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“No tenemos fobia al extranjero sino al pobre”

La filósofa Adela Cortina habló con José Ignacio Torreblanca de su último libro 'Aporofobia, el rechazo al pobre'

Adela Cortina, catedrática de Ética en la Universidad de Valencia y ganadora del Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2007, fue la invitada de Café Steiner, el espacio de EL PAÍS Opinión en Facebook. Cortina habló con José Ignacio Torreblanca, jefe de Opinión de EL PAÍS, de su último libro, Aporofobia, el rechazo al pobre (Editorial Paidós, 2017), en el que defiende que la ola de xenofobia que afecta Europa y los Estados Unidos tiene su origen en el rechazo al pobre.

Pertenecer a uno u otro país u otra cultura no es razón para el rechazo o la repugnancia. Si un extranjero tiene dinero o se considera que es útil para la sociedad, "será mejor tratado", asegura. La repulsión actual está dirigida hacia al pobre, del griego aporos, es decir, el que "no tiene salida o recursos".

"Aporofobia", termino acuñado por Cortina, nace de la necesidad de nombrar las patologías sociales por lo que son para poder combatirlas de manera adecuada. "Es fundamental que un fenómeno de ese tipo, tan negativo, que tenemos metido en la entraña, tenga un nombre porque si no funciona ideológicamente", apunta. 

Según la filósofa, la crisis de los refugiados y la ola de xenofobia que ha surgido en Europa, alimentada por los discursos de odio de los partidos de extrema derecha, es una perfecta ilustración del fenómeno de aporofobia. "Nos molestan muchísimo las personas que vienen en una patera porque traen problemas, y ¿qué vamos a hacer con ellos? ¿Dónde los metemos? Hay una pequeña base cerebral para que intentemos dejar de lado a los pobres que son los que, se supone, no nos traen ningún beneficio. Es preocupante", señala.

Cortina recuerda que esta actitud de rechazo va en contra de la dignidad humana y "de lo más sagrado que tiene la civilización occidental" y alerta sobre la pérdida de un valor "clave" como la hospitalidad, que es "lo natural, lo civilizado". Sin embargo, la filósofa también destaca que afortunadamente aún no hay ningún grupo basado en la aporofobia o la xenofobia que esté ganando adeptos en España. "La no hospitalidad no vende", dice.

Lo que si preocupa a Cortina son los movimientos aporófobos que están ganando terreno en Estados Unidos y Francia. La filósofa apunta en particular los discursos antimexicanos de Donald Trump y del Frente Nacional de Marine Le Pen contra los inmigrantes. "Es uno de los grandes problemas de nuestro tiempo porque desde el 1948, año de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, dijimos que eso era inadmisible", concluye.

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