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Portugal extravía a los menores refugiados

Un tercio de los menores que llegan a La Casa de Acogida de Niños Refugiados desaparecen

La Casa de Acogida de Niños Refugiados (CACR) en Portugal
La Casa de Acogida de Niños Refugiados (CACR) en Portugal

La Casa de Acogida de Niños Refugiados (CACR) en Portugal pierde a un tercio de sus niños. Así viene sucediendo desde su apertura en el año 2012. El pasado año fue uno de los buenos, de los 54 menores refugiados solo desaparecieron 15. Se fueron y no se sabe nada de ellos. No se sabe si han sido captados por redes de tráfico de seres humanos, si son explotados sexual o laboralmente, peligros que trata de evitar Portugal con la creación del CACR.

El CACR nació en 2012. Es un bonito edificio rehabilitado en el parque lisboeta de Bellavista. Fue un logro del alcalde de la ciudad y hoy primer ministro, António Costa, con el fin de paliar la situación de las mayores víctimas de entre las víctimas de las guerras, los niños. Un problema reciente, pues en las guerras de la primera mitad del siglo pasado apenas el 5% de las víctimas de conflictos bélicos eran civiles y hoy son el 90% y de ellas, la mitad niños, según la organización Save the Children. ACNUR ha dado un nombre para los niños sobrevivientes pero que se quedan sin familiares, son los “niños separados”, menores y sin nadie que les cuide, carne de cañón.

En el primer año de funcionamiento del CACR se fueron 16 de los 85 menores refugiados (18,8%), al siguiente 13 de 38, el 34%, al siguiente, 29 de 66, el 44%. “Las desapariciones son una fuente de preocupación, pero es algo común en estas situaciones. No hay que crear alarmismo”, ha declarado Dona Estoura, la responsable de la instalación, al diario Público.

“El CACR es un espacio libre y las salidas sin regreso son frecuentes”, explica. “Hay cosas que nos sobrepasan, como la voluntad de los menores de no querer quedarse en Portugal”.

Aunque la responsable del Centro de Refugiados piense que la situación no es alarmante, el GRETA, organización europea contra el tráfico de seres humanos, no piensa lo mismo. En su informe anual, publicado hace un par de semanas, llama la atención que la mayoría de niños víctimas estén en el Reino Unido (2.476), seguido de Rumanía (1.276), ambos muy lejos de Bulgaria (196) y Albania (179). En el examen a Portugal, el GRETA, tras elogiar los progresos realizados desde el primer informe de 2012, alerta que debe mejorar en la identificación de estos menores refugiados, así como en la asistencia, acceso a la educación, supervisión e integración laboral. El organismo internacional critica la falta de seguimiento de los menores que acoge el país. Un tercio de los niños que llegan al refugio del CACR no se sabe dónde están.

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