crisis del coronavirus

El coronavirus pone a las ‘startups’ contra las cuerdas

La falta de liquidez y la incertidumbre de la crisis sanitaria amenazan con un fracaso de empresas en cadena

La 'startup' Pier01.
La 'startup' Pier01.Ferran Martí (C)

La crisis del coronavirus ha dejado a las startups en una posición de especial riesgo, ya que se trata de compañías que invierten gran parte de sus ganancias en crecer y disponen de poca liquidez. Algunas compañías emergentes han quedado prácticamente sin actividad por la crisis sanitaria y han solicitado expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para aliviar sus costes fijos, la mayoría de personal. El sector reclama ayudas al Gobierno para evitar un cierre masivo de compañías. Las centradas en salud, logística y ciberseguridad son las únicas beneficiadas por la pandemia.

Primero fue la cancelación del Mobile World Congress y su espacio de startups 4YFN. Esta semana el encuentro EU-Startups Summit, que se tenía que celebrar el 28 y 29 de mayo, ha anunciado su aplazamiento hasta 2021. “Tenemos Skype pero las decisiones reales se toman cuando la gente se encuentra, con apretones de manos”, valora el director del encuentro, Thomas Ohr. La cumbre de compañías emergentes, que preveía reunir a 1.500 startups e inversores en Fira Barcelona, supone un 80% de los ingresos de sus organizadores, una publicación que analiza el estado del sector en Europa. Ohr pronostica que la crisis “hará mucho daño”.

Byhours es una plataforma de reserva por horas de habitaciones de hoteles con el 70% de las transacciones en España e Italia. “Si los hoteles no abren, no podemos trabajar”, explica la portavoz de la empresa Irene Martínez. La compañía tiene liquidez para continuar así durante dos meses y espera poder volver a la normalidad a principios de mayo. De momento, un 20% de la plantilla de 60 trabajadores se ha adherido voluntariamente a una reducción de la jornada y la compañía ha solicitado un ERTE.

“Lo van a tener especialmente difícil las que ahora tienen que empezar una ronda de financiación”, sostiene el cofundador de la entidad que agrupa a un millar de startups tecnológicas Barcelona Tech City, Miguel Vicente. Es el caso de Acqustic, un servicio que organiza conciertos en casas particulares, bares y restaurantes con 400.000 euros facturados el año pasado, actividad que genera un 90% de sus ingresos y que ha quedado totalmente parada. La compañía quería abrir en abril una ronda de financiación de 2 millones de euros que tendrá que esperar. “Todo el equipo ejecutivo se ha ofrecido a una renuncia al salario”, cuenta el fundador de la empresa, Esteve Lombarte. De mientras, estudian si aplicar un ERTE y buscan nuevos filones, como los conciertos por streaming.

Vicente, organizador del congreso Barcelona Tech Spirit tras la cancelación del Mobile, destaca que es crucial que las startups no se queden sin liquidez para evitar su destrucción. Por ese motivo pide al Gobierno que “doble o triplique sus recursos humanos y de capital crediticio del ICO, el ICF y ENISA para establecer planes de contención” y proteger a “un sector estratégico que por cada euro público genera cuatro en el privado”. Jordi Aguasca, director de la unidad de startups de ACCIÓ, valora que la vinculación de algunas de estas empresas con la financiación pública, business angels y venture capitals hará posible que sobrelleven el impacto inicial de la crisis: “Después tendrán que plantear nuevas formas de modelo de negocio”.

Barcelona Activa tiene previsto anunciar esta semana ayudas para startups y pymes tras unos primeros días en los que ha reforzado sus servicios de asesoramiento por vía telefónica y telemática. Normalmente las emergentes tienen más gastos que ingresos. En este sentido, a Vicente le preocupa

que las líneas de liquidez del Gobierno por la crisis del coronavirus no lleguen a las startups, si se tienen en cuenta criterios tradicionales financieros y no se acepten estructuras empresariales con proyección a largo plazo.

Una plataforma médica cedida a los hospitales

La plataforma médica de seguimiento de pacientes online HumanITCare no está notando la crisis. “La demanda ha crecido un 80% y el primer fin de semana de estado de alarma tuvimos que hacer hora extra”, explica la directora de la compañía, Nuria Pastor. Vicente apunta que entre un 15 y un 25% de las startups catalanas no se han visto afectadas por la pandemia, en los sectores de salud, logística y ciberseguridad. HumanITCare, con una facturación de medio millón el año pasado, ha cedido su plataforma de forma gratuita a los hospitales para la gestión del coronavirus, pero augura que una vez pasada la crisis establecerá nuevas alianzas estrechas con el sector sanitario.

Sonar+D y Gamelab se plantean una posible cancelación

El congreso de creatividad y emprendimiento Sónar+D, que se tiene que celebrar en junio, sopesa una posible cancelación. “Nuestro equipo está trabajando desde casa para que Sónar+D y Sónar Barcelona continúen adelante este año, sin descartar ninguna opción y en función de una realidad cambiante”. En el mismo escenario se mueve el congreso de videojuegos Gamelab, programado también para junio y con gran presencia de estudios independientes. “A primeros de abril decidiremos si hacerlo presencial o en un formato digital. Estamos a la espera de tener una perspectiva más clara”, valora el cofundador del encuentro, Gonzo Suárez.

Una encuesta de la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladoras de Videojuegos DEV valora los efectos del coronavirus. El 46% de un centenar de estudios encuestados respondió que su negocio estará en riesgo si la crisis sanitaria se alarga más de tres meses. Un 40% de los estudios de entre 11 y 50 trabajadores afirmó haber sufrido cancelaciones y aplazamientos en cuanto a acuerdos con los publishers, las plataformas que distribuyen sus productos. Entre otras medidas, DEV solicita que el Gobierno reduzca la cuota de autónomos del sector del emprendimiento.

“Los inversores se lo pensarán con más tiempo”

El profesor del Departamento de Dirección General y Estrategia de Esade Jan Brinckmann considera que los inversores profesionales “se lo pensarán con más tiempo” a la hora de invertir a raíz de los efectos de la pandemia. El también inversor de 17 startups considera que los fondos preferirán quedarse con liquidez antes de asumir riesgos sustanciales. “Para muchas empresas no habrá futuro porque no pueden esperar dos o tres meses”, sostiene. Aconseja cerrar rondas de financiación cuanto antes y dirigirse a mercados internacionales. “Arrancar algo nuevo significa invertir otra vez, lo veo un poco difícil”, alerta sobre la búsqueda de nuevas líneas de negocio con el objetivo de capear la crisis.

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