El incendio forestal de Granada alcanza los 20 kilómetros de frente fuera de control y obliga a evacuar dos localidades

Alrededor del 75% de la población ha abandonado los pueblos de Ízbor y Acebuches ante la cercanía del fuego

Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción del incendio en Los Guájares (Granada), este domingo.
Un helicóptero trabaja en las tareas de extinción del incendio en Los Guájares (Granada), este domingo.Alba Feixas (EFE)

El viento y las fuertes pendientes impiden a los bomberos del Infoca, el Servicio de Extinción de Incendios de Andalucía, acabar con el gran incendio forestal que se mantiene activo en la sierra de Los Guájares (Granada) desde hace cinco días y que la noche del lunes pasó a nivel 1, que implica riesgo para la población. Las localidades de Acebuches e Ízbor están confinadas. A primera hora de la tarde ya había consumido 4.000 hectáreas de terreno forestal y en un perímetro de 52 kilómetros. De ellos, unos 20 kilómetros están fuera de control. Las rachas de aire han perjudicado seriamente al control del fuego que, además de incrementar la superficie quemada y su extensión en aproximadamente un 25% solo del domingo al lunes, ha hecho que el incendio, que comenzó el jueves en una zona de maleza y olivos de repoblación, reviva en zonas en las que ya había sido extinguido.

Francisco Titos, alcalde del ayuntamiento de El Pinar, del que dependen Ízbor y Acebuches, ha explicado a este diario que sobre las diez de la noche la situación ha sido especialmente difícil por la cercanía del fuego, lo que ha provocado mucho nerviosismo en la gente. Tanto que, comenta, “probablemente el 75% de los habitantes se ha marchado a segundas residencias o a casa de familiares en otros pueblos”. Titos ha dicho que en esta época los dos pueblos suman poco más de 150 o 160 personas. Sobre el confinamiento decretado, el alcalde ha manifestado que no se trata de que la gente esté encerrada, sino “localizada”. “De hecho, si alguien quiere abandonar el pueblo, puede salir cuando quiera. Lo que no ocurrirá es que se deje entrar a nadie ajeno”, ha concluido.

El Infoca se ha resistido a pedir el nivel 1 para el incendio, a pesar de las quejas transmitidas desde las redes sociales y desde algunos municipios para que se convocase a la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Gobierno central. Desde el Infoca se insistió en que no era necesaria más mano de obra porque, básicamente, en el monte no caben más bomberos y destinar más gente a la zona supone ponerlos en peligro o tenerlos sin hacer nada. En la extensa visita de políticos al Centro de Mando Operativo, situado en Albuñuelas, una localidad cercana a donde se inició el fuego, el lunes ha sido el turno del presidente de la Junta de Andalucía. Juan Manuel Moreno, estaba en Granada en la inauguración del curso escolar, ha dado réplica, sin mencionarlas, a algunas de estas quejas.

Así, el presidente andaluz ha dicho que “había que asegurar que no llegue el incendio a otras zonas que tengan más masa forestal y más capacidad de que el incendio se propague y más daño ambiental”. Esas palabras van dirigidas a la población de Saleres, Pinos del Valle y Restábal, que en los primeros días han sentido que no se atendía el frente que se dirigía hacia ellos en favor del frente más cercano a la vecina sierra de Tejeda, Almijara y Alhama. El Infoca siempre ha mantenido que había que defender esa zona vegetal antes que la que rodea a los pueblos, convencidos de que ese flanco no iba a afectar a la población. No existe, el lunes a media tarde, ninguna sensación de peligro para los núcleos urbanos de estos municipios, aunque sí —desde que el domingo el incendio cogió fuerza hacia esa zona― en edificaciones rurales del entorno de esos pueblos.

Moreno ha dicho también que había altas probabilidades de que llegara lluvia, pero, ha reconocido, si llega en forma de tormenta tendrá sus inconvenientes: los vientos previos suelen ser fuertes y pueden dar al traste con parte del trabajo hecho. El presidente ha indicado también que “septiembre siempre es el peor mes”. Y eso es porque la masa forestal llega muy seca tras semanas o meses sin recibir una gota de lluvia y porque a veces es un mes muy caluroso.

Respecto a los afectados, el presidente de la Junta ha señalado que una vez que se controle y apague el fuego, el Gobierno andaluz buscará fórmulas para ayudar a las familias que puedan haberse visto afectadas por el incendio. Se refiere a algunas zonas de cultivos —aguacates y otros frutos tropicales― que han sido arrasados por el fuego en estos cinco días. Los investigadores ya han descartado que el origen del fuego se deba a causas naturales y ahora están dirimiendo si se trata de una negligencia o de un hecho intencionado.

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