Mañueco ningunea a Martínez como el candidato “del sanchismo” y evita confrontar con Vox en el debate electoral
El aspirante del PSOE hace más críticas que propuestas y se sitúa a sí mismo en la oposición tras el pacto firmado entre Feijóo y Abascal en Madrid

El debate electoral a tres con los aspirantes a la presidencia de Castilla y León de partidos con grupo parlamentario (PP, PSOE y Vox) este jueves en TVE ha sido un fiel reflejo de las encuestas públicas y trackings privados que manejan los candidatos a poco más de una semana de las elecciones. El presidente en funciones, Alfonso Fernández Mañueco (PP) ha evitado, salvo alguna ocasión relacionada con la inmigración, confrontar directamente con Carlos Pollán (Vox) y ha centrado sus réplicas e intervenciones en el candidato socialista, Carlos Martínez, al que ha despreciado por elevación, no tanto por su gestión como alcalde de Soria desde hace 17 años, sino como representante “del sanchismo” y del “modelo de gestión de Óscar Puente”, el ministro de Fomento, muy tocado por el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). Martínez, el más relajado, ha ganado algunas batallas del debate con preguntas o aseveraciones que quedaban sin contestar por sus rivales, pero ha hablado en todo momento como si después del próximo 15 de marzo fuera líder de la oposición, no presidente, por lo que ha hecho más críticas que propuestas. Pollán se ha limitado a tratar de recoger el descontento, atacando al PSOE y el PP simultáneamente, en cada argumento, como si ambos partidos fueran socios de toda la vida.
El debate, moderado por el periodista de TVE Xavier Fortes, se ha dividido en cuatro bloques temáticos: Medio ambiente, medio rural y despoblación; Servicios públicos, infraestructuras, y vivienda; Economía y financiación autonómica y pactos y regeneración democrática. Según RTVE, el canal ofreció también un cara a cara entre los candidatos de las dos fuerzas principales, el PP y el PSOE, pero el presidente de la Junta de Castilla y León lo rechazó.
El candidato de Vox ha tardado apenas un minuto en sacar su tema fetiche, la inmigración, cuando, adalentándose en su saludo inicial a la crítica recurrente de Mañueco en los mítines de campaña -que el partido de Santiago Abascal “dejó tirados” a sus votantes en 2024 al abandonar el gobierno de coalición- ha asegurado que se fueron después de que Alberto Núñez Feijóo pactase con Pedro Sánchez acoger “a menas”, el término despectivo con el que la extrema derecha se refiere a los menores extranjeros no acompañados. Tras múltiples alusiones al asunto que el candidato del PP ha dejado pasar en distintos bloques del debate, finalmente, Mañueco ha asegurado que a Vox, lo que les gustaría, es “tirar seres humanos al mar” y ha recordado que lo que el partido de Abascal llama “invasión migatoria” era la acogida de “140 menores no acompañados procedentes de Canarias”. Según Pollán, los problemas de la comunidad obedecen a que los inmigrantes “colapsan la sanidad” -algo que no se sostiene con los datos oficiales- y se llevan las ayudas que deberían ir a los oriundos de la región. El candidato socialista replicó que “la inmigración no es un problema” y que el problema es que más de un millón de castellanoleoneses han tenido que abandonar su comunidad por la falta de oportunidades y actualmente son atendidos por los servicios públicos de otros territorios.
Durante el debate, y así se lo recordó el moderador, se conoció la decisión de Vox de no apoyar la investidura de María Guardiola, la presidenta extremeña en funciones, en la segunda votación, este viernes, cuando solo necesitaba mayoría simple, es decir, cuando le bastaba la abstención del partido de extrema derecha. Preguntado al respecto de cara a los futuros pactos en Castilla y León, el candidato de Vox despreció un bloque entero del debate -“Hasta que no pasen las elecciones no tenemos nada que decir”, dijo-; Mañueco insistió en que su “aspiración” es “gobernar en solitario”, pero con quien sí tiene claro que no pactará es “con el sanchismo de Castilla y León, y el modelo de gestión de Puente y Redondo [Ana, ministra de Igualdad]”. Martinez, por su parte, recordó a Mañueco su oferta de pacto para que gobierne la lista más votada -“Si estuviera tan convencido de que va a ganar, me daría la mano ahora mismo”- y aseguró que el PP y Vox “van de tapados” a las elecciones con sus “matrimoniadas” cuando “todo el mundo sabe que van a ir de la mano” porque los líderes nacionales de ambos partidos “ya han pactado el Gobierno de Castilla y León en Madrid”.
Además de la inmigración, Pollan, que inició cada una de sus intervenciones metiendo al PP y al PSOE en el mismo saco, insistió varias veces en el “fanatismo climático”, en alusión a las políticas, fundamentalmente europeas, para combatirlo; el acuerdo de Mercosur, para tratar de hacerse con el disputado voto de agricultores y ganaderos que según él, saldrán perjudicados, y la ideología “de género”. Martínez les reprochó que Vox no condena los asesinatos de violencia machista y aseguró que su forma de proteger a las mujeres es atarlas “a la cocina”, al tiempo que recordó que habían votado en contra de la subida del salario mínimo interprofesional y de las pensiones. Mañueco evitó confrontar con Vox en su propuesta de “prioridad nacional” para recibir ayudas públicas, es decir, que solo tengan acceso a ellas los nacidos en la comunidad, pero replicó que Vox habitualmente se refiere como “paguitas” a las ayudas a las familias, sin especificar la nacionalidad.
Fueron el PP y sobre todo, Vox, que no cree en el modelo constitucional de comunidades autónomas, los que más se esforzaron en nacionalizar el debate electoral, en detrimento de las cuestiones relacionadas con Castilla y León. Pollán acusó a Sánchez de haber “gastado el dinero de los españoles en prostíbulos”, haber ascendido a la cúpula del PSOE “con dinero de la prostitución” y haber permitido colocar en el organismo que gestiona la seguridad de las estructuras ferroviarias a “señoritas de compañía”, en alusión a la expareja del exministro José Luis Ábalos, que nada tenía que ver con la seguridad ferroviaria. También criticó la amnistía al procés y mencionó las causas abiertas contra la esposa y el hermano del presidente del Gobierno. Mañueco señaló a Sánchez cada vez que se le echaba en cara algún problema de gestión, como las listas de espera: “Faltan médicos y eso es responsabilidad del Gobierno”. Durante su intervención, el presidente en funciones citó cinco veces al ministro Puente y nueve a Sánchez.
Más desdibujados quedaron otros problemas de la región, como los devastadores incendios del pasado verano o la despoblación. Martínez aseguró que el PP lleva décadas hablando del asunto como ”el gran reto" de Castilla y León, prueba de que no es un reto, sino negligencia política, y Pollán se limitó a encuadrar el problema como una derivada de la supuesta “invasión migratoria” que sufre el país y la comunidad.
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