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BLOGS Por ANA ALFAGEME

Cómo saber cuánto dolor siente un gato según la expresión de su cara

Una universidad canadiense presenta una nueva herramienta para determinar el grado de sufrimiento físico de los felinos según la posición de los bigotes o la rigidez en la mirada

Gatos analizados en el estudio.
Gatos analizados en el estudio.

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Los veterinarios del planeta cuentan ya con un nuevo instrumento para evaluar el dolor en los gatos. Un equipo de investigación de la Universidad de Montreal (Canadá) ha creado una nueva herramienta para medir el sufrimiento de estos animales según los gestos de su cara.

"Estos animales tienen comportamientos muy particulares en comparación con los perros. Además, están muy estresados, ansiosos y temerosos cuando los llevamos a la clínica veterinaria, en el momento de la consulta y, especialmente, durante su hospitalización tras una cirugía. En estas condiciones, la evaluación del dolor se vuelve muy difícil", explica Paulo Steagall, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Montreal, que ha dirigido el equipo de investigación autor del la escala.

La nueva herramienta, denominada "Feline Grimace Scale" ("Escala de Muecas Felinas", en español) tuvo como origen un proyecto de tesis doctoral. El pasado agosto Steagall presentó sus elementos más significativos en un congrseo de la Asociación Estadounidense de Medicina Veterinaria. El estudio completo salió publicado a mediados de diciembre en la revista Scientific Reports.

Dificultad en perros

Respecto a la posibilidad de crear una escala similar para perros, el investigador principal del estudio la ve dificultosa. "Sería muy difícil de desarrollar y validar porque hay una gran variabilidad anatómica, diferentes razas y tamaños. También podemos hacer referencia al tamaño de las orejas y la presencia de cabello, ya sea corto o largo. Por ejemplo, ¿sería posible usar la misma herramienta para validar las muecas de un pomerania, un bulldog y un sharpéi? En mi opinión, sería muy complicado".

Aunque ya existen dos escalas para medir el dolor en gatos (la de medida compuesta de Glasgow y la escala compuesta multidimensional UNESP-Botucatu), el investigador las considera en desuso. "Por desgracia, no son utilizadas con frecuencia en medicina veterinaria. Nuestra escala es un instrumento simple, válido y rápido de utilizar. Los veterinarios pueden emplearla en diversas situaciones. Por ejemplo, en casos de dolor médico, quirúrgico u oral. También sirve para medir la respuesta a un tratamiento con analgésicos", apunta Steagall.

Para establecer sus conclusiones, los investigadores de la Montreal trabajaron con 39 gatos que recibieron en la clínica de su universidad, por distintos padecimientos. Los compararon con 20 ejemplares con buena salud para compararlos. Analizaron animales de varias razas: europeo, siamés, bengalí y savannah. Los amos de los gatos autorizaron el ensayo, que respetó las indicaciones del Consejo Canadiense sobre Cuidado Animal.

Los expertos se han percatado que hay cinco expresiones que reflejan, en distinto grado, el dolor en estos felinos: la posición de las orejas, la de la cabeza y la de los bigotes, la rigidez en la mirada y la tensión en la boca. Cada gesto se puntúa de 0 a 2. Por ejemplo, si las orejas apuntan hacia adelante, hay ausencia de dolor (se anota un 0); si aparecen ligeramente separadas, el dolor está moderadamente presente (se apunta un 1); si el gato las tiene giradas hacia afuera, hay una marcada molestia (y se registra con un 2). La suma de estas intensidades por cada uno de los gestos analizados puede dar desde 0 (ningún dolor) a 10 (máximo dolor). Los autores del estudio consideran que cualquier puntuación igual o superior a 4 indica que el animal tiene que recibir analgésicos. 

Paulo Steagall apunta que, a pesar de que la escala cuenta con toda la validez para ser utilizada por veterinarios, también puede ayudar a los propietarios de los gatos a la hora de identificar anormalidades y así contactar a un experto con mayor premura.

 Según la posición de los bigotes.   A la izquierda está relajada y más curvada: no hay dolor.  En el centro, rectos o ligeramente curvados: hay algo de dolor.  A la derecha: hacia adelante, más apartados del rostro: hay dolor marcado. ampliar foto
Según la posición de los bigotes.
A la izquierda está relajada y más curvada: no hay dolor.
En el centro, rectos o ligeramente curvados: hay algo de dolor.
A la derecha: hacia adelante, más apartados del rostro: hay dolor marcado.

 Según la tensión orbital:   A la izquierda, ojos abiertos: no hay dolor.  En el centro, ojos entrecerrados: hay algo de dolor.  A la derecha: ojos casi cerrados: hay presencia marcada de dolor. ampliar foto
Según la tensión orbital:
A la izquierda, ojos abiertos: no hay dolor.
En el centro, ojos entrecerrados: hay algo de dolor.
A la derecha: ojos casi cerrados: hay presencia marcada de dolor.

 Según la tensión del hocico.  A la izquierda, relajado (forma redondeada): no hay dolor.  En el centro, ligera tensión: hay algo de dolor.  A la derecha, tensado (forma elíptica): el dolor es patente. ampliar foto
Según la tensión del hocico.
A la izquierda, relajado (forma redondeada): no hay dolor.
En el centro, ligera tensión: hay algo de dolor.
A la derecha, tensado (forma elíptica): el dolor es patente.

 Según la posición de las orejas:  A la izquierda, orejas rectas y más juntas: no hay dolor.  En el centro, orejas ligeramente separadas e inclinadas: hay algo de dolor.  A la derecha, orejas rotadas hacia fuera: hay dolor patente. ampliar foto
Según la posición de las orejas:
A la izquierda, orejas rectas y más juntas: no hay dolor.
En el centro, orejas ligeramente separadas e inclinadas: hay algo de dolor.
A la derecha, orejas rotadas hacia fuera: hay dolor patente.

 Según la posición de la cabeza.   A la izquierda, cabeza por encima de la línea del lomo: no hay dolor.  En el centro, cabeza alineada con la línea del lomo: hay algo de dolor.  A la derecha, cabeza por debajo de la línea del lomo, o con el hocico pegado al pecho: hay dolor patente. ampliar foto
Según la posición de la cabeza.
A la izquierda, cabeza por encima de la línea del lomo: no hay dolor.
En el centro, cabeza alineada con la línea del lomo: hay algo de dolor.
A la derecha, cabeza por debajo de la línea del lomo, o con el hocico pegado al pecho: hay dolor patente.

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