El fuego en Boiro avanza sin control y Galicia suma más de 35.000 hectáreas arrasadas por las llamas en 22 días

Avivado por el viento y alimentado por la gran cantidad de maleza sin limpiar, el fuego se ceba en la ría de Arousa. En Andalucía han ardido más de 550 hectáreas en el incendio originado en el municipio jiennense de Jódar.

Operarios de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) luchan contra las llamas en la madrugada de este sábado para extinguir el incendio declarado en el día anterior en la parroquia de Boiro.
Operarios de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) luchan contra las llamas en la madrugada de este sábado para extinguir el incendio declarado en el día anterior en la parroquia de Boiro.ÓSCAR CORRAL

Mientras los trabajadores de los equipos de extinción enfrían la tierra y aplacan las columnas de humo que todavía cercan la villa de Verín por el fuego forestal, supuestamente intencionado, que arrasó 600 hectáreas, la lucha contra las llamas se traslada desde este viernes a la ría de Arousa, entre Pontevedra y A Coruña. La Consellería do Medio Rural de la Xunta de Galicia ha activado la alerta por proximidad a un núcleo habitado de un virulento incendio declarado en el Ayuntamiento de Caldas de Reis, que ha avanzado en dirección a Vilagarcía. El nuevo frente arde sobre un monte varias veces quemado, el Xiabre, y se originó cerca del lugar de A Porteliña; está activo desde las 19.25 horas del jueves y ha calcinado ya 500 hectáreas. Las llamas también avanzan sin control en Boiro (A Coruña). Hasta este sábado el fuego ha devorado ya cerca de 1.000 hectáreas de maleza desbordada y árbolado en las dos márgenes de la ría.

Las llamas se declararon este jueves con escaso margen de tiempo al norte y al sur de la ría, en Boiro y luego en Caldas. El fuerte viento del Nordés (Noreste) tan temido en Galicia cuando hay incendios, irrumpió para avivar los focos. La alarma entre los vecinos se multiplicó cuando sonaron sucesivas explosiones: eran, supuestamente, las bombonas acumuladas en una chatarrería, al borde de un polígono industrial, que acabó calcinada. Al declararse el fuego por la tarde, los medios de extinción y los vecinos tuvieron que enfrentarse a la peor situación durante toda la noche, mientras llegaba la UME (Unidad Militar de Emergencias), que se centraba en la defensa de un grupo de viviendas próximo a la ciudad de Vilagarcía y se desalojaban casas en varias zonas habitadas donde prendían las réplicas del fuego. La Dirección General de Tráfico cortó la circulación en la VG-4.7 y en la PO-305.

Al final de la tarde del viernes, el Nordés volvió a soplar fuerte en la orilla norte de la ría, y el fuego de Boiro (de momento, unas 1.000 hectáreas) se ha dirigido hacia Ribeira y A Pobra do Caramiñal. En el primero de estos ayuntamientos coruñeses los servicios de emergencias decidieron desalojar a 700 personas de un camping. El alcalde de la localidad dio orden de habilitar los polideportivos para cobijar a la gente que lo necesitara, informa Efe. Otro incendio, el de Mourentán (Arbo, Pontevedra) quedó controlado la noche de este viernes tras quemar 400 hectáreas.

Según los cálculos de la Consellería de Medio Rural, los fuegos que no dan tregua en la comunidad desde hace 22 días han arrasado ya unas 35.000 hectáreas, más que en los cuatro años anteriores juntos. Los más graves han sido los de Carballeda de Valdeorras (Ourense) y O Courel (Lugo), con más de 10.000 hectáreas e infinidad de viviendas, propiedades y elementos de importante valor patrimonial calcinados. Hay que remontarse a 2017 para encontrar una cifra mayor, 62.000 hectáreas quemadas en todo el año, de las que 50.000 ardieron en dos días de octubre, con la muerte de cuatro vecinos.

En Verín se investiga la existencia de un posible autor o autores del fuego que llegó a tener 10 focos y que en solo la tarde y la noche del miércoles engulló 600 hectáreas. El jueves a última hora ya fue desactivada la alerta por proximidad a las casas, pero en los momentos más críticos las llamas no solo llegaron al borde de varias aldeas que rodean Verín, sino que amenazaron una gasolinera del pueblo ourensano. En la misma provincia, la Xunta declara ya extinguidos los fuegos de Maceda (150 hectáreas) y Calvos de Randín (más de 50 hectáreas). El de A Mezquita, que prendió de nuevo en uno de los enclaves más veces quemado de Galicia, O Pereiro, fue estabilizado después de calcinar 150 hectáreas.

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Preocupación en Sierra Mágina

Más de 550 hectáreas han ardido ya en el incendio forestal declarado en la tarde del jueves en el paraje Atarillas, en el término municipal de Jódar (Jaén). Más de un centenar de efectivos y numerosos medios terrestres y aéreos trabajan para evitar que el viento extienda las llamas del frente que va en dirección hacia el parque natural de Sierra Mágina. Con todo, se espera que las llamas puedan quedar estabilizadas en las próximas horas. No se descarta que su causa tenga que ver con las tormentas con fuerte carga eléctrica que descargaron este jueves tarde sobre esta zona de pinar y matorral, según informó el Infoca.

El Infoca emplea fuego técnico para cortar el avance del incendio de Jódar hacia Sierra Mágina, en Jaén, este viernes.
El Infoca emplea fuego técnico para cortar el avance del incendio de Jódar hacia Sierra Mágina, en Jaén, este viernes.INFOCA (INFOCA)

El nuevo consejero andaluz de Medio Ambiente, Ramón Fernández-Pacheco, ha cifrado en unas 550 hectáreas las calcinadas en este fuego, aunque se ha mostrado moderadamente optimista sobre la evolución del mismo. “Confiamos en que, al final, una vez que se extinga, esa cifra no sea superior”, ha declarado. “Los profesionales del plan Infoca llevan batiéndose el cobre en ese terreno complicado por su orografía y por las condiciones climáticas”, ha añadido.

Sobre el lugar trabajaron este jueves dos helicópteros de transporte y extinción, un avión de coordinación y uno de carga en tierra, dos autobombas, 60 bomberos forestales, tres técnicos de operaciones y un agente medioambiental. También hay una unidad médica, otra de análisis y una máquina pesada. Y desde este viernes trabajan un centenar de efectivos, siete vehículos pesados y tres buldóceres, además de un helicóptero Súper Puma y un avión de Coordinación, además de 18 bomberos forestales y un técnico de Operaciones Brica.

Además, la Junta de Castilla y León ha incrementado el nivel de peligrosidad, de 1 a 2 en una escala de 3, del incendio declararado en Santa Cruz del Valle (Ávila), localidad de 350 habitantes en la comarca del Tiétar. Hasta 18 medios aéreos han participado desde la tarde del viernes en las labores de extinción del fuego junto a numerosos medios terrestres, informa EFE.


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