“Las ‘startups’ tenemos estructuras muy frágiles”

Las emergentes barcelonesas reclaman ayudas para sobrevivir y se ven fundamentales en el desconfinamiento

Un cartel en el último Mobile World Congress.
Un cartel en el último Mobile World Congress.Albert Garcia

El sector tecnológico de Barcelona pronostica que la virtualización de la vida durante el confinamiento impulsará la transformación digital en las empresas en la llamada nueva normalidad. Los expertos señalan que parte de la filosofía del teletrabajo que han adoptado algunas organizaciones ha venido para quedarse, por lo que tendrán nuevas necesidades que podrán satisfacer las startups. El optimismo es contenido. Las emergentes de base tecnológica reclaman ayudas públicas para poder sostener sus débiles estructuras y crecer ya que, dependientes de rondas de financiación, algunas solo tienen caja para sobrevivir algunos meses.

“La transformación digital no había ocurrido antes por una cuestión cultural”, opina el director de Transformación Digital de la Mobile World Capital, Jordi Arrufí, sobre la idea de que el empleador estaba acostumbrado a tener al trabajador en la oficina. “Parecía que, si no, era sospechoso de alguna cosa”, argumenta al mismo tiempo que afirma que el trabajo puede derivar en una fórmula semipresencial. Pronostica que este factor incrementará las necesidades tecnológicas de las compañías, a las que podrán dar salida startups especializadas en ámbitos como el comercio electrónico, la administración de redes o los servicios en la nube. Un factor esencial, según Arrufí: la internacionalización.

“Las tecnológicas son las beneficiadas de la crisis”, expone el profesor Almirall
“Las tecnológicas son las beneficiadas de la crisis”, expone el profesor Almirall

TeamEQ es una startup barcelonesa que ofrece un software para monitorizar en tiempo real factores como la motivación o el rendimiento de un equipo de trabajo. Su directora, Francesca Gabetti, cuenta que durante el estado de alarma su producto ha suscitado un interés inédito. La compañía hasta ha contratado a dos nuevos empleados. “Hace unas semanas contábamos cómo sería el futuro del trabajo”, explica. Y, de repente, asegura verse en ese porvenir. “Pero las startups tenemos estructuras muy frágiles”, advierte Gabetti. Su empresa tiene margen. Levantó una ronda de capital de 1,5 millones justo antes del confinamiento. “Pero escucho a muchos emprendedores de otros sectores que no saben si van a llegar más allá del verano”, apunta.

La gestión de redes y los servicios en la nube podrían crecer los próximos meses
La gestión de redes y los servicios en la nube podrían crecer los próximos meses

El cofundador de Barcelona Tech City Miguel Vicente apela a las administraciones a ofrecer ayudas específicas para las startups, preocupado porque las que están en vigor hacen que estas empresas “no pasen los análisis de riesgo de los bancos”, al tener balances de compañías en crecimiento. Destaca que las centradas en telemedicina, el streaming y la educación “están creciendo más que nunca”, aunque alerta de que entre un 30 y 40 % del total se encuentran en una situación crítica. “Barcelona será tecnológica o no será”, dice respecto al futuro. “Si tuviéramos que construir la economía desde cero, estaría mucho más basada en la tecnología”, argumenta.

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“Las tecnológicas son las grandes beneficiadas de la pandemia”, expone el profesor del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Sciences de Esade, Esteve Almirall. Menciona grandes compañías como Amazon, Zoom o Netflix. A nivel local: Glovo y el centro de investigación Barcelona Supercomputing Center (BSC). “En el sector nos faltan empresas medianas y grandes”, observa. Almirall añade que en España se han priorizado en las últimas décadas las ayudas al sector industrial y no al campo digital: “Si no lo apoya, no progresará como país. Supone un factor multiplicador para todas las industrias”. Propone incentivos fiscales y que las administraciones contraten la tecnología a compañías locales en vez de a gigantes informáticos.

Ata Gür es el cofundador de Frizbit, una empresa de la incubadora de Barcelona Activa que ofrece un sistema de transacciones en línea. Trabaja con compañías del sector turístico —a las que estas semanas ha decidido no cobrarles la cuota— y de e-commerce, con un incremento en la facturación durante la crisis: una de cal y una de arena que han ayudado que la empresa compense sus ganancias. “La gente está ahora acostumbrada a comprar online y el sector crecerá”, augura.

Emprender en plena pandemia

Tres informáticos confinados —dos en Barcelona y uno en Londres— han desarrollado durante el estado de alarma una app, Watchie, que junta en un buscador el catálogo de las varias plataformas de televisión. “Con todo el mundo en casa, era un buen momento para sacarla”, explica uno de los creadores, Dani Grande. Con 3.500 descargas en tres semanas, buscan hacer negocio consiguiendo el apoyo de Netflix, Amazon o HBO. Asalariados en otras compañías, esperan poder constituirse como empresa en el futuro y dedicar todos los esfuerzos al proyecto.

La carta de los restaurantes, convertida en código QR

Poco se podían imaginar, cuando tuvieron la idea hace seis meses, que tomaría el sentido que tiene ahora. Quim Sánchez, CEO de Refoodlution, y sus dos socios plantearon un sistema para convertir las cartas de los restaurantes en un código de barras QR. "Una amiga me dijo que su pareja tenía muchos problemas en los restaurantes por sus preferencias alimentarias", explica Sánchez. A partir de entonces, idearon un sistema que permite que, una vez escaneado el código, la carta aparezca en el móvil, con información detallada sobre las intolerancias. Ahora el punto fuerte de la aplicación web es que hace posible que nadie tenga que tocar ninguna carta en papel que haya pasado por otras manos y, de este modo, evitar contagios por covid-19.

Los impulsores de Refoodlution ponen la herramienta a disposición de todos los que la quieran de manera gratuita hasta que "vuelvan a tener liquidez para afrontar el gasto de una pequeñísima cuota mensual". El código QR de Refoodlution –webapp que ya usaban una veintena de establecimientos antes del estado de alarma– se pone sobre la mesa del restaurante en un soporte de plástico que se puede poner en el lavavajillas. "Muchos restaurantes nos escriben para decirnos que necesitan la aplicación ahora mismo, para adaptarse a la normativa del BOE", relata Sánchez, que añade que durante el estado de alarma están trabajando intensamente para "tenerlo todo listo cuando se acabe el confinamiento".

 



Sobre la firma

Jordi Pueyo Busquets

Es periodista en la redacción de Cataluña y escribe sobre economía, innovación y tecnología. Antes de llegar a EL PAÍS, pasó por ACN, TV3, 324.cat, Bloomberg TV y Cadena Ser. Ha dado clases de redacción en inglés en la UPF y de redes sociales en la UOC. Es licenciado en Periodismo, Ingeniería Informática y máster en Innovación y Calidad Televisivas

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