Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Brexit viene con premio

La salida del Reino Unido de la UE es una ocasión para atraer a los alumnos fieles a las universidades de Londres, como los emiratíes, indios y chinos

Protesta contra el Brexit en la Queen's University de Belfast, en Irlanda del Norte.
Protesta contra el Brexit en la Queen's University de Belfast, en Irlanda del Norte. Getty Images

Parece que las escuelas de negocios son de las pocas instituciones, incluido sus alumnos, que no se verán afectadas por el Brexit. Al contrario, les favorecerá, ya que lo ven como una oportunidad de mercado. Sin embargo, algunos centros avisan de que las dificultades pueden producirse en la movilidad desde y hacia el Reino Unido por el incremento de los trámites y condiciones requeridas.

De momento, el mensaje reinante es de tranquilidad. Incluso hay razones para el optimismo. De hacerse efectivo el divorcio —los Veintisiete acaban de acordar una prórroga hasta, como mucho, el 31 de octubre—, las entidades españolas esperan un aumento de demanda de Oriente Próximo (Emiratos Árabes) y Asia (India, China), un perfil que elige usualmente Londres para sus estudios de posgrados, pero que ante la incertidumbre actual comienza a explorar otras opciones. "Las expectativas son excelentes. Estamos en conversaciones con el ICEX y los agregados culturales de Kuwait y Qatar para, cuando haya una posición definitiva, organizar ferias en todos los países exportadores de alumnos", cuenta con entusiasmo Jorge Ruiz, secretario general de la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN).

La idea es que España se convierta en un importante receptor, como lo ha sido tradicionalmente el Reino Unido. "Hemos escuchado que chinos e indios están buscando alternativas al Reino Unido, no tanto por el coste, sino por la perspectiva de conseguir un visado y tener la opción de quedarse trabajando en el país. Tienen mucho miedo a no poder hacerlo por este proceso. Puede ser en Asia, en Europa o EE UU", señala Martin Boehm, decano del IE Business School.

Canadá gana con Trump

Para Boehm, no solo influye el Brexit. La elección de Donald Trump y su política antiinmigración es otro factor, pero en este caso el claro beneficiado ha sido Canadá, "con un aumento de demanda del 20% a nivel de grado". Aun así, el IE ha registrado un alza del 30%-40%, sobre todo en grados, apunta, no solo por la crisis británica, sino también por EE UU y "porque nuestro programa, rediseñado y relanzado recientemente, está reconocido en España y Europa".

Faris Sanhaji, profesor de español en suelo británico, no tendrá problemas para seguir trabajando y viviendo en el Reino Unido porque lleva más de cinco años en Londres, pero tendrá que solicitar un permiso de residencia, el equivalente al NIE español, cuando se consume la ruptura. "Desde la crisis han venido muchos españoles para obtener el Postgraduate Certificate in Education (PGCE), la certificación para ser profesor de idiomas. El Gobierno otorgaba en 2014, cuando lo hice, una beca de 20.000 libras (23.200 euros); ahora asciende a 27.000 sin condiciones (antes uno de los requisitos era tener una licenciatura) porque la necesidad de profesores de lengua española ha crecido, mientras ha bajado la de francés y alemán. Por ser europeo, no necesité permiso de trabajo ni de residencia, ni pagué tasas ni impuestos. Ahora esto es una incógnita. Pondrán más condiciones, no se sabe cuáles, también a los que lleven menos años que yo, y las peticiones de becas podrían bajar; les perjudica", relata Sanhaji por teléfono.

En la otra punta, al sur de Europa, Josep Franch, decano de ESADE Business School, reconoce que, ciertamente, puede dañar en la medida que dificulte la movilidad de los estudiantes, profesores e investigadores. "Van a tener que realizar más trámites para venir a estudiar a España". O viceversa. Y puntualiza que los más afectados serían los de MBA, pero cree que no será un problema, dada la experiencia de la escuela gestionando alumnos de todo el mundo.

De ahí que, a nivel académico, los centros de formación afirman que el Brexit no les perjudicará debido a que, primero, el Reino Unido ha confirmado que seguirá en el Espacio Europeo de Educación Superior, surgido del Plan Bolonia, explica Franch. Y segundo, porque la mayoría mantiene convenios internacionales con los principales centros académicos ingleses, como el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), que desde 2004 tiene uno con la London School of Economics, informa Aurelio García del Barrio, director del MBA con especialización en finanzas. "No se estiman cambios en los acuerdos establecidos", sostiene.

O el IESE. "El MBA es otro nivel. Los estudiantes y las compañías nos eligen por la calidad del contenido, de los compañeros de clases y las garantías de que se dirigen a una escuela que trabaja con empresas top que reclutan a escala global y que ofrecen un servicio premium en temas administrativos y de gestión de visados", presume Pascal Michels, director de admisiones del MBA. "La ironía", dice, es que muchos estudiantes (el 14% de sus MBA es norteamericano) la eligen porque les interesa dar el salto luego a Londres. Además, como tienen en sus aulas más de 57 nacionalidades, extracomunitarios entre ellos, ya trabajan con multinacionales que tienen bagaje en este ámbito, insisten.

Contingencia europea

Pese al optimismo, algunos centros como ESADE han abierto canales de diálogo y orientación para atender las dudas en cada caso, a partir de la información facilitada por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), a través del rectorado de la Universidad Ramón ­Llull y la Embajada británica, así como con las siete universidades inglesas con las que tiene acuerdos de intercambios para el programa Erasmus.

Se informa sobre tres aspectos clave: "El reconocimiento académico de las instituciones y sus programas, la movilidad y la financiación", detalla el decano Josep Franch. Y agrega que, en el peor de los casos, el Reino Unido asumirá la financiación de sus estudiantes, y la UE, la de los suyos. En cuanto a la movilidad, en este curso y durante 2019, para periodos inferiores a tres meses, solo tendrán que presentar el DNI. En cambio, para estancias superiores deberán tramitar un visado denominado European Temporary Leave to Remain. EAE Business School también participa en esta red.

La mayor incertidumbre está en los grados. Y ahí todas coinciden: el Brexit perjudicará sobre todo al Erasmus. Unos 14.000 jóvenes de la UE están en el Reino Unido estudiando o haciendo prácticas frente a los 7.000 británicos en la UE, según la Comisión Europea.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >