos hasta dar con los inculpados.

En las casas de los presuntos autores se han encontrado también armas y otros indicios que les unen con los hechos, como prendas de vestir. Los repetidores de las antenas de telefonía también han contribuido a reforzar la culpabilidad de los detenidos. Ahora, la Policía espera encontrar nuevos indicios en el contenido de los terminales incautados.

El equipo del Samur atiende a Isaac, cuando aún yacía tendido en el suelo del túnel.
El equipo del Samur atiende a Isaac, cuando aún yacía tendido en el suelo del túnel.

El abogado de la familia de la víctima, Juan Manuel Medina, y la Fiscalía acusarán a los supuestos culpables de asesinato con alevosía, al considerar que los acusados mataron a Isaac sin posibilidad alguna de defensa. “Pocas veces había visto un atestado tan completo y minucioso, está lleno de pruebas que incriminan a los culpables”, expresa en conversación telefónica con este periódico.

El grupo VI de homicidios ha unido meticulosamente las piezas de un puzle inicialmente muy revuelto. “Teníamos candidatos desde el principio, pero necesitábamos reunir todos los indicios posibles. Ha sido un trabajo pulcro, en el que se han encontrado varias agujas en un pajar”, explica la jefa de homicidios que ha dirigido las pesquisas.

Además de la voluntad de esclarecer otra terrible muerte de un chico joven, los agentes de homicidios, dirigidos por su jefa, aseguran “trabajar para las familias de las víctimas”, para Nines, la madre de Isaac, “la primera en enterarse de que habíamos cogido a los presuntos culpables, tienen derecho a cerrar una puerta, sintiendo que se hace justicia”, explican.

En parte lo han conseguido, porque este viernes en la puerta del juzgado al que conducían al detenido mayor de edad la mujer aseguraba que ahora tiene “un poco de alivio”. Ella perdió a su hijo cuando era aún un adolescente y tal vez por eso no puede dejar de pensar en que este crimen es un “error de la sociedad” porque los autores del asesinato son “jóvenes sin herramientas”. Entre lágrimas, reflexionaba: “Son tres menores y un niño de 18 años que tiene la misma edad que tenía mi hijo... cuando me siente en el banquillo y vea a esos niños... es horroroso”.

Solo unas horas antes, la vida de otras cuatro familias también se partía en dos. “Los padres de los chicos detenidos no podían creerse que sus hijos hubieran sido capaces de algo así cuando llegamos a sus casas”, señalan los policías. Fue en las primeras horas del pasado viernes, en una operación de madrugada con 50 agentes que arrestaron en sus domicilios a los cuatro jóvenes que en una noche de julio segaron una vida a los 18 años. El teléfono de Nines sonaba minutos después: “Hemos detenido a los que asesinaron a tu hijo”.

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