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El Gobierno adelanta mes y medio la campaña contra incendios

Las comunidades afrontarán con dificultades la nueva temporada contra el fuego

Patricia Ortega Dolz
Un helicóptero en las tareas de estabilización de un incendio forestal en la sierra de Mijas en julio de 2022 en Alhaurín el Grande (Málaga).
Un helicóptero en las tareas de estabilización de un incendio forestal en la sierra de Mijas en julio de 2022 en Alhaurín el Grande (Málaga).Alex Zea (Europa Press)

El temor a los incendios que puedan producirse en las próximas semanas, en el marco de una sequía histórica y con el antecedente de un año pasado infernal en el que ardieron más de 250.000 hectáreas de monte en España, batiendo récords, ha llevado al ministerio del Interior a adelantar mes y medio la campaña contra incendios. De este modo, el Comité Estatal de Coordinación y Dirección del Plan Estatal de Incendios Forestales (CECOD) tiene prevista su primera reunión a principios de mayo, en lugar de a mediados de junio, cuando solía convocarse, según revelan fuentes de la Dirección General de Protección Civil. Integrado por los ministerios de Interior, Transición Ecológica y el Departamento de Seguridad Nacional, este organismo se encarga de analizar las distintas variables que pueden condicionar esta campaña, así como los medios preparados para dar respuesta a las emergencias. De hecho, según revelan las mismas fuentes, la Unidad Militar de Emergencias (UME) ya ha iniciado el cambio de configuración de sus recursos, retirando las palas que las máquinas llevan en invierno. Y se calcula que en una o dos semanas comenzarán las campañas de sensibilización ciudadana del Ministerio de Transición Ecológica (MITECO).

Entretanto, y puesto que las competencias directas en materia de incendios las tienen las distintas comunidades autónomas, estas se preparan para afrontar un verano complicado, después de que los incendios hayan comenzado ya esta primavera. Andalucía, se suma ahora a Madrid, Valencia y Cataluña en el establecimiento por Decreto Ley de un “Mando Único” para hacer frente a todas las emergencias, incluidas las forestales.

GALICIA

Galicia encara la época de alto riesgo de incendios con las recientes imágenes de los montes en llamas de Baleira (Lugo) en la retina. El pasado marzo fueron arrasadas 1.400 hectáreas de esta zona húmeda del norte de la comunidad, una época extraña para un fuego de esa magnitud en una zona también poco habitual. La Xunta afirma que para responder a estas nuevas “tendencias” ha ido “incrementando progresivamente” el tiempo de contratación de los brigadistas y así conformar un dispositivo “versátil”: los que en 2017 trabajaban tres meses ahora lo hacen seis, y los que antes estaban operativos nueve meses, desde este 2023 están contratados todo el año. “En todo caso, la geografía gallega está cubierta todo el año”, defienden fuentes de la Consejería de Medio Rural, que inciden en que en los últimos años los grandes incendios forestales se han seguido registrando “mayoritariamente” en julio, agosto y septiembre, cuando el operativo está a pleno rendimiento.

El próximo 3 de mayo Xan Lois Cabreira se incorporará al equipo contraincendios de Galicia. Forma parte del personal que trabaja solo seis meses al año, los de más riesgo. En ese tiempo, explica, se dedican fundamentalmente a la extinción, casi no les da tiempo a realizar las necesarias labores de prevención. Y ahí está una de las claves del problema, subraya. “El cambio climático y el abandono del rural avanzan, y pese a ello hay desidia de la Xunta en la prevención”, explica este bombero forestal. Él y sus compañeros que trabajan de forma discontinua reclaman ser contratados todo el año para realizar estos trabajos también en invierno y “no solo actuaciones cosméticas”. El panorama de cara al verano, a su juicio, no es halagüeño: “Entre la falta de gestión del monte y los temporales que ha habido, está todo lleno de biomasa”.

