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Hollywood viste a sus directores con americana

Los realizadores apuestan por el traje por comodidad y por respeto

Steven Spielberg y Tom Cruise, en un set de rodaje.
Steven Spielberg y Tom Cruise, en un set de rodaje. Getty Images

La ropa no hace al monje, pero durante años la gorra de béisbol y la camiseta sucia fue el uniforme de los directores de Hollywood. Una moda cambiante porque Christopher Nolan no se quitó el traje ni para el rodaje de las peores escenas bélicas de su reciente Dunkerque. Taika Waititi incluso añade corbata al traje de tres piezas con el que se ha pasado meses dando órdenes a los superhéroes de la Marvel en Thor: Ragnarok. Y Tom Ford no se quita sus trajes ni para dormir. “Tengo un niño y no voy a salir en calzoncillos para encontrarme con la niñera”, dijo recientemente a este diario quien además de cine diseña moda. Así que, menos aún, para dirigir. Es otra generación de realizadores y tienen un estilo muy diferente en el vestir.

“Para mí es una cuestión de respeto”, aseguró a EL PAÍS Paul Feig abotonado hasta el cuello, con corbata y chaleco, vistiendo uno de sus muchos trajes mientras rodaba el remake femenino de Cazafantasmas. “Soy el capitán de un barco que cuesta millones de dólares y quiero honrar a un equipo de profesionales y estrellas que me dedican meses de su tiempo para hacer la película. Por eso quiero presentarles mi mejor look”, confirmaba este veterano director de comedias que se acerca a los 55 años.

Feig es un enamorado del cine de antes, ese en el que Frank Capra, Billy Wilder, Howard Hawks y, especialmente, Alfred Hitchcock iban al set a diario hechos unos figurines. “Hasta Stanley Kubrick comenzó su carrera dirigiendo con corbata y chaqueta. Hasta que lo cambió por las camisetas”, se lamenta Feig. La rebeldía antisistema del cine de los setenta se reflejó también en la ropa de sus directores. Y lo de la gorra de béisbol, según le gustaba decir al fallecido Tony Scott, nació de la necesidad. “Llegas al plató y todo el mundo quiere hablar contigo. Pero si te pones la gorra nadie consigue mirarte a los ojos y es como si fueras invisible. Pasas más desapercibido”, decía con humor. Tan populares fueron esas gorras que Calvin Klein sacó una colección llamada “gorra de director” para que cualquiera pudiera emular a Steven Spielberg.

Christopher Nolan, en el set de rodaje de 'El caballero oscuro'.
Christopher Nolan, en el set de rodaje de 'El caballero oscuro'. Getty Images

El estilo va cambiando pero las razones son diferentes y personales. En el caso de Sam Raimi, 57 años, tiene mucho que ver con la nostalgia. Los trajes negros con corbata y camisa blanca que siempre viste en el rodaje es para emular al maestro del suspense, un reflejo de su amor por Hitchcock. También es un atuendo que les recomienda a sus estudiantes de cine. “Es una muestra de autoridad”, subraya el realizador de Spider-Man.

Inspiración para el equipo

Para Nolan, 46 años, se trata de ahorrar tiempo vistiendo algo “útil para una reunión de ejecutivos y para la selva”. Es difícil imaginarle en la selva vistiendo un traje de tres piezas a menos que uno piense en la época de los grandes exploradores, pero es cierto que Nolan se ha convertido en una fuente de inspiración para el resto del equipo. Como resaltó el fallecido Brad Grey, al frente de los estudios Paramount que produjeron Interstellar, nunca antes estuvo en un set “tan bien vestido”. “Lo cierto es que necesito bolsillos y el chaleco me los proporciona”, contó Nolan a este diario, contento con la idea de vestir ·un uniforme’ desde que se acostumbró a ellos en la escuela.

El mismo sentimiento de uniforme es el que posee a Ford a la hora de enfundarse el traje, siempre el mismo: “Debo de tener muchos pero son todos iguales y cuando viajo solo me llevo uno”. Sus trajes negros muestran quién es, dice. “Y no tengo intención de pillarme en camiseta, que ya vamos para mayores”, agregó al periódico este cincuentón a modo de chiste. Más honesto, Waititi, de 41 años, reconoce tener como cinco trajes, “todos baratos”. El actor y director neozelandés se los pone para rodar porque es lo que veía hacer a sus padres cuando iban a trabajar, aunque admite que si hace mucho calor viste más casual. No así Feig, que haga el calor que haga mantendrá hasta el chaleco: “Me ayuda a mantener la corbata derecha”.