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Belén Esteban se pasa de frenada

La conocida como ‘princesa del pueblo’ se enfrenta a la crítica por desvelar una conversación privada con María José Campanario mientras estaba ingresada en un hospital psiquiátrico

Belén Esteban el pasado mes de julio durante la celebración del 18 cumpleaños de su hija, Andrea Janeiro.
Belén Esteban el pasado mes de julio durante la celebración del 18 cumpleaños de su hija, Andrea Janeiro. GTRESOLINE

Se puede cuestionar por qué o cómo Belén Esteban ha llegado a convertirse en estrella mediática y pilar de Sálvame, uno de los programas estrella de Telecinco; pero las cifras apoyan que su presencia dispara las audiencias. De hecho, sus exclusivas tienen nombre propio, Belenazos, y la cadena de televisión exprime el suspense sobre las declaraciones de la llamada princesa del pueblo y el giro copernicano que dará el mundo después de ellas.

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El último Belenazo ocurrió el pasado sábado en horario de máxima audiencia, publicitado a bombo y platillo desde días antes, y suponía el regreso de la colaborada después de sus vacaciones de verano, contadas casi al minuto en las revistas del corazón. Las expectativas no fallaron porque el programa alcanzó un 17,9% de cuota de pantalla (1.743.000 espectadores) —uno de los mejores datos desde que el pasado marzo el Deluxe pasara a emitirse los sábados en lugar de los viernes—. Aunque no fue la mejor marca de Esteban en televisión, sí ha sido uno de sus más sonados patinazos.

La imagen de madre coraje enfrentada a su expareja, el torero Jesulín de Ubrique, y a todas las personas de su entorno que osaran menoscabar los derechos de Andrea Janeiro, la hija que tuvieron en común, se resquebrajó después de 17 años de esculpirla a base de contar cada detalle de su vida “porque es mía y soy así”. El motivo: reveló una conversación privada que mantuvo con María José Campanario, la mujer del diestro desde hace 15 años, que esta realizó mientras se encontraba en el hospital psiquiátrico en el que ha permanecido ingresada gran parte del verano.

Los motivos del ingreso de Campanario, que sufre desde hace años una fibromialgia, no han quedado claros, pero se ha especulado con que el empeoramiento de las crisis de la enfermedad haya minado su ánimo y esto hiciera necesario recurrir a la ayuda psiquiátrica. Los espectadores no han olvidado la imagen de una mujer joven desorientada, de aspecto físico desmejorado y hundida. “He llegado a no poder levantarme de la cama, a sentirme inútil, a no soportar el dolor”, llegó a decir María José Campanario en alguna de las entrevistas que también vende a la prensa rosa. Y en consecuencia las críticas han llovido sobre la actitud de Belén Esteban que, a mayor honor de la audiencia, desveló una llamada intrascendente de una mujer enferma en la que la alabó como madre y le pedía que se vieran a espaldas de su propio marido.

María José Campanario y el torero Jesulín de Ubrique el 29 de julio en Málaga.
María José Campanario y el torero Jesulín de Ubrique el 29 de julio en Málaga. GTresOnline

Esteban no hizo leña del árbol caído, manifestó que Campanario “le dio mucha pena” y que le deseaba “una pronta recuperación aunque nunca seremos amigas”; pero no llegó a evaluar bien los riesgos de su exclusiva. Los espectadores han seguido sin pestañear sus vaivenes amorosos, sus peleas de pareja, sus operaciones de cirugía estética, sus confesiones de adicta, su desintoxicación —análisis toxicológicos incluidos—, la ruptura con su representante Toño Sanchís y la batalla legal que mantiene con él y en la que los Tribunales le han dado la razón. Pero esta vez se topó con las redes sociales, con la sensibilidad de la gente, con el límite de la intimidad de una persona tocada por la enfermedad. Y por mucho que ella aduzca que llamó a su ex para contarle la conversación porque estaba preocupada por Campanario y que le ofendió que Jesulín le colgara el teléfono sin siquiera contestarla, no ha sido suficiente razón esta vez para que el público no se haya revuelto en su butaca. En plató, solo lo hizo Kiko Matamoros y María Patiño, conductora ese día del programa, le mostró la puerta de salida. Aunque la princesa del pueblo no entienda qué ha pasado ni rectifique, las redes sociales han sentenciado que esta vez la Esteban se ha pasado de frenada.

Campanario hasta ahora ha permanecido en silencio, pero la revista Hola ya adelanta en su web que mañana la mujer de Jesús Janeiro es la protagonista de su portada y contará cómo se encuentra de salud y cómo ha vivido la presión mediática. El folletín y el negocio continúa, y seguro que este no será el último capítulo.