ASTURIAS

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El área de bomberos de Asturias se dispone como un servicio integral de emergencias, con un operativo permanente todo el año para cualquier emergencia, incluidos los incendios forestales. “En cualquier época se dispone del mismo número de medios y recursos para afrontarlos”, afirman portavoces del Principado. La plantilla ronda los 500 profesionales con 19 parques conectados. Oviedo y Gijón tienen servicio propio con quienes existe coordinación, aporte que prestan también los medios del ministerio de Transición Ecológica. La fase más peligrosa no es verano sino en primavera, con marzo como mes crítico como ha ocurrido este 2023. Ese periodo asciende a “peligro alto” contra el “medio” veraniego. Las altas temperaturas, ausencia de lluvias y viento del sur de primavera, según lo analizado en los últimos años, traen el gran peligro que esta primavera arrasó 32.000 hectáreas. El Ejecutivo regional ha anunciado el 100% de la reforestación y compensaciones de entre 500 y 1.200 euros por hectárea carbonizada, además de que los apoyos se tramitarán por vía urgente ante perjuicios en bienes o infraestructuras.

CASTILLA Y LEÓN

La comunidad que congregó la mayoría de las hectáreas ardidas en España en 2022 acordó una mayor inversión para tratar de prevenir y reaccionar mejor ante los incendios forestales. El año pasado había un presupuesto anual de 65 millones de euros para esta materia, suma que crecerá hasta los 130 millones en 2025. La inversión llegará a 130 millones de euros anuales en 2025, con subidas progresivas hasta entonces. La “estabilización del personal del operativo y la mejora de sus prestaciones y condiciones de trabajo” recibirá 86 millones, 54 para el “personal de carácter público” y 31 para el de “empresas privadas”. La comunidad cuenta con unos 4.500 bomberos, la mayoría pertenecientes a entidades subcontratadas. Esta calurosa primavera ha provocado que la Junta haya adaptado sus niveles de peligro a las condiciones del momento, algo que se reprochó en 2022.

El Gobierno autonómico ha comprometido unos 65 millones de euros, la mayoría para Zamora, a fin de paliar los daños de los incendios de 2022. Las cantidades implican a quienes perdieron viviendas o construcciones con hasta 145.000 euros por vivienda o 35.000 por “edificación complementaria”. Tras las catástrofes se han efectuado acciones de recuperación del entorno y prevención como garantizar abastecimiento de agua potable, evitar plagas, erosión del suelo, retirada y aprovechamiento de la madera quemada. Los fondos provienen de las consejerías de Agricultura, con alimento o agua para los ganaderos o apicultores, ayudas de Economía y Hacienda o partidas de Cultura y Turismo.

CANTABRIA

El Gobierno regional cántabro dispone de un sistema de prevención y lucha contra las llamas operativo todo el año y, como Asturias, no dispone especial refuerzo en verano por este motivo. Las épocas críticas también son entre enero y abril, aunque portavoces de Medio Ambiente apuntan que “el cambio de las condiciones climáticas determina que cada vez tengamos más incendios el resto del año”. El despliegue se compone de 12 técnicos, cinco emisoristas, 156 agentes del medio natural y 36 cuadrillas de bomberos con 230 integrantes. Las brigadas trabajan en prevención y extinción y se apoyan en el ministerio para la Transición Ecológica en los meses críticos de primavera o en la UME. Cantabria ha incidido en “quemas prescritas o controladas” para cuando los dueños de los montes, ya sean ayuntamientos o juntas vecinales, solicitan usar el fuego para sus pastos. “En aquellos municipios donde las solicitan y las realizan, el número de incendios ha disminuido”, inciden, y agregan que esta legislatura se ha reforzado el operativo con un 40% más de medios humanos así como recursos materiales.

CATALUÑA

Las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) son entidades sin ánimo de lucro formadas por propietarios forestales, ayuntamientos y voluntarios. Son organizaciones dedicadas a prevenir y luchar contra los incendios en Cataluña. EL PAÍS se ha puesto en contacto con varias de estas ADF y la respuesta ha sido siempre idéntica: “Los bosques de Cataluña no están preparados ante el inminente riego de incendios”. De hecho, la mayoría de responsables de estas entidades denuncian que durante el invierno se ha hecho poco o nada para encarar el verano más seco en décadas. Ferran Tortajada es de la ADF de Martorell (Barcelona): “Hace dos años sufrimos un incendio forestal que acabó con buena parte de la zona forestal. La mayoría de los recursos se han gastado en limpiar esa zona y no se ha hecho nada en los espacios que pueden quemarse este verano”. La situación se repite en el resto de entidades. Rosendo Xandri del ADF de la Vall de Lord –que agrupa los municipios leridanos de Guixers, La Coma i la Pedra, Sant Llorenç de Morunys- alerta que este verano será muy complicado: “Tenemos muchos meses de sequía sobre las espaldas y nuestros depósitos para apagar incendios están por debajo del 50%. Este invierno no se ha hecho absolutamente nada. Solo unos caminos que hemos reparado nosotros con unos pequeños fondos que teníamos y que hemos arreglado de forma voluntaria”.

