El exdiputado de Junts Eduard Pujol, de presunto acosador a víctima

Una mujer con la que el exportavoz independentista mantuvo una relación será juzgada tras presionarlo y denunciarlo “falsamente”

El exdiputado de Junts per Catalunya Eduard Pujol, en una calle de Barcelona.
El exdiputado de Junts per Catalunya Eduard Pujol, en una calle de Barcelona.Joan Sanchez (EL PAÍS)

Eduard Pujol ha ganado un nuevo combate en la batalla que libra para restaurar su honor y pasar página a uno de los episodios más negros de su vida. Un juez de Barcelona ha dejado a un paso del banquillo de los acusados a una de las dos mujeres que denunciaron por presunto acoso sexual a este exdiputado de Junts per Catalunya en el Parlamento catalán. Las mujeres pusieron los hechos en conocimiento del partido, pero nunca acudieron a la policía ni a la justicia. Pujol, que se vio forzado a dimitir, contraatacó tiempo después y se querelló por injurias y calumnias.

Las investigaciones contra las dos mujeres, que habían mantenido una relación sentimental con Pujol, las dirigen dos jueces de Barcelona. Una de ellas ha llegado a su fin. En un auto al que ha accedido EL PAÍS, el juez concluye que E. R. “aprovechó la condición de diputado” de Pujol para someterle a “acciones de presión, amedrentamiento y difamación”. E. acabó “imputándole falsamente actos de agresión” que valieron a Pujol el escarnio público y su carrera política. Desde entonces ha mantenido un perfil bajo, centrado en los tribunales.

En agosto de 2018, coincidiendo con su proceso de separación, Pujol inició una relación a través de Instagram con E. Mantuvieron encuentros esporádicos hasta que el diputado decidió poner fin a la relación. Poco después, la mujer empezó a acosarle con mensajes en WhatsApp y en redes sociales “para que Eduard no decidiese terminar la relación sentimental entre ellos”, añade el titular del juzgado de instrucción número 29 de Barcelona, Santiago García. A lo largo de 2019 le envió unos 3.400 mensajes —que Pujol aportó al juez— en los que amenazaba con difundir fotografías íntimas. “Ahora colgaré una foto hecha por mí con elementos tuyos”, “hoy el que no dormirás serás tú”, “¿tienes miedo?, tendrás un día movido”. De esa manera, concluye el juez, “logró su propósito de nuevos encuentros”.

Con el paso del tiempo, E. —cuya citación ha sido una odisea para el juzgado, donde se ha acogido a su derecho a no declarar— publicó también mensajes en redes sociales en los que se presentaba como “víctima de Eduard, imputándole falsamente actos de agresión”. En octubre de 2020, “se dirigió” a Junts per Catalunya y afirmó que había sido objeto de acoso sexual.

Aquel día, E. puso los hechos en conocimiento del partido junto a N. L., una concejal de Junts en la comarca del Maresme con la que Pujol había iniciado otra relación. Ambas dijeron haber sido víctimas de acoso sexual. Pese a que negó los hechos, Pujol dimitió de inmediato de su cargo como portavoz parlamentario y de su condición de diputado. Pero como las mujeres no concretaron en los meses siguientes ninguna denuncia, el partido independentista reconsideró su postura. En junio de 2021, Junts decidió devolver a Pujol el carné de militante y le pidió disculpas. La causa contra N. L., también investigada por injurias y calumnias, sigue abierta.

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Sobre la firma

Jesús García Bueno

Periodista especializado en información judicial. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona, donde ha cubierto escándalos de corrupción y el procés. Licenciado por la UAB, ha sido profesor universitario. Ha colaborado en el programa 'Salvados' y como investigador en el documental '800 metros' de Netflix, sobre los atentados del 17-A.

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