Detenido en Málaga un “depredador sexual” por abusos a 26 menores de entre 8 y 12 años

El hombre, que había pasado más de 10 años en prisión por delitos similares, contactaba con sus víctimas a través de videojuegos y les hacía regalos virtuales a cambio de que posaran desnudos para él

Agentes escoltan al sospechoso.
Agentes escoltan al sospechoso.

La Guardia Civil ha detenido en Málaga a un hombre de 42 años acusado de presuntos abusos sexuales a 26 menores de distintos puntos de España, a los que contactaba a través de videojuegos, sobre todo Fortnite. Las víctimas tienen entre ocho y 12 años. El arrestado les pagaba regalos virtuales y, a cambio, realizaba videollamadas en las que pedía que los niños mostraran sus órganos sexuales. Además, capturaba esas imágenes, acumulando más de 2.000 archivos de contenido pedófilo. Durante la investigación se ha comprobado la existencia de un caso de abuso sexual físico a un menor, hijo de una amiga. Los agentes han analizado más de 560 gigabytes de información en el material informático intervenido al arrestado, que ya había sido detenido en 2005 y condenado a 12 años de prisión por otros 22 delitos de abuso sexual y dos de exhibicionismo, por los que pasó más de una década en la cárcel. Desde su captura, se encuentra de nuevo en prisión provisional.

El “depredador sexual”, como lo identifica la Guardia Civil en un comunicado, había accedido a plataformas de videojuegos en línea en más de 3.000 ocasiones durante los dos últimos años. Era ahí donde comenzaba a tener contacto con menores —tanto niños como niñas― para ir ganándose su confianza “mediante engaño y abuso de superioridad”. Para acercarse a ellos les pagaba regalos virtuales para los videojuegos, como trajes, herramientas y otros elementos de los personajes de los juegos. “Son cosas que cuestan cuatro o cinco euros, pero para los críos significa mucho”, cuentan fuentes del caso. Más tarde, pedía a sus víctimas que atendieran videollamadas para charlar mientras jugaban. En ellas les inducía a que mostraran sus órganos sexuales y otro tipo de acciones similares, y grababa esos momentos. “Se ganaba su confianza, se hacía su amigo y los niños, de edades tan cortas, no intuían que lo que les pedía podría tener carácter sexual”, añaden los agentes que han desarrollado la investigación, en la que han intervenido más de 2.000 imágenes y vídeos de contenido pedófilo repartidos en distintos dispositivos informáticos y la nube.

La investigación empezó en julio de 2021, cuando los padres de un niño de nueve años denunciaron tener sospechas de que su hijo mantenía contacto con un adulto a través de un videojuego en línea al que se conectaba con su videoconsola. A lo largo de varios meses, el equipo del Departamento Contra el Cibercrimen de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil trabajó para corroborar los hechos y comprobó que el hombre había contactado con niños de distintos puntos de España. De hecho, los investigadores constataron que había efectuado 81 pagos a cuentas de usuarios de juegos que eran menores de edad. Muchos de los padres, según los agentes, creían que sus hijos no jugaban en línea sin la supervisión de adultos. La Guardia Civil no descarta que haya más víctimas.

Finalmente, los agentes procedieron a su detención en Málaga, donde residía, en noviembre. Fue cuando empezaron a hacer todas las comprobaciones, caso a caso, de ahí que hayan tardado varios meses en hacer público su arresto. “Solo teníamos las imágenes de los menores y su nick [apodo] de los videojuegos, así que ha sido un trabajo que ha llevado mucho tiempo. Además, había que verificarlo todo y avisar a los padres”, subrayan los investigadores. Hay diversas víctimas de Málaga, pero también de otras comunidades como Galicia, País Vasco, La Rioja y Madrid, además de ciudades como Valladolid y Albacete.

De 42 años y con doble nacionalidad argentino-italiana, el detenido tiene antecedentes por causas similares. En 2005, se acumularon 22 denuncias en su contra y fue condenado a más de 50 años de cárcel, aunque tras recurrir la sentencia, esta quedó en 12 años. Tras pasar más de 10 en prisión, fue expulsado de España. Más tarde volvió al país, dado que tiene pasaporte italiano, pero en situación administrativa irregular, motivo por el cual no ha podido trabajar de forma legal durante este tiempo. Se estableció con su madre en una vivienda de Málaga, y hacía pequeños trabajos de traducciones por internet y también daba clases particulares a menores. Para ganarse la confianza de los padres, les enseñaba un certificado de antecedentes penales italiano. El arrestado también se ofrecía como monitor de deportes, de campamentos y profesor de inglés —entre otras actividades relacionadas con menores― aunque no hay constancia de ninguna contratación en ese sentido.

Se le acusa de delitos de abuso sexual y de captación de al menos 26 menores con fines de producción de pornografía infantil. También se ha podido comprobar la existencia de un caso de abuso sexual físico a un menor, hijo de una amiga, al que engañó ya en su casa para tomar imágenes de carácter sexual. El hombre también visitaba con frecuencia playas nudistas de la costa española y francesa, donde también tomaba numerosas fotografías, como han demostrado los más de 560 gigabytes de información pertenecientes al material intervenido.

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