Almeida anuncia un autobús ultrarrápido 24 horas después de que lo proponga Más Madrid

El proyecto, que está en redacción, pretende unir Valdebebas, Sanchinarro y Las Tablas con el hospital Ramón y Cajal con un sistema parecido al tranvía de carril reservado y prioridad en los semáforos

Recorrido de la futura línea de autobús que conectará los Valdebebas, Sanchinarro y Las Tablas con el Ramón y Cajal.
Recorrido de la futura línea de autobús que conectará los Valdebebas, Sanchinarro y Las Tablas con el Ramón y Cajal.AYUNTAMIENTO DE MADRID

Apenas 24 horas después de que Más Madrid presentara un autobús ultrarrápido con prioridad en los semáforos para conectar los distritos de fuera de la M-30, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha anunciado su propio proyecto, Busrapid. Se trata de una línea de autobuses ultrarrápidos que funcionan como un tranvía sin catenaria, para conectar los barrios del noroeste ―Valdebebas, Sanchinarro y Las Tablas― con el hospital de referencia, el Ramón y Cajal, también por un carril reservado con prioridad en los semáforos. Así lo ha contado Almeida en un desayuno informativo de Fórum Europa.

El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha concretado después el proyecto: el Busrapid tendrá una explotación tipo tranvía, “de tal manera que incluso la venta de los billetes se hará fuera del autobús para que el conductor no tenga que interactuar con los viajeros” y así “no se pierda tiempo en las paradas, por eso será un autobús rápido”. Es un servicio, ha continuado Carabante, concebido como “de alta capacidad y alta demanda”, con el que el Ayuntamiento busca “fomentar el transporte público” e “ir tejiendo” una red de transporte “que permita coser distintos barrios en este caso los nuevos desarrollos del norte” de la ciudad.

El proyecto está en redacción, el inicio de las obras se espera para finales de diciembre y tendrá un plazo de ejecución de cuatro meses, por lo que estará en teoría en marcha a finales de abril de 2023. El coste será de 11 millones de euros, cinco de ellos para la infraestructura necesaria para poner en servicio esta nueva línea de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y, los seis restantes, a la compra de los 10 autobuses eléctricos que prestarán este servicio, con una capacidad para 100 viajeros cada uno.

En cambio, el plan de Más Madrid plantea una inversión de 1.000 millones de euros para 11 nuevas líneas, con capacidad para transportar a más de 300.000 personas en hora punta y a una velocidad similar a la del metro. El proyecto, Red de Bus de Alta Velocidad (Red BAV), contempla que los autobuses recorran los distritos de fuera de la M-30, de norte a sur y de este a oeste.

Vista de uno de estos autobuses ultrarápidos, de los que el Ayuntamiento planea comprar 10.
Vista de uno de estos autobuses ultrarápidos, de los que el Ayuntamiento planea comprar 10.AYUNTAMIENTO DE MADRID
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En realidad, el germen de la nueva línea presentada este viernes por el Ayuntamiento está en la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, presentada en septiembre de 2019 y que contempla de forma general en su punto 3.2, sin especificar trayectos o número de líneas, la creación de una red de Busrapid. En concreto, Madrid 360, que sustituyó al Madrid Central de Manuela Carmena, habla de “establecer corredores verdes de transporte por autobús de alta capacidad y prioridad semafórica (concepto Bus Rapid Transit), en ejes urbanos principalmente ubicados en los distritos de la periferia madrileña”, con el fin de promover, entre otras actuaciones, el transporte público como “la mejor manera de desplazarse de manera rápida, económica y sostenible”.

Fuentes municipales han explicado a este diario que, siguiendo estas directrices, el Ayuntamiento lleva desde entonces trabajando en “un proyecto más amplio” que lo avanzado hoy, pero de momento el Ayuntamiento no concreta ni cuántas líneas lo conformarán ni por dónde discurrían y se remite a la futura presentación de todo el plan, que será “pronto”, previsiblemente antes de que acabe el año.

Según ha explicado Carabante, se trata de un sistema parecido a un tranvía, que “funciona en algunas ciudades donde existe una necesidad de movilidad masiva y no hay una infraestructura como la ferroviaria”. El Ayuntamiento añade en una nota de prensa que los vehículos previstos para el servicio de esta línea usan energía eléctrica, por lo que, junto con la disminución prevista de los desplazamientos que ahora se hacen en coche o moto, puede llegar a traducirse una reducción acumulada de más de 700.000 kilómetros anuales en coche y la disminución de 125 toneladas de dióxido de carbono (CO2) y 200.000 kilogramos de óxidos de nitrógeno (NOx).

La distancia de la línea que conectará los desarrollos del noroeste y el Ramón y Cajal, en el distrito Fuencarral-El Pardo, es de 30,9 kilómetros, y los autobuses ultrarrápidos tendrán una frecuencia de ocho minutos. El recorrido será muy rápido porque los autobuses tendrán una plataforma reservada, un carril en el centro de la sección, y prioridad en los semáforos en todos los cruces. El billete se pagará en la marquesina con un dispensador de billetes ―es decir, que sería como en el metro, que el pago se hace en el control de acceso― minimizando así al máximo el tiempo en parada porque no tiene que cobrar el conductor. El dispensador de billetes tendría un panel solar y protección antivandálica, informa el Ayuntamiento.

Sobre la firma

Victoria Torres Benayas

Redactora de la sección de Madrid, también cubre la información meteorológica. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Navarra, cursó el máster Relaciones Internacionales y los países del Sur en la UCM. En EL PAÍS desde el año 2000, donde ha pasado por portada web, última hora y redes, además de ser profesora de su escuela entre 2007 y 2014.

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