El riesgo de incendios es tan elevado que la consejera de Acción Climática, Teresa Jordà, y el consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, avanzarán al martes y no esperarán a Sant Joan para presentar el plan anual antiincendios. La consejera ha afeado este jueves que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobara hace un año un decreto de materias urgentes contra los incendios y urgiera a las comunidades autónomas a impulsar planes anuales de prevención y que aún esperan que les envíen los criterios. “Nueve meses y aún esperamos los criterios”, ha lamentado señalando que han decidido no esperar más y que lo aprobarán en las próximas semanas, la consejera ha reclamado al Gobierno un decreto antisequía que vaya más allá de pedir flexibilizar la PAC (Política Agraria Común).

Por otro lado, los Bomberos de Barcelona -el cuerpo de emergencias de la capital catalana- han adelantado a mediados de abril la precampaña forestal en el entorno de la sierra de Collserola. Los bomberos ya han peinado la montaña conocen las casas aisladas y han dado consejos a los vecinos para prevenir un incendio y preparar sus viviendas. Desde el 15 de marzo está prohibido realizar trabajos forestales ni actuaciones a menos de 500 metros de las masas forestales. También estás prohibido quemar residuos o encender barbacoas.

ANDALUCÍA

La Junta de Andalucía ha aprobado por decreto el establecimiento de un “Mando Único” para todas las emergencias y ha apostado este año por la prevención antes que por la extinción de incendios y de los 223 millones destinados a la lucha contra el fuego en los presupuestos de este año, 125 se destinarán a tareas preventivas. En total, se ha incrementado la dotación en un 27% respecto del año anterior, de acuerdo con la información facilitada por la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de quien dependen las tareas de prevención de incendios. Solo en el mes de marzo de este año los miembros del Infoca -el servicio andaluz de extinción de incendios forestales- ha intervenido 94 veces, cinco veces más. Estamos hablando de un incremento superior al 400% en el número de actuaciones, según los datos de la Consejería de Presidencia.

En ese esfuerzo por la prevención, destacan los tratamientos selvícolas, actuaciones sobre el combustible agreste para evitar incendios y frenar su propagación y un proyecto de pastoreo como método de mantenimiento de los cortafuegos. También se ha adelantado la prohibición de quemas agrícolas, ampliándola además hasta el próximo 24 de abril. La mayor novedad, que evidencia además la preocupación por frenar la posibilidad de ardan los bosques andaluces, teniendo en cuenta las altas temperaturas y la grave sequía, es la decisión de anticipar el período medio de incendios del 1 de mayo al 15 de abril. Esto implica la incorporación inmediata de 2.000 efectivos a la extinción de incendios y que a partir del 15 de mayo estén disponibles 15 aeronaves y 17 autobombas, que sustituirán y complementarán a las 117 unidades existentes.

Andalucía sufrió hace dos veranos uno de los incendios más devastadores de su historia. En Sierra Bermeja, al norte de Antequera (Málaga) en los 46 días que transcurrieron hasta su extinción, ardieron casi 10.000 hectáreas, tuvieron que ser desalojadas 3.000 personas y falleció un bombero de los 1.100 que se enfrentaron a la virulencia inusitada de las llamas.

VALENCIA

El gran incendio del pasado mes de marzo, originado en la población castellonense de Villanueva de Viver, ha disparado todas las alarmas por su magnitud y por producirse recién entrada la primavera, mucho antes del verano. Cerca de 4.800 hectáreas se han quemado en un siniestro vinculado al cambio climático, aunque causado, presuntamente, por un fallo humano. Las altas temperaturas, la extrema sequedad, el fuerte viento y la ingente masa forestal acumulada convierten las montañas en un polvorín.

