Yolanda Díaz pide a la parte socialista del Gobierno que se “aclare” con la derogación de la reforma laboral

Sánchez insiste en que “todo el Gobierno está comprometido” con la nueva legislación mientras Podemos exige la dimisión de Batet por retirar el acta a Rodríguez

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, este lunes en un encuentro económico en Santiago de Compostela. En vídeo, declaraciones de Díaz sobre la reforma laboral. EUROPA PRESS (LAVANDEIRA JR (EFE))

Unidas Podemos ha vuelto a subir el tono a tan solo unas horas de que se celebre la reunión de la mesa de crisis, que busca encauzar el conflicto entre los socios de Gobierno por la reforma laboral, mientras Pedro Sánchez se mantiene firme en que la futura ley compete a “todo” el Ejecutivo y no solo a Trabajo, el principal ministerio del socio minoritario del Ejecutivo. Con ese mensaje de fondo el presidente insiste en que Nadia Calviño entre en la mesa de diálogo con la patronal y los sindicatos con un representante. Una decisión con la que se quiere mandar el mensaje de que todo el Gobierno actúa al unísono y no hay leyes exclusivas de un ministerio.

Entretanto, Yolanda Díaz, que recela de que la vicepresidenta económica tome los mandos de las negociaciones con los representantes de los empresarios y los trabajadores, ha reconocido que el momento que atraviesa la coalición es “delicado”. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha llegado a pedir a la parte socialista del Ejecutivo que se “aclare” en su posicionamiento frente a la reforma laboral del PP. El PSOE no se da por aludido e insiste en que la deben consensuar ambos socios de Gobierno, como ya han hecho anteriormente con la ley de vivienda o el Ingreso Mínimo Vital. Para reforzar su posición, Ferraz ha recordado que Unidas Podemos participó en su elaboración, aunque entraban dentro del ámbito de carteras con ministros socialistas.

En la otra gran polémica suscitada en los últimos días, la retirada del escaño al ya exdiputado de Podemos Alberto Rodríguez, Podemos ha reclamado este lunes la dimisión de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, por considerar que su decisión es un ataque “al poder legislativo, a la voluntad popular y a la democracia”. Las declaraciones de los portavoces de la formación Isabel Serra y Pablo Fernández llegan después de un fin de semana de tensión y poco antes de la convocatoria de reunión esta misma tarde. “Dejemos trabajar a los negociadores y luego contaremos lo que ahí sucede”, ha pedido Díaz, que ha intervenido por la mañana en un foro económico en Santiago de Compostela. En esta cuestión el PSOE ha cerrado filas con Batet.

La cita para resolver el conflicto en el Gobierno, que fue solicitada por Unidas Podemos el pasado viernes, se centrará en la reforma laboral y las “injerencias”, según Díaz, de la vicepresidenta primera, Nadia Calviño. A ella acudirán, por el PSOE, la vicesecretaria general, Adriana Lastra; el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños; la titular de Hacienda, María Jesús Montero; y el portavoz socialista en el Congreso, Héctor Gómez. Por UP estarán las ministras Ione Belarra e Irene Montero; el director de gabinete de la vicepresidenta Díaz, Josep Vendrell; los secretarios de Estado Joaquín Pérez Rey y Enrique Santiago; y el portavoz parlamentario, Pablo Echenique. El encuentro debe abordar la cuestión central de quién dirigirá las negociaciones sobre esta reforma, en la que ambas políticas tienen visiones distintas. “Todo el Gobierno está comprometido en abordar la modernización de la legislación laboral para extirpar la precariedad, impulsar la competitividad y restablecer el equilibrio en la negociación entre empresarios y trabajadores”, ha afirmado Sánchez en un seminario sobre la salida a la crisis múltiple causada por la pandemia antes de reunirse con Paolo Gentiloni. El comisario europeo de Economía advirtió este domingo en EL PAÍS que tanto la reforma laboral como la de las pensiones “deben cumplir lo pactado en Bruselas”.

Trabajo recuerda que las mesas del diálogo social se han reunido semanalmente de manera ininterrumpida desde el pasado 17 de marzo bajo su liderazgo y reclama que siga siendo así. La Moncloa exige que Calviño entre en la mesa de diálogo con la patronal y los sindicatos con un representante. “No va de quién lidera, va de qué vamos a hacer en la principal reforma del mercado de trabajo de nuestro país”, ha señalado Díaz. . El portavoz de la dirección socialista, Felipe Sicilia, ha esgrimido: “Una reforma tan importante y estructural requiere de la participación y coordinación de todos los ministerios: Economía, Industria, Turismo, Educación… El PSOE quiere participar en esta reforma laboral, hacer aportaciones, saber cómo transcurre el diálogo social y los trabajos que se están produciendo”.

“Si yo misma hubiera aplicado el modelo laboral del PP en la gestión de esta crisis, hubiera supuesto despidos masivos y más pobreza. Es una razón de fondo del programa de gobierno de nuestro país, el momento es delicado”, ha reconocido Díaz este lunes. La vicepresidenta segunda ha asegurado que la parte socialista del Ejecutivo continúa “discutiendo los contenidos” de la contrarreforma laboral. “El debate es de contenidos, no es de personas, sería bueno que en la otra parte mayoritaria del Gobierno se aclaren porque están dando declaraciones diferentes”, ha afirmado la vicepresidenta segunda, contundente, a la prensa.

La decisión de Alberto Rodríguez de no presentar una querella penal por prevaricación contra Batet, después de que ella decidiera retirarle su acta tras ser condenado por el Supremo, parecía haber rebajado el conflicto entre los socios de Gobierno por este asunto. El pasado viernes, el anuncio por parte de UP de la querella había elevado la tensión, aunque posteriormente se aclaró que se trataba de una acción “a título personal”. Lejos de calmar las aguas, los portavoces de Podemos han insistido este lunes en la gravedad del hecho y han pedido la dimisión de la presidenta del Congreso. “Pensamos que es la salida más digna”, ha afirmado Serra, quien ha especificado que es un reclamo de Podemos. La reacción del PSOE ha sido la de cerrar filas con la tercera autoridad del Estado.

El matiz realizado por la portavoz de Podemos no es menor después de que los comunes o el entorno de Díaz se desmarcaran de la querella anunciada el viernes. En rueda de prensa, la portavoz ha insistido en que todo el espacio confederal estaba informado de la decisión. “No solo la dirección, también los 35 diputados del grupo parlamentario”, ha precisado Serra, quien ha reiterado su apoyo a Rodríguez. Los portavoces han reconocido que no conocían de antemano que el exdiputado canario anunciaría el sábado que abandonaba la militancia. Tampoco el cambio de estrategia legal, después de que haya contratado los servicios del despacho de Gonzalo Boye, el abogado del expresidente catalán Carles Puigdemont. “Creemos que está viviendo unas horas muy difíciles. Nosotros respetamos el camino que siga Alberto y Podemos será siempre su casa”, ha añadido Serra.

Sobre este asunto, Díaz ha apelado a la calma. “Debemos bajar la tensión en el país, en el Gobierno de España. La gente está preocupada por lo que está pasando y el señor Rodríguez ha decidido que va a defenderse con su equipo de letrados, por favor respetémoslo y no generemos más ruido”, ha señalado este lunes en una entrevista en La Sexta, en la que ha reiterado que su “compromiso” con el “Gobierno progresista” es “absoluto”. “Voy a seguir trabajando (...) no voy a permitir que gobierne la ultraderecha”, ha dicho. “Espero que solventemos la diferencia y lo cerremos”.


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