Así puedes ayudar a tu hijo a que se adapte a un cambio de vida

Un nuevo rumbo en la rutina de los niños puede enriquecer su camino con nuevas experiencias, aunque les lleve un tiempo adaptarse a los cambios

Un padre juega con su hija en plena mudanza.
Un padre juega con su hija en plena mudanza. getty

La infancia, en general, es un buen momento para llevar a cabo un cambio de rumbo que implique trasladarse de ciudad, cambiar de casa o estrenar colegio. Los niños entre tres y 10 años son más adaptables a salir de su zona de confort y cambiar de vida. No obstante, al igual que los adultos tendrán su proceso de adaptación a las nuevas circunstancias, que conllevará un esfuerzo. Desde casa, ciertas pautas pueden facilitar el camino de los pequeños en el tránsito a su nuevo entorno, entre ellas, las que explica la psicóloga Gema José Moreno:

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  1. Exponer con claridad y positivad las razones del cambio vital e incluir al niño/a dentro del proceso. Centrarse en las ventajas que obtendrá con el traslado de ciudad, barrio o colegio. Como en el caso de conocer otros amigos, tener una habitación más grande, un jardín donde jugar o conocer lugares nuevos que podrá disfrutar.
  2. Fomentar el diálogo sobre el cambio. La imaginación del niño puede dar mucho de sí. Hablar del tema en casa ayuda a disolver miedos y resolver las dudas que puedan surgir ante el cambio de vida.
  3. Posponer nuevos retos y cambios en la vida del niño para evitar saturarle. Situaciones como aparcar los pañales o adaptarse a un comedor escolar implican un esfuerzo para los pequeños, que conviene que no coincidan con un cambio de ciudad, colegio o casa.
  4. Implicar al niño en los cambios que se avecinan para así despertar la ilusión ante el nuevo camino a recorrer. Entre otras cosas, se puede consultar con los pequeños cómo les gustaría que fuese su habitación o qué maleta usarán para el guardar sus cosas.
  5. Facilitar la despedida de los amigos del niño/a con un encuentro del grupo en el nuevo hogar, si es posible.
  6. Concertar una cita con el tutor del nuevo colegio para presentarse y que conozcan la situación familiar de cambio.
  7. Procurar una adaptación horaria al centro escolar progresiva. Un horario reducido en el colegio durante los primeros días del curso ofrece a los pequeños un margen para el tránsito hacia el horario completo.

Cómo montar una red social para favorecer la integración del niño/a nuevo del barrio

La buena relación con los nuevos niños del colegio y del barrio es un gran apoyo para facilitar la adaptación de los pequeños a un nuevo entorno escolar y doméstico. Favorecer unas relaciones sociales satisfactorias para el niño/a nuevo que estrena ciudad, colegio, casa e incluso país es posible con pautas como las que indica Carla Valverde, psicóloga del Centro de salud mental de Alcobendas:

  • Involucrarse en las actividades comunitarias ayudará al niño/a a hacer nuevas amistades como las que se organizan en centros sociales, municipales, actividades del barrio o iniciativas de ocio a través de asociaciones.
  • Conocer a otras familias del nuevo entorno enriquecerá el entorno social del pequeño.
  • Enseñar a nuestro hijo/a formas de establecer nuevos vínculos. Mostrarle cómo puede acercarse a un grupo de niños y solicitar jugar o unirse al grupo, cómo compartir sus experiencias e intereses o proponer un plan a otros niños dota de herramientas útiles para hacer nuevos amigos.
  • Apuntar al niño a una actividad de su interés. De este modo, se relacionará con niños con los que es más fácil que se identifique. Si es una actividad que conoce y se le da bien, le aportará seguridad y autoconfianza.
  • Invitar a los compañeros a casa para conocer nuevos niños. Un encuentro con los compañeros de clase a pasar la tarde en casa o hacer alguna actividad compartida, facilita que el resto de alumnos tengan una actitud de apertura ante el nuevo compañero/a y que los vínculos entre ellos se afiancen.
  • Mantener el contacto con las antiguas amistades ayuda a entender al niño/a que mantiene sus amistades y las puede conservar aunque cambie de entorno.

Cuando surge alguna dificultad para que el niño/a se adapte al cambio de vida

Acostumbrarse a los cambios conlleva un esfuerzo tanto para niños como para adultos. El entorno escolar suele ser el que provoca más inseguridades y temores en el niño/a y más si se trata de un colegio nuevo. Pueden presentarse incluso síntomas físicos, como “dolor abdominal o de cabeza justo antes de tener que ir al colegio e, incluso, si son más pequeños puede haber rabietas o actuar como si tuviesen menos edad de la real. Todo ello suele ser pasajero y se soluciona con tiempo. No obstante, si se detecta que el miedo aumenta y no se avanza en la adaptación al nuevo entorno, se puede consultar con un especialista en el tema” Comenta la psicóloga, Gema José Moreno.

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