Juan Espadas reivindica la gestión de los 37 años socialistas en Andalucía

El candidato del PSOE promete reducir el paro a la mitad y destinar 2.000 millones para combatir el desempleo juvenil

El candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas (a la izquierda), junto a Juan Antonio Lorenzo, María Márquez, Ángeles Férriz, Noel López, Irene García, Josele Aguilar e Isabel Ambrosio, de izquierda a derecha, cabezas de lista por sus respectivas provincias, este miércoles, frente al barrio de Triana, en Sevilla.
El candidato del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, Juan Espadas (a la izquierda), junto a Juan Antonio Lorenzo, María Márquez, Ángeles Férriz, Noel López, Irene García, Josele Aguilar e Isabel Ambrosio, de izquierda a derecha, cabezas de lista por sus respectivas provincias, este miércoles, frente al barrio de Triana, en Sevilla.Julio Muñoz (EFE)

En el PSOE andaluz mirar al pasado estaba proscrito. La sentencia condenatoria de 19 ex altos cargos de la Junta de Andalucía, entre ellos los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán, pendiente de la decisión definitiva del Tribunal Supremo, supuso entre otras cosas que los socialistas andaluces no se atrevieran a reivindicar la gestión desarrollada durante casi 37 años ininterrumpidos en Andalucía.

El socialista Juan Espadas se ha propuesto acabar con ese silencio en su primera campaña como candidato a la presidencia de la Junta. “El milagro andaluz es la evolución socioeconómica para salir del subdesarrollo, la transformación con políticas socialdemócratas con el esfuerzo de los andaluces que siempre han votado lo que han querido y siempre han votado al PSOE, también en 2018″, afirma el aspirante. Uno tras otro, los dirigentes del PSOE a todos los niveles y poco a poco exhiben “orgullo” de pertenencia a un partido al que las encuestas no le dan ninguna posibilidad de recuperar el Gobierno andaluz.

Este cambio empezó a germinarse hace un año, cuando Espadas fue elegido secretario general tras ganar las primarias a la expresidenta Susana Díaz. El candidato puso en marcha un proceso que él llama de “escucha activa”, una expresión que encierra una crítica a su antecesora por la pérdida de olfato ante la merma de confianza del electorado socialista que se tradujo en el peor resultado de la historia del PSOE: 400.000 votos y 14 escaños menos. Ganó en 2018, pero perdió la Junta de Andalucía.

El objetivo ahora es movilizar a un partido que, aprecian muchos dirigentes, va a cámara lenta. También lo ven así desde el PP sorprendidos de que el candidato socialista haya entrado en una “campaña plana” como la que han diseñado para Moreno. La frase que repite Espadas, copiada a un militante de Almería, es la de “si votamos, ganamos”.

Este proceso de abrir el partido, un “cambio en el manual de estilo” en palabras de Espadas, alcanza a muchos socialistas en puestos de responsabilidad institucional y orgánica. Pero también, Espadas ha tirado de la biblioteca del PSOE, de dirigentes ya retirados que acumulan una gran experiencia en campañas, que en su momento ocuparon puestos de máxima responsabilidad en el partido y que protagonizaron y vivieron los inicios del proceso autonómico andaluz desde el referéndum del 28 de febrero de 1980.

Convocados por el presidente del PSOE andaluz, Manuel Pezzi, Espadas ha recabado las opiniones de Cándido Méndez (ex secretario general de UGT), Enrique Linde, Javier Torres Vela, José Caballos, Luis Pizarro, Antonio Claret García, José Asenjo y Manuel Gracia, entre otros. Aunque las fuentes consultadas restan importancia a las varias reuniones que han celebrado, de ahí surge la idea de “reivindicar” la historia del PSOE de Andalucía. “Eso no da votos, pero lo que no se puede permitir es que falseen la historia”, asegura un dirigente. Una de las estrategias del Gobierno del PP y Ciudadanos, diseñada por el consejero de la Presidencia, Elías Bendondo, ha sido la de opacar el papel de la izquierda andaluza en su conjunto (socialistas, comunistas, andalucistas) en el comienzo del proceso autonómico andaluz, al que se opuso la derecha, y exhibir como bandera propia el papel que jugó al dimitir el exministro de la UCD Manuel Clavero Arévalo, al que el PP califica de “padre de la autonomía moderna”. Salvo algún pronunciamiento individual, los socialistas han guardado silencio ante una proclama que a los veteranos de este partido escandaliza.

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Gran parte de lo que trasciende del candidato socialista se centra en la advertencia de que o gobierna PP y Vox, o el PSOE. Nada dice Espadas de qué hará si en su mano está, con una abstención, impedir que Vox se siente en San Telmo con el PP. Espadas considera “un error” ese debate: “Estamos ante unas elecciones en las que el votante debe tener claro que vota izquierda o vota derecha”, por lo que es “una barbaridad” plantearle “a un votante de izquierda que su voto, a lo más que llegaría, es a una abstención para que gobernara la derecha”, dijo en un acto organizado por Europa Press.

El candidato a la Junta presentó este martes el programa electoral del PSOE en el que se compromete a reducir la tasa de desempleo actual del 19,4% “a la mitad”. Según él, es un objetivo “alcanzable” por la bajada de la natalidad” y la inversión pública sostenida con fondos europeos, que estima en unos 11.000 millones de euros. El socialista también ha prometido destinar 2.000 millones de euros en cuatro años a un plan de desempleo juvenil (con una tasa de paro del 42%) que “dé derecho al primer empleo”.

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