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A la venta por 13 millones la que fuera residencia de Adolfo Suárez en Mallorca

El expresidente vendió la mansión en el año 2000 ante el agravamiento de la enfermedad de su mujer

Una aspecto de la casa de Adolfo Suárez en Palma.
Una aspecto de la casa de Adolfo Suárez en Palma.
Palma de Mallorca

La que durante años fue la residencia de Adolfo Suárez en la isla de Mallorca ha salido a la venta por 13 millones de euros. La inmobiliaria de casas de lujo Engel and Völkers gestiona la venta de esta propiedad, de la que el expresidente del Gobierno se deshizo en el año 2000 cuando se agravó la enfermedad de su mujer Amparo Illana, fallecida de cáncer un año después.

La mansión ha pasado ya por las manos de dos propietarios. El primero de ellos la adquirió a la familia Suárez en el año 2000 y acometió una reforma total, para venderla al actual propietario que ahora la ha puesto a la venta por 13 millones de euros. La propiedad se encuentra enclavada en el exclusivo barrio de Son Vida, una urbanización de lujo situada a las afueras de la capital balear con vistas privilegiadas sobre la ciudad y la bahía y rodeada de campos de golf.

La residencia fue construida en el año 1997 y cuenta con 1.100 metros cuadrados edificados sobre una parcela de 4.670 metros cuadrados. La villa está situada en la zona alta de la urbanización y tiene un llamativo diseño hexagonal que rodea un enorme patio interior al que se accede desde una entrada de doble altura. Cuenta además con ocho dormitorios, uno de ellos la antigua suite privada del expresidente compuesta por un salón, dos habitaciones y dos baños.

El patio interior de la casa que fue de Suárez.
El patio interior de la casa que fue de Suárez.

La casa tiene dos plantas, con una principal que se comunica con enormes porches cubiertos, comedores, salones al aire libre y una zona de piscina rodeada de jardín. En la planta inferior se sitúan el resto de las zonas comunes, distribuidas en diversas alas con salones, biblioteca, comedores, cocina, el apartamento para el personal de servicio y dos garajes.

Adolfo Suárez encargó la construcción de la casa al arquitecto Antoni Obrador Vidal en los terrenos de Son Vida, aunque lamentablemente disfrutó pocos años de ella. En el año 2000 decidió venderla ante el empeoramiento del estado de salud de su esposa y fue adquirida por una compradora argentina. A pesar de ello, la vinculación del expresidente con las Baleares fue larga y continuada en el tiempo. El matrimonio eligió la isla para pasar largas temporadas en Palma y Andratx cuando Suárez ya se había retirado de la política.

Una vinculación que no mantuvieron sus descendientes, bajo la lupa pública en las últimas semanas por la boda de la nieta del expresidente, Alejandra Romero, y los rumores de desavenencias familiares. La mayor de los hijos de la fallecida Mariam Suárez y Fernando Romero se casó el pasado abril con un compañero de colegio en el exclusivo club Puerta de Hierro de Madrid, en una ceremonia que no contó con presencia de la familia materna.

La nueva relación iniciada por Fernando Romero, padre de Alejandra y viudo de Mariam, enfrió las relaciones con el resto los hijos del matrimonio Suárez. Una relación que se agrietó aún más cuando Alejandra decidió ejercer su derecho al ducado de Suárez, un título que el rey concedió al expresidente del Gobierno en 1981 para premiar su trabajo “en favor de la reconciliación de todos los españoles como presidente del Gobierno”. Adolfo hijo intentó en vano obtener los derechos sobre el ducado en detrimento de su hermana mayor, a quien la Ley para la Igualdad de Sucesión de Títulos Nobiliarios de 2006 se los concedía. El fallecimiento de Mariam traspasó el privilegio automáticamente a su hija mayor que decidió ostentar el ducado, lo que congeló las relaciones con la rama materna de la familia.