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Noruega empieza a pagar a Indonesia por reducir la deforestación

El país asiático confirma que sus emisiones de carbono descendieron en 2017, cumpliendo el compromiso que adoptó hace una década

Vista aérea de Cikole, un bosque protegido cerca de Bandung, Indonesia, el 6 de noviembre de 2018.
Vista aérea de Cikole, un bosque protegido cerca de Bandung, Indonesia, el 6 de noviembre de 2018. Antara Foto via Reuters

Casi una década después de firmar con Indonesia un acuerdo de 1.000 millones de dólares para ayudar a proteger los bosques tropicales indonesios, Noruega efectuará el primer pago por la reducción de emisiones alcanzada gracias al descenso de las tasas de deforestación.

Indonesia impuso una moratoria a la tala de bosques para cumplir con el acuerdo sobre el clima firmado en 2010, que vinculaba los pagos al progreso del país asiático en la disminución de las emisiones que provocan el calentamiento del planeta debido a la tala de árboles, los cuales liberan carbono cuando se pudren o se queman.

Siti Nurbaya, ministra indonesia de Medio Ambiente y Bosques, y Ola Elvestuen, su homólogo noruego, han acordado efectuar los primeros abonos después del descenso en las tasas de deforestación registrado en 2017, según una declaración emitida el pasado 16 de febrero por la embajada noruega en Yakarta. No se ha detallado la cantidad, aunque grupos ecologistas calculan que rondará los 20 millones de dólares. “Es un gran acuerdo porque refleja el hecho de que Indonesia ha dado un giro, y eso es una gran noticia para todos nosotros”, comenta Oyvind Eggen, director de Rainforest Foundation de Noruega, una fundación ecologista con sede en Oslo. “Queremos ver por parte de Indonesia que se trata de una tendencia y no un acontecimiento aislado”.

Indonesia, que alberga el tercer bosque tropical más grande del mundo, es también el mayor productor de aceite de palma. Los grupos ecologistas culpan de buena parte de la destrucción del bosque a la deforestación para establecer plantaciones de palma aceitera. Asimismo, denuncian que la deforestación y los incendios forestales siguen azotando buena parte del país, y que las revisiones de la moratoria en la tala de bosques han carecido de transparencia. En noviembre de 2016, esta abarcaba un área de más de 66 millones de hectáreas.

En un intento de eliminar el humo provocado por los incendios que sufren los terrenos deforestados, Indonesia pasó de la contención a la prevención, tras una terrible cadena de fuegos que en 2015 costó al país 16.000 millones de dólares y causó problemas respiratorios a más de medio millón de personas. “Fueron una de las principales razones por las que ahora nos estamos moviendo”, señala el experto forestal Eggen en referencia a los avances del acuerdo sobre el clima, y añade que se ha producido un giro en la voluntad política y que a lo largo de los últimos cuatro años se ha observado una mayor transparencia por parte del país asiático.

Se ha producido un giro en la voluntad política y una mayor transparencia por parte del país asiático

Indonesia confirmó el pasado día 16 que las emisiones de carbono provocadas por la deforestación han descendido en 2017. Según la declaración emitida por la Embajada noruega, una vez que el dato se haya verificado de manera independiente, se efectuarán los pagos por las aproximadamente 4,8 millones de toneladas de emisiones evitadas. El ministro noruego Elvestuen afirma que han sido fundamentales las nuevas medidas introducidas por el Gobierno indonesio, como prohibir la destrucción de los bosques primarios y las turberas, y limitar la expansión de las plantaciones de palma,.

Los futuros pagos incluidos en el acuerdo de 1.000 millones de dólares se efectuarán cuando se demuestre un nuevo avance en la reducción de la deforestación, explica Eggen. El ecologista ha instado a Yakarta en que han de reforzar y ampliar su moratoria para que incluya también los bosques secundarios, es decir, aquellas zonas que ya han sido taladas pero en las que la vegetación arbórea ha rebrotado. Según Eggen, la reevaluación de las concesiones forestales con un alto riesgo de deforestación, un método más transparente, y la protección de los intereses de la población indígena han sido también asuntos clave. “El compromiso está, pero ahora depende claramente de que Indonesia siga reduciendo la deforestación”, remacha.

La realización de este reportaje ha sido posible gracias a Thomson Reuters Foundation, la sección de Thomson Reuters que cubre noticias humanitarias, derechos de mujeres y LGTB, tráfico de personas, derechos de propiedad y cambio climático.

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