Por todo ello, la Generalitat valenciana ha tenido que adelantar sus planes de prevención y extinción. Activó oficialmente (del 6 al 17 de abril) el plan contra incendios forestales en Semana Santa y Pascua, que movilizó a 600 profesionales dedicados a la prevención y la extinción diarios. Avanzó el decreto de prohibición de quemas agrícolas y la contratación de 180 bomberos forestales que debían incorporarse el 1 de mayo) y se reforzó la vigilancia aérea y terreno. Todo se ha adelantado. Los grandes incendios ya no son estacionales, como antaño.

EXTREMADURA

La Junta de Extremadura dispone de 850 trabajadores a los que añadirá otros 138 para combatir los incendios y se unen a helicópteros, aviones anfibios, más de 100 vehículos para los bomberos y 10 nuevos camiones autobombas. El plan de lucha contra los incendios se está adaptando al calor anticipado anticipando las épocas de peligro medio o alto, revisándose según las condiciones. La prevención se centra en cortafuegos, áreas preventivas y desbroces, arreglo de pistas o la limpieza de depósitos con la colaboración de los municipios para retirar vegetación potencialmente peligrosa. A ello se unen trabajos de restauración forestal donde hubo llamas en 2022. La región ha incorporado una herramienta para analizar cada incendio y tramitar la planificación y gestión específica de cada riesgo.

ARAGÓN

El Gobierno de Aragón ha decidido por primera vez este año mantener activas sus cuadrillas forestales los 12 meses del año como una de sus medidas estrella para reforzar el modelo de prevención. “Esto es lo único que se ha hecho diferente respecto a otros años” señala Antonio Albiol, miembro de una de estas cuadrillas y delegado de CC OO en la empresa pública SARGA. Albiol señala que esto es una novedad positiva, ya que les va a permitir actuar en más hectáreas en tareas de prevención, pero aún así considera que no es suficiente. Además, advierte de que es muy difícil revertir la baja inversión que se venía dando en la comunidad en prevención y extinción de incendios en las últimas décadas. “Es verdad que ahora se invierten 33 millones de euros, pero veníamos de invertir la mitad”, recalca. Albiol se queja también de que el modelo actual está orientado hacia los pequeños incendios, y que la comunidad aún no está preparada para enfrentar incendios grandes que serán más frecuentes en el futuro. “Esa es la transición que hay que hacer”, añade, " y para ello necesitamos muchas unidades y más bomberos”. “Ahora estamos distribuidos por provincias, de tal manera que cada bombero tarda entre 30 y 40 minutos en llegar a un incendio. Pero yo creo que debemos ir a un modelo regional, porque así podemos movernos más fácilmente para dar apoyo en los grandes incendios, que van a ser lo común en el futuro. Con el actual modelo, agotamos todos los recursos en una zona y dejamos otras desprotegidas”, sentencia.También denuncia que el Gobierno todavía no ha aprobado los planes específicos para zonas de alto riesgo, aunque estén obligados por ley a hacerlo. Al cierre de esta pieza para su publicación, el gobierno de Aragón no ha contestado a las preguntas formuladas por este periódico.

CASTILLA-LA MANCHA

Castilla-La Mancha ha presupuestado para 2023 un gasto de 96 millones de euros respecto a los 83 millones del año pasado. Del presupuesto global, alrededor de 56 están destinados a la prevención y más de 40 a la extinción. Debido a la situación meteorológica de sequía y calor, la comunidad ha activado en abril su campaña de incendios, a pesar de que, según su plan autonómico, la época de riesgo alto comienza en junio. Según la Consejería de Desarrollo Sostenible, el aumento del gasto en prevención se ha dedicado en actuar en 10.000 hectáreas para tratamiento selvícola (conservación, mejora y regeneración de árboles y matorrales), que supone un 10% que en la anterior campaña. En cuanto a las partidas de extinción, el incremento del presupuesto se ha dado, sobre todo en la adquisición de material. 14,6 millones de euros se han utilizado para la adquisición de 40 camiones autobomba, mientras que se ha reformado el sistema de comunicación para hacerlo más homogéneo con 4,7 millones de euros. Otra parte del presupuesto en prevención que se ha ejecutado hasta ahora -13 millones en los dos últimos ejercicios- ha consistido en reparar y mejorar más de 1.000 kilómetros de caminos forestales.

