El país que no reconozco
Un país que desecha y deja en el mayor olvido a los mayores de 50 que, aunque hayan demostrado su valía profesional y su formación, no son dignos de incorporarse de nuevo al mercado laboral; que explota a muchos trabajadores con sueldos indecentes; que les pide que ahorren para su pensión, aunque no les alcance para pagar la luz y el gas porque no es capaz de destinar fondos a las pensiones. Un país con una nueva noticia de corrupción y mezquindad cada día, de dirigentes ineptos y sin principios. Un país incapaz de tratar con respeto a sus víctimas, que a día de hoy siguen en las cunetas. Y, por último, como guinda, un país que sentencia que cinco hombres en manada solo cometen abuso sexual sobre una joven. De verdad, ¿este es el país por el que mis padres lucharon y en el que creyeron? ¿Dónde se nos quedó la dignidad?— María Teresa Cerdán Pola.


























































