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¡Viva el Tour!

Del Tour de 1998 se cumplen 20 años, de ese Tour del dopaje, de la EPO y del Festina. Pero también se cumplen dos décadas de aquel 29 de julio en el que los aficionados vivimos una de las jornadas más gloriosas en la historia del deporte. Acosados, detenidos, estigmatizados y humillados, los ciclistas que todavía quedaban en carrera iniciaron una etapa a 20 km/h en señal de protesta. Un hombre, Laurent Jalabert, se bajó de la bici y medio pelotón le siguió entre los aplausos y gritos de ánimo de los espectadores. Nadie, ni los más grandes en cualquier disciplina deportiva, me han emocionado tanto como Jalabert aquel día. En la mayoría de los deportes se compite por la victoria, en el Tour de 1998 se compitió por la dignidad y Jalabert ganó. Entrar en disquisiciones infantiles sobre las trampas o la limpieza es desconocer que el ciclismo y en especial el Tour exceden a ese debate. El Tour es la vida, es arte y es épica; una epopeya contemporánea digna de reverencia. Vivan todos los que lo hacen grande, desde el ciclista hasta el aficionado. Vive le Tour!Alfredo Alba Marín.Marines (Valencia).

 

 

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