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Enrique de Dinamarca regresa agonizante a su palacio

El marido de la reina Margarita deja el hospital para pasar "sus últimos días" en Fredensbor, según informa la Casa Real danesa

El príncipe Enrique y la reina Margarita de Dinamarca el pasado abril.
El príncipe Enrique y la reina Margarita de Dinamarca el pasado abril.

Enrique de Dinamarca, esposo de la reina Margarita y que estaba hospitalizado en estado grave, ha sido trasladado este martes al castillo de Fredensborg para pasar sus "últimos días", según informó la Casa Real danesa. Esa decisión obedece a un deseo del propio príncipe, de 83 años y cuyo estado de salud continúa siendo "grave", consta en un breve comunicado. El castillo de Fredensborg está situado a unos 45 kilómetros al norte de Copenhague y es la segunda residencia de la reina y su esposo.

Enrique de Dinamarca fue ingresado a finales del mes pasado en el Hospital del Reino de Copenhague, donde según informó esa institución días después fue examinado de un tumor en el pulmón izquierdo, que resultó ser benigno, e iba a ser tratado de una infección.

La Casa Real comunicó sin embargo el pasado viernes que su estado de salud había empeorado "de forma grave" y que el príncipe heredero Federico había suspendido su estancia en Corea del Sur, donde asistía a los Juegos Olímpicos de Invierno para regresar de forma inmediata a Dinamarca.

Durante los últimos días, tanto la reina Margarita como sus hijos y nietos han realizado visitas diarias al príncipe en el hospital, hasta donde también se han desplazado desde Francia varios de los hermanos de Enrique, francés de nacimiento.

La reina Margarita de Dinamarca a su salida del hospital tras visitar a su marido el príncipe Enrique, en Copenhague (Dinamarca) el pasado 9 de febrero. ampliar foto
La reina Margarita de Dinamarca a su salida del hospital tras visitar a su marido el príncipe Enrique, en Copenhague (Dinamarca) el pasado 9 de febrero. EFE

A Enrique de Dinamarca se le había detectado en septiembre demencia senil, un diagnóstico que fue hecho público semanas después de originar una polémica por los ataques a su esposa en medios daneses.

El príncipe declaró en varias ocasiones que no quiere ser enterrado junto a su esposa porque se había ignorado su deseo de ser rey consorte -una vieja reivindicación-, y, en una posterior entrevista, señaló que la reina lo tomaba "por tonto" y no lo respetaba.