ISLAS BALEARES

Islas Baleares ha presupuestado para este año 6.782.157 euros, de los que 2,4 millones se dedican solo a prevención. Esta cantidad no ha aumentado respecto del año anterior. En materia de prevención han terminado de ejecutar 126 hectáreas centradas en las zonas donde más riesgo hay de incendios, donde se han creado áreas de seguridad y cortafuegos —la comunidad cuenta con un total de 222.188 hectáreas forestales—. También destacan que la mayor parte de los trabajadores, 270 de un total de 350 personas, se mantienen operativos durante todo el año, mientras que 80 trabajan solamente durante seis meses. En la comunidad asegura que no tienen previsto aumentar este operativo, y destacan que el año pasado “se produjeron en la comunidad autónoma de Illes Balears un total de 80 siniestros, con una superficie afectada total de 11,3 ha, la cifra más baja de toda la serie histórica”.

LA RIOJA

La Rioja cuenta con un presupuesto de unos 10 millones este año para la prevención y extinción de incendios similar al del año pasado. De esta cantidad, 7,5 millones van destinados a la prevención y 2,5 a la extinción. La comunidad no ha adelantado la fecha en la que debe dar comienzo la campaña de incendios, que será en junio. En el Gobierno aseguran que el contingente que se encarga de la prevención y extinción de incendios -unas 300 personas, de las cuales poco más de 100 son bomberos forestales- es un operativo “perfectamente formados, preparados y totalmente coordinados”. Además señalan que este año, 92 bomberos forestales han pasado de ser personal laboral a ser funcionarios. No obstante, en CC OO La Rioja son menos triunfalistas con el discurso del Gobierno. “Es indudable que el número de personal es insuficiente para hacer frente a incendios de entidad, superando con creces la capacidad de extinción en cuanto los incendios duran más de dos días seguidos o se produce simultaneidad de los mismos, desde CC OO venimos reclamando más personal para el servicio público, así como dotar a cada unidad de Bomberos Forestales de un vehículo Autobomba (Actualmente existe uno por valle o zona), y dotar de los mismos a conductores, creando dicha especialidad dentro del Cuerpo”. También aducen que una tercera parte de ese operativo procede de subcontratas para el periodo de alto riesgo, que “no está formado adecuadamente y carecen de los recursos necesarios para afrontar con garantías un trabajo tan exigente”. Y, aunque reconocen que en los últimos años el personal se ha ido incrementando, consideran que no se han hecho los esfuerzos suficientes para afrontar la campaña de incendios de 2023.

MURCIA

En comparación con otras comunidades, la Región de Murcia no se vio especialmente afectada por los incendios. El Gobierno ha presupuestado 21,6 millones de euros este año, de los que 8 se destinan en medidas de prevención, lo que supone menos de la mitad. Aun así, en el Ejecutivo destacan las tareas realizadas en cuanto al tratamiento selvícola como medida preventiva para llegar mejor a la época de alto riesgo de este año, que comienza en junio. En concreto, señala que entre octubre de 2022 y abril de este año se han tratado más de 2.000 hectáreas, centradas en limpiar matorrales y árboles. Estas tareas han supuesto casi 2 millones de euros del presupuesto. En total, el número de personas dedicadas a la prevención y extinción de incendios en la región lo forman 477 personas, de las que 247 son bomberos forestales. Entre las novedades de este año, el Gobierno destaca que todo el personal se mantiene 12 meses al año, así como la incorporación de una brigada de 15 bomberos forestales que estará operativa desde la época de riesgo medio.

Con información de Juan Navarro, Sonia Vizoso, Alfonso L. Congostrina, Eva Saiz, Ferrán Bono y Eliona Rakipaj


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Sobre la firma

Patricia Ortega Dolz
Es reportera de EL PAÍS desde 2001, especializada en Interior (Seguridad, Sucesos y Terrorismo). Ha desarrollado su carrera en este diario en distintas secciones: Local, Nacional, Domingo, o Revista, cultivando principalmente el género del Reportaje, ahora también audiovisual. Ha vivido en Nueva York y Shanghai y es autora de "Madrid en 20 vinos".

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