Detenido el hombre que mató a tiros a un vecino e hirió de gravedad a un guardia civil en un pueblo de Valladolid

El agresor se entrega tras permanecer varias horas atrincherado con un rehén en un bloque de viviendas de Santovenia de Pisuerga

Agentes de la Guardia Civil en la localidad de Santovenia de Pisuerga (Valladolid) tras el homicidio de un hombre por arma de fuego.Foto: NACHO GALLEGO (EFE)
Juan Navarro
Santovenia de Pisuerga (Valladolid) -

Un hombre de 45 años ha sido asesinado en la madrugada de este viernes en Santovenia de Pisuerga (Valladolid, 4.300 habitantes). El presunto autor de su muerte es un individuo que le disparó con un arma de fuego y se atrincheró después con un rehén ―su yerno― en un una vivienda del bloque de pisos donde residían víctima y agresor. Agentes de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil se desplegaron en torno al domicilio y lo acordonaron para intentar detener al atacante, que finalmente se ha entregado pasadas las dos de la tarde, según fuentes de la Subdelegación del Gobierno. Horas antes, disparó también a un teniente coronel de la Guardia Civil, jefe de esta unidad de élite, que fue trasladado al Hospital Clínico de Valladolid y se encuentra en estado muy grave.

La tensión y el silencio se han adueñado durante toda la mañana de las calles de Santovenia mientras un amplio equipo de agentes delimitaba el acceso al bloque de viviendas. Varias personas han sido desalojadas y otras permanecieron en sus domicilios. Una mujer, que pide anonimato, asegura que el presunto autor de los disparos tenía problemas con las drogas, había estado en la cárcel y discutió el jueves con la víctima, a quien luego esperó en el portal para matarlo horas más tarde. Ya de madrugada, la hija de esta mujer bajó al portal alarmada por los gritos de auxilio del hijo del fallecido, de unos 25 años. El autor del disparo, según el relato de esta vecina, encañonó entonces a la joven y al hijo de la víctima, pero se le encasquilló el arma y no pudo volver a disparar. En ese momento, el otro hijo del asesinado, de unos 17 años, le dio un puñetazo. Después, tomó la decisión de esconderse en la vivienda.

La hija de la mujer que relata los hechos corrió a su casa y se encerró en ella tras salvar su vida. Vive en el mismo edificio en el que se atrincheró el hombre y le ha ido contando en directo a su madre, por teléfono, todo lo que sucedía en el bloque. Los agentes de la Guardia Civil pidieron a la chica un pico para intentar forzar en vano la puerta, que intentaron reventar también con dinamita, sin conseguirlo.

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno han informado a EL PAÍS que, sobre las dos de la tarde de este viernes y tras la mediación de un familiar, el agresor se ha entregado; el rehén, que no ha sufrido heridas, había sido liberado una hora antes. En un principio se habló de dos rehenes, pero estas fuentes han aclarado finalmente que era uno, yerno del asesino.

El guardia civil herido es el teniente coronel Pedro Alfonso Casado, de 50 años, jefe de la Unidad Especial de Intervención (UEI, la unidad de élite de la Guardia Civil). Casado se desplazó desde Madrid horas antes para atender el suceso, informa Patricia Ortega Dolz. Sobre las ocho de la mañana, el teniente coronel ha intentado acceder a la vivienda en la que estaba atrincherado el agresor: ha llamado al timbre y en ese momento el hombre armado ha salido y sin mediar palabra le ha disparado un tiro en la cabeza. Permanece en estado muy grave.

Amigos desde la infancia

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Carolina, la viuda del hombre de 45 años asesinado, llegó corriendo a primera hora de la mañana a la zona acordonada y se sentó en un banco de la calle, llorando. Allí recibió el consuelo de varios vecinos y esperaba noticias de la Guardia Civil. “No he podido ni verlo, ni darle un beso en caliente”, contaba la mujer recordando a su difunto marido, de nombre Dionisio. “La riña viene por una disputa anterior: él decía que yo le había pinchado unas ruedas del coche”, añadía entre lágrimas. El atacante y el fallecido ―que, según ha contado el suegro de la víctima, vivían en ese mismo bloque de viviendas, uno en la primera planta y otro en la tercera― eran amigos desde la infancia, según los vecinos, pero se habían distanciado con el tiempo.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, que también se desplazó al lugar, ha explicado que en la tarde del jueves se produjo en el pueblo “una riña tumultuaria de unas 12 personas que tenían relación previa”. En esa pelea participó el hombre que horas después sería asesinado y también su asesino; la víctima sufrió en ese momento heridas leves, recibió ayuda sanitaria y fue dada de alta. Más tarde, sobre las dos de la madrugada del viernes, el agresor regresó a su casa y le pegó un tiro, matándolo en el acto. La suegra del fallecido ha interrumpido cuando la delegada del Gobierno estaba dando estas explicaciones en rueda de prensa y, en medio de una gran tensión, la ha acusado de mentir.

El primer aviso al 112 de Castilla y León llegó a la 1.43 de la madrugada: la Guardia Civil vallisoletana solicitaba “asistencia médica para un varón que se halla inconsciente tras haber sido herido con un arma de fuego en el cruce de la calle Alfredo Martín con la calle Marqués de San Felices de Santovenia de Pisuerga (Valladolid)”. Los servicios centrales enviaron una ambulancia y personal sanitario, que solo pudieron confirmar el fallecimiento del hombre por arma de fuego. La subdelegación del Gobierno en Valladolid ha detallado que el disparo mortal se produjo en el portal del inmueble del difunto.

Sobre la firma

Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

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