El distanciamiento religioso entre Rusia y Ucrania ha sido ostensible desde que estalló en 2014 la guerra de Donbás, en el este de la exrepública soviética. Ya en 2019 el Patriarcado de Kiev se independizó del de Moscú. Ahora, con la invasión de las tropas rusas, el cisma se hace más insalvable.
Un hombre se pasea con un crucifijo por los alrededores del Monasterio de San Miguel de Kiev, el 28 de marzo de 2022.LUIS DE VEGAEl padre Makarios y Stas, uno de los civiles armados que viven estos días en el Monasterio de San Teodosio de Kiev, el 21 de marzo de 2022.LUIS DE VEGAEl arzobispo Yevstratiy Zorya, portavoz de la Iglesia Ortodoxa Ucrania del Patriarcado de Kiev, fotografiado en el Monasterio de San Miguel, el 23 de marzo de 2022. LUIS DE VEGAEl conocido cantante de ópera Vasyl Slipak (izquierda), que murió de un disparo en 2016 mientras combatía en Donbás, aparece representado en uno de los frescos del Monasterio de San Teodosio de Kiev, el 23 de marzo de 2022.
LUIS DE VEGARecinto del Monasterio de las Cuevas en Kiev, el 28 de marzo de 2022.LUIS DE VEGAEl padre Makarios en el interior de la iglesia del Monasterio de San Teodosio en Kiev, el 21 de marzo de 2022.LUIS DE VEGAInterior de la iglesia del Monasterio de San Teodosio en Kiev, el 23 de marzo de 2022LUIS DE VEGAMuro en recuerdo de las victimas de la guerra en el Monasterio de San Miguel de Kiev, 23 de marzo de 2022.LUIS DE VEGAVista de Kiev desde el Monasterio de las Cuevas, el 21 de marzo de 2022LUIS DE VEGA