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Hernán Migoya: “El mundo de la cultura en España me parece un nido de pijos y mafiosos”

No se nos ocurría una mejor manera de inaugurar una sección con preguntas y respuestas a modo de francotirador que con esta figura del cómic y del cine maldito que publica una nueva novela con tintes autobiográficos, 'Baricentro'

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El escritor Hernán Migoya, que acaba de publicar 'Baricentro', mira al objetivo con cara de circunstancia. Foto: David Campos

Escritor provocador, figura del mundo del cómic, director de cine maldito. No se nos ocurría otra figura más adecuada que Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) para inaugurar esta sección en la que ICON pregunta a bocajarro y el entrevistado responde rápido y sin filtros. Acaba de publicar Baricentro (Reservoir Books), novela de tinter autobiográficos en la que devuelve la dignidad a la palabra "nostalgia".

¿De qué habla Baricentro y por qué era el momento ahora de volver a tu juventud? Baricentro narra la historia de una familia de inmigrantes leoneses en el extrarradio barcelonés de los años ochenta. La historia de una familia proletaria antaño muy unida, reflejo de la mía, que ha vuelto a unirse debido al cáncer de mi madre y el Alzheimer de mi padre: extrañamente, la enfermedad nos ha acercado más que nunca y me pareció el momento oportuno para plasmar un tiempo y un sentir del colectivo charnego.

¿Por qué es la nostalgia, la mirada atrás, un artefacto cultural tan tentador? Porque con la edad uno se da cuenta de que hay algo peor que la muerte, y es el olvido. Y cuando constatas que aquel tiempo que viviste y aquella cultura que mamaste con tantas ansias también están condenados a perderse, como escritor haces lo posible para que no sea así. Y les renuevas la vida con tu escritura.

¿Qué opinas de la nostalgia cuando se industrializa y se hace masiva, como es el caso del fenómeno Yo fui a EGB y toda su maquinaria? Bueno, toda la cultura recogida por Yo fui a EGB era industrial y masiva ya desde su punto de partida en los ochenta, así que me parece un fenómeno estupendo, porque reivindica nuestra cultura popular, tan maltratada siempre por las élites esnobs de izquierdas y derechas.

"No entiendo cómo se permite que campen libres los que han estafado dinero público a mansalva y siguen proyectando una imagen progresista de ética impecable. Pero hay escritores y artistas que van por su cuenta que son muy reivindicables a nivel artístico y humano, claro. Y también, debo reconocerlo, entre los mafiosos hay algún buen artista"

Has tenido tus más y tus menos con el mundo de la cultura en España. ¿En qué punto está ahora vuestra relación? Me sigue pareciendo un nido de pijos y mafiosos. No entiendo cómo se permite que campen libres los que han estafado dinero público a mansalva y siguen proyectando una imagen progresista de ética impecable. Pero hay escritores y artistas que van por su cuenta que son muy reivindicables a nivel artístico y humano, claro. Y también, debo reconocerlo, entre los mafiosos hay algún buen artista.

¿Qué es lo que más le gusta a los demás de ti mismo? Que soy el primero en ridiculizarme.

¿Y lo que más te gusta a ti de ti mismo? Que de la mierda de persona que soy puedo crear obras bellas.

¿Cuál es tu forma favorita de perder el control? El sexo casual.

¿Qué te compraste con tu primer sueldo? Un reproductor de vídeo VHS para poder ver películas. Desde entonces no veo informativos ni nada relacionado con la realidad, excepto Sálvame, que es otra gran ficción.

¿Qué tienes de fondo en tu pantalla del móvil? Una foto de Britney Spears, para que me recuerde constantemente que Oops, I did it again.

¿Cuál es tu habilidad oculta? Manejo bien la boca.

¿Tu palabrota favorita? Mecachis.

¿Qué figura pública amas? Extranjera, a Camille Paglia. Española, a Julio Iglesias.

¿Y qué figura pública no querrías tener cerca? A otro Iglesias…

¿Como es tu decoración ideal? En casa tengo que ver siempre algún cómic –un libro también sirve– cerca de mi perímetro visual. Los tengo tirados en el salón, en la cama, como golosinas que puedo disfrutar en cualquier momento sin necesidad de levantarme hasta el estante.

¿Y tu decoración odiada? Cualquier chuminada reminiscente de Japón.

¿Qué viaje te marcó? El que hice con mi exesposa a las lagunas Huaringas, en el altiplano del Perú con Ecuador. Unos brujos que no se lavaban en siglos me hicieron meterme en gallumbos en el agua helada a las 9 de la mañana, me escupieron agua de rosas a la cara y a medianoche me adivinaron todo mi pasado con el cielo estrellado como techo. Una experiencia que recomiendo a todas las parejas antes de que se separen.

