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Boris Becker busca sus trofeos para saldar con ellos sus deudas

La antigua estrella del tenis pide ayuda y colabora con los síndicos de su bancarrota para localizarlos y que formen parte de los bienes con los que se pagará a sus acreedores

Boris Becker en un programa de televisión en Milán el pasado día 21.
Boris Becker en un programa de televisión en Milán el pasado día 21.Stefania D'Alessandro (Getty Images)
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Así son los genios y Boris Becker (50 años) no es una excepción: único sobre la pista y despistado con los numerosos premios que acumuló en su dilatada carrera deportiva y que ahora no sabe dónde se encuentran. Becker llegó a ganar seis torneos de Grand Slam –Wimbledon en 1985, 1986 y 1989, el Abierto de Australia en 1991 y 1996, y el Abierto de los Estados Unidos de 1989– y alcanzó 10 finales y 18 semifinales, tres de ellas en Roland Garros. Fue número uno de la ATP durante 12 semanas en 1991 y se calcula que acumuló una fortuna de más de 100 millones de euros en premios y patrocinios.

Ahora que su economía pasa por horas bajas, el extenista ha pedido ayuda para encontrar sus trofeos y convertirlos en dinero, o en valor frente a sus acreedores. Una forma de enfrentarse a la deuda de 3,3 millones de libras (más de 3,7 millones de euros) que le hizo declararse en bancarrota en junio del año pasado.

El tenista y los síndicos de su bancarrota han emitido una declaración conjunta en la que dicen lo siguiente: “'Se recomienda a cualquier persona que tenga información relacionada con el paradero de los trofeos que faltan, de cualquier otro recuerdo u otra información relevante para la quiebra del señor Becker, que se ponga en contacto con los fideicomisarios conjuntos”. Un texto en el que también adelantan que han consultado a instituciones del mundo del tenis, entre las que citan al Salón de la Fama del Tenis Internacional, la Asociación de Tenis de Estados Unidos, la Federación Alemana de Tenis o el All England Tennis Club, y que ninguna de ellos tienen los trofeos que faltan. Lo que ha motivado la petición pública de ayuda para intentar recuperarlos.

Becker con el trofeo que le acreditó como ganador del Open de Australia en 1996.
Becker con el trofeo que le acreditó como ganador del Open de Australia en 1996.Phil Cole (Getty Image)

Entre los galardones no localizados se encuentran los premios recibidos por sus victorias en el Open de Australia en 1991 y 1996, Wimbledon 1985, 1986 y 1989; la President's Challenge Cup de 1985 y de 1989 y The Renshaw Cup en 1989. El propio tenista ha colaborado con los fideicomisarios conjuntos para intentar recopilar estos trofeos y recuerdos, de los que se harían cargo en su condición de beneficiarios de los acreedores de la bancarrota del deportista.

El 21 de junio de 2017, ni su fabulosa carrera deportiva, ni su trabajo como comentarista en la cadena británica BBC, ni sus años como entrenador de Novak Djokovic, sirvieron para evitar que un tribunal de Londres le declarara en bancarrota.

Boris Becker besa su premio como vencedor de la final masculina de Wimbledon en 1985.
Boris Becker besa su premio como vencedor de la final masculina de Wimbledon en 1985.Steve Powell (Getty Image)

Nadie entiende qué ha pasado para que haya dilapidado su fortuna y sume deudas por valor de 40 millones de euros. Boris Becker siempre ha negado estar en bancarrota, como dictaminó un tribunal de Londres, ni ser insolvente. Pero parece que la realidad se empeña en llevarle la contraria. El propio Becker tuvo que admitir hace un par de meses, que las autoridades de Londres habían requisado algunos de sus coches, relojes y que ya no tenía acceso a sus cuentas bancarias. Ha admitido que legalmente se encuentra en bancarrota pero también ha manifestado que “es una locura pensar que estoy en la ruina”.

Según Becker, el problema nació cuando el banco privado, Arbuthnot Latham & Co, de Londres le exigió el pago de 3,5 millones de euros más intereses por una deuda contraída por una rehipoteca sobre su casa de Mallorca. Boris Becker reconoció la deuda, pero se negó a pagar los intereses, y su decisión provocó que el litigio acabará en una corte de Londres. La situación del extenista empeoró aún más cuando Hans-Dieter Cleven, exsocio de Becker, envió un comunicado a la prensa alemana en el que informaba de que le reclamaba el pago de 40 millones de francos suizos (unos 36,5 millones de euros). “Después de que se hiciese pública la reciente decisión de un tribunal de Londres de declarar a Boris Becker en quiebra, su exsocio, el empresario Hans-Dieter Clever, se vio en la obligación de hacer valer sus derechos en este proceso”, señalaba el comunicado que envió y firmaba el gabinete de abogados GHM Partners.

Una multimillonaria deuda que los abogados del tenista calificaron de “jugada sucia”, y que se remonta a 2011, momento en el que el empresario suizo empezó a prestar dinero a su socio y que este se comprometió a devolver en diferentes plazos que nunca ha cumplido. Boris Becker también ha negado la existencia de esta deuda en sus declaraciones: “No le debo dinero al señor Cleven”, ha dicho el exjugador que ha recordado que la demanda de este empresario fue rechazada en primera instancia por un tribunal suizo.

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