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John Travolta y Kelly Preston, 27 años de una pareja en la que nadie creía

Los actores viven de espaldas a las demandas de abusos contra él de masajistas y un excopiloto. Otros le pintan como alguien dependiente de su mujer, una devota ciencióloga “acérrima”

John Travolta y Kelly Preston, en Cannes.
John Travolta y Kelly Preston, en Cannes. GTRES

Fue en las pruebas de audición para la película Los expertos, en 1987. Por aquel entonces, Kelly Preston se acababa de divorciar de su primer marido, el actor Kevin Gage y aún no tenía una carrera destacada a sus espaldas. John Travolta, en cambio, no tenía pareja conocida y a pesar de tener títulos y personajes icónicos en su currículo pasaba por uno de sus momentos más bajos. “De repente le vi aparecer, al otro lado de la habitación, andando hacia mí con aquella actitud, con sus dos perros… y pensé: ‘Ya está”, se enamoró en aquel mismo instante, recuerda Kelly Preston, sentada en una habitación de hotel en Cannes y suspirando por el tiempo que ha pasado. “El próximo septiembre celebramos 27 años de matrimonio y eso en Hollywood es como 67 años”, se ríe. En aquella “pequeña comedia, llamada Los expertos” acabaron trabajando juntos. Repitieron 11 años después en Campo de batalla: la Tierra, adaptación de una novela de su gurú cienciólogo, L. Ron Hubbard; y donde ella acabó recibiendo una nominación a peor actriz de reparto en los Premios Razzies.

La pareja ha paseado sus casi tres décadas de feliz matrimonio por Cannes para presentar la tercera película que han hecho juntos, Gotti, un proyecto perseguido por Travolta durante casi ocho años en el que interpretan también en pantalla  a un matrimonio, el que formaron el capo de la mafia neoyorquina John Gotti y su mujer, Victoria. Con quienes se identificaron en el amor que se profesaban. “Victoria me dijo que no va a poder ver la película por cuánto echa de menos aún a su marido”, cuenta Preston. Y también por la pérdida de un hijo.

Uno de los hijos de los Gotti murió atropellado por un vecino cuando tenía 12 años. Y Jett, el mayor de John Travolta y Kelly Preston, falleció en 2009, a los 16 años, tras golpearse en la bañera a causa de un ataque causado por la enfermedad que padecía. Sus padres hablan de él con naturalidad con la prensa. “Cuando pasa algo así o complica la pareja o tu relación te ayuda a salir adelante”, dice ella. “Creo que los dos intentamos llevar el dolor lo mejor que pudimos. Fue un momento en el que era muy difícil mirarnos el uno al otro, porque si uno estaba mal… pero la fuerza de nuestra relación nos ayudó”. Y, al contrario que otros famosos cienciólogos que jamás nombran su iglesia o espiritualidad, ellos en seguida la sacan a relucir. “La Cienciología nos salvó de aquello. Nuestra familia y amigos también”, dice Preston. “Y el tiempo”, añade.

Los Travolta con sus hijos Elle y Benjamin.
Los Travolta con sus hijos Elle y Benjamin. GTRESONLINE

Días después de este paseo y baño de masas que se dieron en Cannes, donde John Travolta no solo estrenó su película tan perseguida (aunque con muy malas críticas), sino que, además, recogió el premio Variety Cinema Icon y celebró los 40 años de Grease; precisamente, ex compañeros cienciólogos volvían a sacar a la luz los rumores sobre la homosexualidad del actor y las demandas de abusos que ha tenido en los últimos años de masajistas y un ex copiloto. Le pintaban como alguien dependiente de su mujer (“Le aterroriza perderla”) y a ella como una devota ciencióloga “acérrima”. Decían, de hecho, que Travolta dejaría la Cienciología e incluso Hollywood por su verdadera pasión: volar.

Pilotando él mismo uno de sus cuatro aviones llegó toda la familia a Cannes. La pareja junto a sus dos hijos: Ella, de 18 años, y Ben, de siete (nacido después de la muerte de Jett). “Somos una familia gitana”, dice Travolta. “Nunca nos separamos. No es una cuestión conceptual sobre la importancia de la familia es porque con ellos es como me siento en paz. Y ellos vienen conmigo siempre que tengo que trabajar fuera”. Y si sigue actuando, dice, es por ellos. “Gotti era para Kelly; ahora rodaré The Poison Rose con y para Ella; y espero dirigir una película para Ben, cuando él esté preparado”.

Mientras, Travolta, que se siente mayor (“El tiempo ha pasado muy rápido en los últimos 10 años”, asegura), seguirá actuando… e incluso bailando alguna vez. Aunque su vídeo viral moviéndose con 50 Cent le devolverá su timidez, y volverá a bailar solo en familia. “Cuando siento que todo el mundo me observa, que espera una gran actuación a lo Fiebre del sábado noche, no puedo”, dice. Es lo que tiene que tus personajes sean icónicos y no sentirse como tal. “Son ellos los iconos americanos, los famosos, yo no”, dice. “Recuerdo una noche en una discoteca con Prince, cuando le miré, los dos nos movíamos en pasitos cortos, tan ridículo y patético”. Y para Preston, Gotti marca el inicio de una nueva etapa. “Estoy preparada para volver al trabajo, después de haberme querido dedicarme al cien por cien a mis hijos”, dice. “Y, además, en tres meses anunciaré un nuevo negocio completamente distinto”.