¿Y a qué lugar no volverías? A Londres. Me encanta la cultura británica, pero no soporto que no me miren a los ojos cuando hablo con alguien. Su timidez diurna explica su esquizofrenia nocturna.

¿Qué canción te pones para animarte? The woman in you de los Bee Gees.

¿Y para seducir? Me pongo L’Homme de Yves Saint Laurent. No hay canción que valga.

¿Cuál es tu cuenta favorita de Instagram? La única que sigo: ericreynoldsart, del artista y editor estadounidense Eric Reynolds.

¿Y el vídeo que más veces has visto en YouTube? El videoclip de Made in Heaven de Freddie Mercury. Me representa.

¿Quién es la persona más famosa a la que has conocido? Ni idea. A los 25 me hizo ilusión que Rubén Blades me invitara a comer sólo porque le reconocí en el Salón del Cómic de San Diego.

¿Quién fue tu primer ídolo erótico? Raquel Welch.

¿Y cuál ha sido el último? Estoy entre Jennifer López y Selena Gómez. Me atraen los apellidos comunes en mujeres extraordinarias.

¿Qué encuentras cuanto te buscas a ti mismo en Google? Como dicen en el Perú: a un auténtico huevón.

¿Cuál es la peor pregunta que te han hecho en una entrevista? "¿Quién es la persona más famosa a la que has conocido?"

¿Qué es lo que siempre quisiste saber hacer pero consideras que es demasiado tarde para intentar aprender? He renunciado a dirigir cine. Demasiados pasillos, hay que saber mandar, debes tolerar la corrupción.

¿Excitantes o calmantes? Café.

¿Qué plato dominas y en cuál fracasas en la cocina? Soy el puto amo haciendo pan con tomate. Aparte de eso, no sé hacer nada más y por eso no tengo cocina en mi casa.

¿Cuál es el fracaso del que más aprendiste? Nunca se aprende, al menos no del todo, pero mi mayor fracaso ha sido pensarme siempre tan romántico y luego darme cuenta de que nunca he tenido agallas de entregarme en el amor.

¿Qué es lo más valiente que has hecho en tu vida? Creer en mi obra y ser fiel a ella: dejar todos los trabajos fijos y hogares seguros para seguir solo mi camino.

¿Cuál es la prenda más cara que tienes en tu armario? Me gustan las americanas de colores, a lo Freddie Mercury en The Great Pretender. Sesenta euros en Zara, supongo.

¿Qué no perdonarías en un amigo? Que me diga que tengo que darle un par de hostias a mi esposa porque ha dicho algo que a él no le gustó. No le perdoné entonces y nunca lo haré.

¿Qué no perdonarías en un amante? Que me arañe la espalda hasta hacerla trizas. Me pasó una vez y me largué a la tercera advertencia.

¿Qué querías ser cuando eras pequeño? Escritor de novelas y guionista de cómics.

¿Cómo sería tu senectud soñada? Como estoy. Solo con compañía esporádica.

¿Cuál es tu miedo o fobia más irracional? Contraer el sida el mismo día que subo a un avión que se cae en alta mar para que un tiburón blanco me termine devorando.

¿Recuerdas cuál fue el momento más feliz de tu vida? El día que supe después de un año de tortura mental que en realidad no deseaba matarme.

¿Y el más triste? El de mi separación.

¿Qué actividad te ayuda a relajarte y desconectar completamente? La lectura de libros de escritores muertos. Daphne du Maurier y D.H. Lawrence son mano de santo.

Cuéntanos un chiste absurdo que te hizo muchísima gracia. No es un chiste, es una especie de dicho estrafalario estadounidense que leí de chaval en alguna novela de Stephen King y que siempre me hace sonreír al rememorarlo, porque es perfecto para aplicarlo a un montón de gente que sabes que te odia pero lo disimula en su trato diario. El dicho es: “Si me vas a mear en la pernera del pantalón, no me digas que está lloviendo”.

¿Alguna vez te ha ocurrido algo a lo que no encuentres explicación racional? Una vez terminaba mi primera conversación por móvil con una chica muy atractiva llamada Margarita, cuando el pause del vídeo se apagó y la tele se encendió instantáneamente en la secuencia en que unos soldados cantan Margarita se llama mi amor, dentro de la peli del mismo título que estaban emitiendo en algún canal en ese mismo instante. Me acojoné vivo.

¿Qué cualidad humana consideras más sobrevalorada? Airear virtudes propias en público.

¿Qué le preguntarías al próximo destinatario de este cuestionario? ¿El microondas elimina con seguridad el coronavirus en unas lentejas ya preparadas que he comprado en el súper?

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