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Elogio de la cerveza, la bebida del viajero

Está fría, es barata y la encuentras en (casi) cualquier lugar del mundo. Deleitarse con una cerveza local al final de un fatigado día de viaje es una de esas experiencias sensoriales que nunca se olvidan

Quienes me conocen saben que adoro la cerveza. La cerveza es la bebida del viajero: está fría, es barata y la encuentras en (casi) cualquier lugar del mundo. Aunque un sabio dejó dicho que la civilización acababa donde acaba el vino (es decir, dónde empieza la cerveza) y algún que otro maledicente añadió que era bebida de bárbaros -para oponerla quizá al más refinado mundo mediterráneo del vino-, la cerveza es refugio amable para viajeros sedientos, el líquido descanso tras un día de viaje aciago, la compañía perfecta para la melancolía de una noche en soledad varado en la otra esquina del mundo.

Benditos los sumerios por crearla; loados los galos, que inventaron cubas y toneles para su ‘pan líquido’ y alabados los monjes medievales, que le añadieron el lúpulo. A todos ellos deberíamos hacerle un monumento los viajeros.

Una buena cerveza en el momento adecuado “siembra la poesía en los corazones cuando pasa a la sangre cayendo por la garganta abajo", dejó dicho Camilo José Cela.

Hay pocos placeres terrenales superables por el de –acabado un largo y fatigoso día de viaje- sentarse sudoroso y cansado pero feliz frente a paraje excelso, un atardecer de ensueño o el horizonte infinito de un mar embravecido, delectarse mientras el líquido amarillo resbala por una copa de cristal formando su debida capa de espuma, sentir las papilas gustativas acelerarse hasta el infarto ante la promesa del placer cercano y dejar que el primer trago del día se deslice garganta abajo mientras una sonrisa ilumina tu rostro y exclamas, parafraseando al maestro Kapuscinski, “¡un día más con vida!”.

Por eso hace ya un tiempo cree el hastag #MisCervezasporAhi, mediante el que comparto mis cervezas felices en los lugares más insospechados del mundo. La cosa fue popularizándose y ahora son muchos los seguidores de este blog que me envía cada verano sus “cervezas por ahí” en los lugares de vacaciones más insospechados.

Estas son algunas de #MisCervezasporAhi de este verano 2017. ¡Gracias a todos los que habéis contribuido con vuestras experiencias cerveceras!

¡Que Odín os lo premie con muchos más viajes!