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La Cruz Roja expulsa a 64 migrantes de un campamento en Las Palmas

La organización asegura que actuaron con violencia y manifestaron su intención de salir, algo que niegan los magrebíes

Migrantes acampan fuera del campo oficial Canarias 50 tras ser expulsados este viernes. En vídeo, la situación de los migrantes.Foto: JAVIER BAULUZ | EPV
Guillermo Vega
La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria) -

La Cruz Roja expulsó en la tarde de ayer viernes del campamento de acogida Canarias 50 ―uno de los dos habilitados para la acogida de inmigrantes en Las Palmas de Gran Canaria― a un grupo de 64 migrantes de origen marroquí, quienes pasaron la noche sobre el asfalto, en la puerta del recinto. Los migrantes aseguran que fueron evacuados tras su negativa a ser trasladados a una carpa que tendrían que haber compartido con un grupo de recién llegados. “Las condiciones de vida ahí dentro son malas, con inundaciones y mala alimentación”, explica en italiano Mustapha, de 39 años “Pero al menos dormíamos 12 en una carpa, de una forma segura”. Tanto él como sus compatriotas se negaron a ser hacinados en una carpa con otros migrantes por la falta de seguridad por la covid. La organización asegura que actuaron con violencia y manifestaron su intención de marcharse.

“Durante el traslado ayer viernes de 62 personas inmigrantes de la fase I a la fase II del recurso de Acogida de Emergencia Canarias 50 de Las Palmas, varias de estas personas mostraron una actitud agresiva y profirieron amenazas a otros residentes y al personal de Cruz Roja, motivo por el que tuvo que intervenir la Policía”, asegura un portavoz de la Cruz Roja. La misma fuente sostiene que estos migrantes “manifestaron no querer trasladarse a otras tiendas, porque su única intención es viajar a península para continuar su trayecto migratorio”. Aunque el traslado que detonó el enfrentamiento fue de 62 personas, finalmente fueron expulsadas 64 del centro. La Policía no practicó detención alguna. Cabe destacar que los centros de acogida de Migraciones son de régimen abierto. Es decir, los migrantes tienen libertad para entrar y salir con un límite de 72 horas.

Bilal, de 26 años, confirma que su intención es llegar a Italia, donde dice tener a toda su familia. “Canarias para nosotros solo es una carretera de paso”. Carece de pasaporte para viajar. El marroquí, sin embargo, desmiente haber actuado con violencia. “Nos han expulsado como animales, sin haber hecho más que protestar. No fuimos violentos en ningún momento. Ahora tenemos que hacer nuestras necesidades en los árboles”, subraya. Varios de los migrantes aseguran que la Policía trató en la noche del viernes de mediar para lograr la readmisión de los magrebíes. La Cruz Roja, aseguran, se negó.

La organización, en cambio, asegura en su comunicado que sus equipos de mediación social y de traducción “estuvieron durante más de dos horas intentando convencerles de que no rechazaran la ayuda que se les ofrece”, pero “insistían en abandonar el recurso, al mismo tiempo que las actitudes eran cada vez más agresivas y amenazantes”. Estos migrantes expulsados se suman a los cientos de personas que ya viven en la calle, tanto algunos que, como ellos, han sido expulsados de los recintos, como a otros que han decidido no entrar en los campamentos para buscarse la vida.

El cuartel Canarias 50 está situado en el polígono industrial el Sebadal, rodeado de empresas y de algunos vecinos de origen humilde. Uno de ellos es Anastasio, propietario del vecino bar La Pecallenía. “Problemas no hemos tenido con ellos, pero no hay la misma seguridad que antes”, asegura. “Están pasando por delante todo el rato. No es raro ver gente orinando en esta calle”. Mientras tanto, dos migrantes entran en el bar para comprar tabaco. Uno de ellos, Abdelali, de 24 años, muestra las cicatrices en la cabeza que, asegura, les ocasionó la policía hace dos días en Tenerife. “Yo lo que no entiendo es que los dejen en la calle”, añade el hostelero una vez se han ido.

“Los vecinos nos han ayudado mucho”, asegura por su parte Mohammed, de 26, otro de los expulsados. “Nos han traído mantas y desayuno”. Algo que también ha hecho el CEAR y la plataforma ciudadana Somos Red. “Me parte el corazón”, asegura con fuerte acento francés Karina, de origen belga, quien vive en el barrio desde hace 20 años. “Anoche tuve que bajar a darles almohadas y una sombrilla. Son seres humanos. Ni a los animales se les deja en la calle”.

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Canarias 50 es uno de los seis campamentos de acogida que ha habilitado el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en Gran Canaria, Tenerife y Fuerteventura. En la actualidad, la Delegación del Gobierno cifra en 11.500 los migrantes irregulares en Canarias. Entre ellos hay unos 2.600 menores. Los siete alojamientos previstos por el Plan Canarias cuentan con un total de 5.810 plazas, ampliables hasta 7.010, para hacer frente a las llegadas, según ha informado este viernes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

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Sobre la firma

Guillermo Vega
Corresponsal en Canarias y miembro del equipo de edición del diario. Trabajó en la Cadena Ser, Cinco Días y fue jefe de EL PAÍS Retina y de la sección de Tecnología. Licenciado en Ciencias de la Información, diplomado en Traducción e Interpretación y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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