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OPINIÓN i

Manual político para cuñados en Navidad

La hora estelar del 'cuñadismo', imponiendo opiniones como verdades irrefutables desde una 'auctoritas' ilocalizable, es Nochebuena y Navidad

Una familia cena en Nochebuena, en una imagen de archivo.
Una familia cena en Nochebuena, en una imagen de archivo.

La hora estelar del cuñadismo, imponiendo opiniones como verdades irrefutables desde una auctoritas ilocalizable, es Nochebuena y Navidad. Son momentos de Def Con Uno de cuñadismo; alarmas en máximo rango. Antes de ponerse en evidencia quedando como Cagancho en Almagro, hay frases que conviene evitar.

1. "Vox es un partido inconstitucional". La frase, que ha tenido cierto éxito tras las elecciones andaluzas para aliviar la frustración, no sirve. Vox defiende cambios en la Constitución, algo que por cierto pretenden todos los partidos, y que en definitiva es perfectamente constitucional. Cuestionan el modelo de Estado autonómico, sí, como Podemos+IU y nacionalistas cuestionan la monarquía. A la derecha nacionalpopulista se le puede calificar, si se quiere con ánimo de descalificar, como extrema derecha, ya que está a la derecha del PP, que no es precisamente centroderecha. O quizá baste con mencionar la xenofobia o el machismo rancio. Abrir el melón del nacionalcatolicismo acabará, dictadura por dictadura, en repasar los tuits recientes de IU o Podemos sobre el castrismo.

2. "¿Y Venezuela qué?". Esta respuesta, ya muy gastada, ha quedado fuera de uso. Pablo Iglesias, que en su día dijo "Chávez es Dios" o "¡qué envidia!" como si aquello fuese el último paraíso, ha rectificado: "No comparto algunas cosas que dije en el pasado". Siempre cabe acogerse a la doctrina Calvo: "Aquellas cosas las dijo antes de la moción, cuando era simplemente Pablo…". En realidad, todos los partidos evolucionan y rectifican. Más vale una discreta ironía: "Claro, Venezuela queda más lejos de Galapagar que de Vallecas…". Nadie se plantea asaltar los cielos con un chalet en la sierra. Allí arriba, a mil metros, en La Navata, asaltar los cielos pasa a significar mirar las noches estrelladas desde las tumbonas del jardín.

3. "Votar es lo democrático, el derecho a decidir…". En fin, hay cosas de 1º de Cuñado: no, no es democrático votar fuera de la ley y el derecho a decidir sigue sin existir, en la Navidad de 2018 como en la Navidad de 2017 o de 2016. No ha brotado en estos 365 días. No existe, y menos en el derecho positivo. Puede sonar progresista, pero es ridículo. Es una milonga que se pretende equiparar al derecho de autodeterminación, que la ONU reserva a situaciones de colonialismo. Cataluña no encaja en un solo supuesto. El temario de 1º de Cuñado es muy agotador; ante los protoprocesistas más vale hacer un pase del vídeo del mosso: "¿Qué República ni qué collons? La República no existe, idiota".

4. "Las enormes concesiones de Sánchez a los nacionalistas…". A ver, antes de decir esa frase, piense en la lista de concesiones. ¿Está seguro de poder enumerar una lista de enormes concesiones? No caiga en la tentación de mencionar la negociación presupuestaria sin recordar la cifra que pactó Rajoy con el PNV un año atrás. Naturalmente Rajoy pretendía alargar la legislatura, eso que Casado o Rivera, entonces apoyos de Rajoy, ahora consideran un pecado de lesa democracia, aunque no pasa de ser de lesa estupidez. El Dr. Sánchez pretende efectivamente prolongar la legislatura, dándose tiempo a sí mismo, por cierto, para hacer quizá todo lo que prometió no hacer antes de tocar poder.

5. "Uno de los días más aciagos en la historia de España". Al abordar el asunto catalán y el 21-D, es muy importante evitar frases así, sacadas de algún editorial de la prensa conservadora, quizá escrita bajo el resacón tras la fiesta de Navidad del periódico. Ante una frase así es probable que te respondan, al modo de José Mota, "eres tonto pa’siempre". Se pueden enumerar quince mil días más aciagos en la historia de España, incluyendo la eliminación en USA 1994 con el codazo de Tassotti.

6. "Esto lo arreglaba yo en diez minutos con el 155…". Ahí está, el esplendor del cuñadismo. No tiene el encanto de lo simple, sino el estupor de la simpleza. En un escenario cada vez más enredado, no ya en España, con la división del antiguo bloque constitucionalista ya inexistente, sino por la fragmentación en Cataluña, no ya dividida entre españolistas frente a indepes, sino entre estos, con los posibilistas de ERC, los unilateralistas de la ANC, los agitadores de la CUP y los CDR, los fieles puigdemoníacos… ¿Le suena lo de prometer soluciones sencillas a problemas complejos? El populismo no siempre son los otros.

7.- "Ahora se va a ver a Ciudadanos, ahora sí, con el pacto de Andalucía: fin de los aforamientos, fin de los chiringuitos como el Consejo Consultivo, fin de…". Cuñados de Ciudadanos, tengan en cuenta que la reforma del Estatuto exige dos tercios del Parlamento, y eso, descontado el PSOE al que van a desalojar aunque haya ganado las elecciones, requiere el voto de VOX y de Podemos. ¿Ese es el plan? Hacer buena literatura es fácil, otra cosa es pasar de las musas al teatro.

8.- "…feminicidos de la sociedad patriarcal machista". La muerte de Laura Luelmo ha provocado un caudal impúdico de interpretaciones ventajistas, y estas siempre empeoran trufadas de politiqueo. Pelear contra el machismo —y es una pelea necesaria con mucho recorrido por hacer— nunca será más eficaz obviando la realidad. Montoya es un asesino, no el representante de un género, ya sea el masculino, el gitano o el andaluz. En España es mayor la probabilidad de ser asesinado siendo hombre que mujer. España es uno de países más seguros del mundo, para mujeres y hombres.

9.- "Valls es un francés…". La última aportación de Abascal a la conversación pública es una idea mediocre por dos razones: primero, porque le equipara a los indepes supremacistas, que lo mismo acusan a Inés Arrimadas de gaditana que a Valls de francés; pero, además, porque es falso, puesto que Valls nació en Barcelona y es recomendable la lectura de su estupendo prólogo al libro Anatomía del procés con un estupendo canto de barcelonidad. Hay ciertos marcos irracionales en los que no cabe detenerse.

10. "Todos son iguales". No, no todos son iguales. No todos defienden lo mismo, no todos han degradado la política a golpe de corrupción…. Y se puede pactar con VOX o con Podemos, también con nacionalistas, urgidos por la aritmética parlamentaria, si sirve al interés general, aunque haya motivos para desconfiar. La adhesión al sistema no es practicable con discursos de refutación.

Claro que tal vez, estos diez puntos, como los mandamientos de la Iglesia, se resuman en uno solo: en cenas de Navidad más vale evitar la política.

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